Opinión

Por la boca…Legislar solas y borrachas

La ministra de Igualdad, Irene Montero.
photo_camera La ministra de Igualdad, Irene Montero.

Lo dijo Julio Camba aquel genial periodista: “con dos admiradores más, yo me volveré completamente idiota”. Y es que -aparte de que muchos y muchas ya vienen bastante idiotas de fábrica- la mejora en la idiotez siempre es posible.

Es que las cogorzas de poder y las resacas del turismo, en manada y en Nueva York, son muy traicioneras.

Si a la papalina y ala curda del coche oficial, se une la inepcia, la estulticia, las malas compañías y la cohorte de aduladores y aduladoras, el bodrio está servido y los violadores en la calle.

Y cuando vienen mal dadas la soledad se hace patente, porque en plena borrachera del BOE, esa soledad no se nota, pero cuando los jueces empiezan a aplicar el sancocho legal hecho con lengua de trapo y haciendo eses, se encuentra uno o una solo o sola, sin nadie más que  los aduladores y aduladoras que, para colmo, nunca se sabe si son devotos de uno o de una o simplemente se dedican a fungir el puesto por aquello de los sueldos pingües o sea, pasando por caja (nunca mejor dicho eso de la caja).

Lo dijo Julio Camba aquel genial periodista: “con dos admiradores más, yo me volveré completamente idiota”. Y es que -aparte de que muchos y muchas ya vienen bastante idiotas de fábrica- la mejora en la idiotez siempre es posible.

Y menos mal que de conciencia-en ciertos ámbitos políticos y en más que sobadas ideologías- andan bastante escasitos, porque si no fuera así, escuchar las declaraciones de las víctimas de delitos sexuales en relación a los excarcelados, sería desgarrador a poco que algunos y algunas tuvieran un mínimo de sensibilidad.

Hay que tener mucho interés o muchos “intereses” en eso de “servir” a los ciudadanos, para permanecer en el despacho y aguantar tanto improperio y sentirse tan despreciada o despreciado y no tener más clavo quemado al que asirse, que la desvergüenza defensiva del mentor,(o lo que sea). Se necesita  tener madera de mártir, la cara de cemento y la autoestima por los suelos.

Porque llegar a casa sola y borracha, es cuestión de cada una o de cada uno, pero legislar en esas condiciones, es un problema para el común.

La carcajada: Tezanos, todo él y todo lo de “su” CIS es una risa absoluta.

 
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