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La voz del lector

Historia de una deslealtad: Cataluña

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Desde muy pequeño, mi padre me enseñó a admirar y querer a una región española al igual que un hermano pequeño quiere y admira a su hermano mayor. Su seny, su sentido del trabajo, su responsabilidad, su amabilidad, su hospitalidad y tantas otras cosas. Esta región es la región catalana, que desde tiempos inmemoriales ha sido una parte muy importante de un todo que es España.

He viajado por sus tierras, he negociado y comerciado con ellos, he hecho amigos y actualmente parte de mi familia ya es catalana. Claro que también hay andaluces, madrileños, castellanos-origen de la misma-,navarros, extremeños.. Exactamente como muchas familias españolas actuales.

Tengo delante de mí un pequeño libro, ya desgastado que se titula: La Autonomía de las Regiones, editado por la Editorial Castro, en 1932. Recopilación de textos, proposiciones y pensamientos para una España Federal y Autonómica.

En su primera página recoge el siguiente texto:

HAY UNA PATRIA PARA TODOS LOS HOMBRES: LA TIERRA. HAY UNA PATRIA QUE NOS HAN HECHO LOS SIGLOS DE LAS MISMAS GLORIAS Y FATIGAS: LA NACIÓN. HAY UNA PATRIA QUE FORMAN LA MISMA LENGUA, LAS MISMAS LEYES LOS MISMOS USOS Y COSTUMBRES: LA REGIÓN; LA REGIÓN DONDE NACIMOS, DONDE NOS EDUCARON Y DONDE TENEMOS LAS TUMBAS DE NUESTROS PADRES. SEAMOS CATALANES, ESPAÑOLES, HUMANOS.

                                                        F.  PI  Y MARGALL

                                           (Palabras pronunciadas en su discurso de los juegos florales de 1901)

Leyendo lo que ese pequeño libro, editado hace 83 años, contiene en sus páginas; y sintiéndome por las razones arriba aducidas, tan catalán como el que más, grito con todas mis fuerzas con el espíritu de Pi y Margall:

A los que hablan de una España Federal: lo que habéis construido es mucho más que una España Federal, mucho más avanzado; un sueño ya realizado para mi querida Cataluña, para mi amada España.

A los que quieren separarse de “la Patria que nos han hecho los siglos de las mismas glorias y fatigas: La Nación, España”: A donde os lleva vuestra ambición, adonde lleváis a los que somos: catalanes, españoles, humanos. Solo para satisfacer vuestras ansias de poder, que inevitablemente empobrecerá nuestra tierra, nuestras casas; y enfangará nuestra historia.

A los que habéis votado año tras año, a unos malos, y mal llamados nacionalistas, cuando lo que han hecho es traicionar a su Nación, y ser desleales con lo que firmaron y  muchos de vosotros y vuestros mayores aprobaron: Cuando vais a levantaros y gritar: basta ya, no más enfrentamiento de lenguas, no más robos de la historia, no más malversación, no más libertad coartada y comprada.

Porque lo que actualmente sucede en la Región de Cataluña, hoy Comunidad Autónoma de Cataluña, parte inseparable de España; no es más que la historia de una deslealtad de la que todos somos culpables, unos por acción y otros por omisión:

Los catalanes, por haber dado el Gobierno, año tras año, a quien y quienes se está demostrando no lo merecían. Aquellos que nos solo han sido y siguen siendo desleales, a quienes pusieron en sus manos el poder y su administración, con un mal uso; y a todos los españoles que hicieron se realizase un sueño largo tiempo acariciado por sus ancestros.

A las empresas, que por ambición colaboraron a que el sistema se corrompiera, sin denunciarlo desde el primer intento, vendiendo su libertad y su silencio a cambio de un enriquecimiento.

A los distintos Gobiernos de la Nación, que fueron cediendo competencias y poder, a cambio de su propio poder, en aras de una Gobernabilidad, a personas totalmente desleales y que no eran dignas de ello y que han acabado mordiendo la mano de quien les cedía ese poder.

A los tribunales por no hacer respetar y que se cumpliesen sus disposiciones y sentencias.

Y a todo el resto de españoles que hemos permitido que todo ello fuera sucediendo, admitiendo que los medios de comunicación hablasen una y otra vez de España y Cataluña, como entidades separadas, que se ningunease la lengua común, que se vejasen tradiciones comunes…etc. ¿Dónde quedó una gran manifestación en defensa de esa tierra que también es nuestra, en todas la capitales y pueblos de España? ¿Dónde a nivel de toda España quedó una protesta en defensa de los que querían una enseñanza para sus hijos en español?...

Si esto reconocemos, podremos  empezar de nuevo y, restañar las heridas producidas. Teniendo siempre en cuenta que con la deslealtad no se puede negociar ni dialogar.

J. R. Pablos                                            

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