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El Chivato

Sálvese el que pueda en La Razón

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Sede de La Razón Sede de La Razón

Los que los vivieron describen una escena dantesca. El pasado lunes, por la tarde, la redacción del periódico La Razón se encontraba en plena efervescencia. Llena de periodistas que iban y venían por la sala. Cierre de las últimas reuniones. Se discutían los titulares y encabezamientos…

De repente, se escuchó un gran estrépito y empezó a llover dentro del recinto. “Comenzó a caer un auténtico chaparrón sobre todos los que estábamos allí”, explican a El Chivato algunos testigos. Y añaden: “Fue como si una nube cargada hubiese roto encima de nosotros”.

El agua salía, efectivamente, del techo. Caían chorros de agua a borbotones sobre las personas, los equipos, las mesas… La primera planta del diario del Grupo Planeta empezó a inundarse. En ese momento, hubo órdenes precisas y los profesionales pusieron manos a la obra.

Unos desmontaban los ordenadores para trasladarlos a otro departamento. Otros empezaron a recoger agua en cubos, que ya les llegaba por los tobillos. Otros se centraron en el material impreso: papeles, revistas, notas, libretas, libros, cajas con documentos… Se trataba de perder lo menos posible.

Pocos minutos después, llegaron los bomberos. Se subieron a las mesas e intentaron taponar las vías de agua que se habían abierto en el falso techo. Mientras tanto, la pregunta del millón corría de boca en boca: ¿por qué diluviaba de repente en el diario de Marhuenda?

Según ha podido conocer El Chivato, el problema estuvo relacionado con unas obras de rehabilitación que se estaban desarrollando en la tercera planta del edificio, una zona ajena al periódico.

Dos horas más tarde de la intervención de los bomberos el percance quedo solucionado: dejó de llover en las dependencias de La Razón. Aún así, los directivos pensaron que no era el lugar idóneo para trabajar y el personal se mudó a unas dependencias contiguas. Desde ahí se cerró la edición del día siguiente.

Al parecer, no se han registrado graves daños. A la empresa responsable del desaguisado en la planta superior, se le va a pasar la factura por daños menores, entre los que se incluirá el suelo de la redacción, que ha quedado levantado por la humedad.


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