Opinión

Ángel Gabilondo y la lectura

El candidato del PSOE a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, durante una visita al municipio de Leganés, a 20 de abril de 2021, en Leganés, Madrid (España).
photo_camera El candidato del PSOE a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, durante una visita al municipio de Leganés, a 20 de abril de 2021, en Leganés, Madrid (España).

Ángel Gabilondo, candidato del PSOE el 4-M a la presidencia de la Comunidad de Madrid, es “el otro” posible presidente que saldrá de las urnas: o sale – como prevén todas las encuestas y las aclamaciones por calles y mercados – Isabel Díaz Ayuso, por mayoría absoluta o con el apoyo de Vox, o sale Gabilondo, presidiendo un gobierno autonómico de izquierdas con Más Madrid y Podemos. Esta segunda opción es menos probable, pero existe.

La campaña que está llevando a cabo Ángel Gabilondo es, hasta ahora, muy floja, y además cuenta con zancadillas que le dan Pedro Sánchez y sus ministros: la más llamativa, rectificarle que no iba a subir los impuestos.

Tiempo habrá para analizar el debate de los seis candidatos que se celebró anoche. Como suele suceder, Ayuso arriesga más que los restantes, y Gabilondo puede ser el más interesado en captar votos en ese debate, porque es “el otro” posible.

Salvo que cambien mucho las cosas, me parece que Ángel Gabilondo tiene más futuro en su profesión - catedrático de Filosofía - que en la política, y probablemente él ya tiene muy pensado el día después de las elecciones madrileñas.

El ahora candidato por el PSOE a presidir la Comunidad Autónoma de Madrid es autor del ensayo “Darse a la lectura”. Gabilondo afirmó que leer “crea, recrea y transforma. Una buena selección de libros es como una buena selección de alimentos: nutre”.

Me parece que va a dejar más huella en el ámbito filosófico que en el político. Por eso, en vísperas del Día Internacional del Libro, es útil recordar esas ideas sobre la lectura, aunque las conversaciones estos días están centradas en la Superliga de fútbol europeo.

El Día del Libro es una conmemoración con décadas de tradición en España, y que la UNESCO otorgó en 1995 relevancia internacional, por lo que también se habla del Día Internacional del Libro. Un 23 de abril – del mismo año, 1616 -  fallecieron dos grandes escritores, Miguel de Cervantes y William Shakespeare, de ahí que sea la fecha elegida. Un día para acentuar el fomento de la lectura.

Son muchos los beneficios de leer, seleccionando con criterio lo que leemos, y por eso es importante lo que señala el filósofo Gabilondo: selección, como en la gastronomía.  El criterio para no perder el tiempo con lecturas insustanciales se puede lograr con los consejos de amigos o conocidos, y también cuando se lee: es como nadar, que se aprende nadando.

Lo que sucede es que, pese a que se viene diciendo desde hace mucho tiempo, en España se lee poco, muy poco. Recuerdo que, cuando viví en un  Colegio Mayor, había un grupo de universitarios que organizó un club de lectura, y con sorna se decía por parte de otros: “¡Lee libros, es algo raro, un peligro!”.

Hace unos años, estaba de moda en entrevistas periodísticas, incluso a deportistas, preguntar por el libro que estaba leyendo.  Kiko Narváez fue muy sincero, y contestó: “¿Libros? Yo no leo libros?”. Esa pregunta la tenía o la tiene casi prevista toda persona que pertenece a la vida pública, por si le preguntan. Y saber algo del argumento, por si acaso.

En nuestra cultura de la imagen y de las nuevas tecnologías, predominan los impactos, lo emocional, lo instantáneo y los ‘memes’. Como dice un amigo jubilado, “el whatsapp  entretiene mucho”: alguna vez le he sugerido que es bueno acertar con los destinatarios, por si les divierte o no. Hay auténticos bombardeos de whatsapp cada día.

Ante esta situación, la lectura adquiere mayor importancia, para completar lo que nos ofrecen las nuevas tecnologías: para empezar los libros electrónicos, por ejemplo.

La lectura estimula la concentración, la empatía, la reflexión, el pensamiento crítico, amortigua el estrés. Y hasta existen estudios de que el hábito de leer retarda la aparición de los síntomas de demencia. No es de extrañar, pues usar más las neuronas – frente al ruido y la prisa que nos acompañan – apunta a una mejor salud mental.

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