Viernes 20/10/2017. Actualizado 14:06h

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La voz del lector

Solo nos acordamos en Navidad

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Parece que solo en estos días de Navidad nos planteamos la felicidad, la solidaridad, la paz, el amor al prójimo. Todos tenemos la necesidad de transmitir lo que a través del año no podemos, porque esa capa de barniz que tenemos encima, egoísmos, disputas, rencores, codicias, nos lo impide. En estas fechas, asoma el disolvente y de forma momentánea disuelve esa capa y aparece realmente la esencia pura del ser humano, que es la que nos debe distinguir de cualquier otra especie.

Precisamente ayer leía este texto, que en estos días se mandan por las redes sociales, para que se nos enternezca el corazón y a la vez nos hagan recapacitar sobre el sentido de nuestras vidas, decía lo siguiente: “Ser feliz es estar en paz sabiendo que estoy recorriendo el camino correcto, el que coincide con el sentido de mi vida, el de mis errores y triunfos, con mis miedos y corajes…el camino que yo elegí, en el que hice todo lo que pude y más”.

Pues bien, yo siempre me pregunto ¿Por qué durante el año no pensamos y nos preocupamos de todo lo que nos acontece a nuestro alrededor, y pensamos más en los demás?

La esclavitud moderna y la ignorancia voluntaria a las que nos sometemos, origina a diario ese desapego y despreocupación que hace que cada vez estemos más solos en nuestro interior, y más desconfiados en nuestro exterior. Justificamos estas fechas para intentar ser más auténticos, más razonables, mejores; sin embargo, se nos olvida de inmediato y volvemos a coger el engranaje irracional y miserable, al que a diario estamos acostumbrados en nuestra sociedad.

¿En qué niveles de libertad, dignidad y respeto está gran parte de nuestra sociedad?

¿Qué podemos esperar y hacer para que todos los días sean Navidad?

Creo que si ayudamos a los que están a nuestro lado, escuchamos a los que necesitan ser oídos, reflexionamos, y no nos dejamos guiar por las consignas materialistas y vanas que nos acribillan a diario en todos los medios de comunicación, seriamos mejores y nuestras conciencias se nos serenarían.

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