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La voz del lector

Saramago y ‘Caín’

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El señor Saramago premio Nóbel de literatura e ilustre miembro del partido comunista portugués se ha cubierto de “gloria” en el sentido laico de la palabra- con su última novela Caín. Este señor que debiera dedicar su tiempo a prepararse a bien morir en cambio lo que hace es arremeter contra la Biblia entera Antiguo y Nuevo testamento y dirigiéndole a Dios unos insultos que no tienen perdón aunque pienso que hay que perdonarlo porque ese Dios de quién él protesta nos pide que perdonemos.

Pero el gusto por el dinero no tiene edad y que mejor tema para ganarlo fácilmente que hablar mal de Dios.

Comprendo que los obispos portugueses hayan defendido a la Iglesia que es lo que tiene que ser, pero a mi la postura que me ha encantado es la de los judíos de Portugal sobre todo la jerarquía. Casi no le han hecho caso “¡han dicho cosas de ancianos!” no conoce la Biblia, no tiene ni idea de lo que es, por lo tanto no puede juzgarla de manera recta porque no la conoce. Vaya, se ha llevado a la práctica el dicho español “el mejor desprecio es no hacer aprecio”.

Señor Saramago usted dice que sin la Biblia estaríamos mejor, pues yo creo que como estaríamos mejor es sin sus libros que la verdad no son para “tirar cohetes” ni aportan al pensamiento una idea brillante ni nueva a pesar del premio Nóbel que tristemente poco a poco va desprestigiándose sobre todo en algunos de sus apartados como son la paz y la literatura.

¿Qué le resulta aburrido Dios? se lo vuelvo a repetir lo mejor que debe hacer es retirarse a un rincón de la maravillosa Lanzarote y dedicarse a temas más sencillos.

Señor Saramago solamente he leído su “Viaje a Portugal” y me llené de asombro que hubiera conseguido hacer de la descripción de un país tan hermoso como el suyo y tan lleno de tradiciones algo aburrido y frío. ¿Será que es usted tan aburrido como su Dios?

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