Opinión

Quo vadis, Inés Arrimadas?

Inés Arrimadas
photo_camera Inés Arrimadas

Inés Arrimadas se ganó un merecido prestigio en Cataluña y lo ha dilapidado en un tiempo récord. La famosa volatilidad de la política española, de los líderes o/y partidos denominados emergentes.

Tiempo habrá de analizar con perspectiva la política española actual, de sopesar quienes anunciaban  el fin del bipartidismo, aunque ninguno intuyó que el PSOE, Pedro Sánchez, estarían gobernando ahora con una retahíla de partidos políticos: no es ni bipartidismo ni pluripartidismo, es un fenómeno que apenas se intuía, una auténtica “sopa” donde gobernar se convierte en contentar a todos y a ninguno.

En esa volatilidad y falta de identidad de la mayoría de los partidos políticos, hay que situar las fluctuaciones de Inés Arrimadas: hace unos meses pactando con el PSOE para echar al PP en algunas comunidades autónomas y ayuntamientos – con el batacazo ya conocido -, y ahora insinuándose al PP para echar a Pedro Sánchez. Han pasado cuatro meses, ya se ve que una eternidad para muchos, que cambian de la noche a la mañana.

El pasado lunes El Mundo publicó los resultados ya conocidos de la encuesta de Sigma Dos: PP y Vox tendrían la mayoría absoluta. Debacle del PSOE. Sin embargo, no hay que olvidar que se trata de una encuesta, se puede argumentar, pero nos encontramos con que el mismo día se publicó en otro diario otra encuesta que coincide, la de Data10 para OKDiario: coincide en el dato más relevante de un posible cambio en el poder, a la vez que curiosamente coincide también en que Ciudadanos obtendría un único escaño.

Vaya batacazo demoscópico, que coincide con los últimos resultados que ha ido cosechando la formación de Inés Arrimadas, en una pendiente cuesta abajo que le hace convertirse ya en un partido irrelevante, residual, marginal.

La propia Inés Arrimadas ha asumido ese cambio de ciclo político en las encuestas, e intenta  abonar un terreno fértil para que se cuente con Ciudadanos. El votante del partido fundado por Albert Rivera está huyendo hacia el PP, o en menor medida a otros partidos políticos.

Ciudadanos está herido de muerte, se desangró hace ya tiempo. No obstante, Arrimadas busca una tabla de salvación, y ha hablado de que echar a Pedro Sánchez es una tarea que no es posible para un solo partido político:  tiende puentes al PP orillando a Vox.

¿Quién le hace caso ya a Inés Arrimadas en estos momentos? Brilló en Cataluña, su estrella parecía sólida y, sin embargo, ahora  no se sabe qué pretende. Una muestra más de la volatilidad política actual en España.

Quedan dos años para las elecciones generales, y para desgracia de los españoles todo indica que Pedro Sánchez va a aguantar, con el objetivo de remontar, amparado en una recuperación económica que ansiamos y lograremos con el esfuerzo de la sociedad, no precisamente del Gobierno que tenemos, que  sólo sabe subir los impuestos y feliz con la subida de la luz, encima con promesas y razonamientos que enervan al ciudadano medio, harto ya de mentiras sistemáticas.

 

Cuando en Italia van a hacer una bajada generalizada de  impuestos para facilitar la recuperación económica, nuestro Gobierno va en dirección contraria, la única que conoce, exprimiéndonos a todos: a los ministros les aconsejo que, en ningún acto con público, digan que su prioridad son los trabajadores y los autónomos, porque pueden escuchar algo más que lindezas.

Por el bien de España, Arrimadas debe meditar su posición y el nulo futuro de Ciudadanos. Que no busque su poltrona, personificada en ese escaño que las encuestas le otorgan.

Comentarios
Somos ECD
¿Quieres formar parte de ECD?