Jueves 24/05/2018. Actualizado 11:27h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

La voz del lector

¡No quiero ser ilustre: que venga la democracia!

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Un pesebre fue su cuna y su padre un carpintero. No un cura, ni un doctor, magistrado o ingeniero. Y no fue pródigo en escribir narraciones o poesías, ni libros de medicina del cuerpo que poseemos. Sólo un Libro inspiró que se tiene por Sagrado y rige las directrices por las que ha de obrar el buen cristiano. Una Madre en apuros, todo un Dios en un pesebre, un San José que guardaba un secreto y su orgullo. ¡Qué enseñanza más sencilla! Qué manual más acorde para enseñarnos a todos a caminar por la vida. Y cuántas vidas más, en las que germinó la Fe, sufrieron el martirio y ser segadas por la mano de aquellos de los que ostentan, u ostentar quieren, los cargos para engalanarse de pompa con la que satisfacer su orgullo y terminar de embriagarse de soberbia, de crueldad, de necedad tal que, a pesar de haber nacido en cuna de padre conocido por docto en especialidades, tallada por artesano, parece como si fuesen cloacas su corazón y su mente.

Tu Amor, Jesús, nuestros pasos acompaña, mas no todos los pasos ven tu Halo, y fingen tus enseñanzas, pues atan a una cruz de flagelación y necedad humanas a quien, con la suya a cuestas, luchan con todas sus fuerzas por superarse para servir mejor a los Tuyos, a los nuestros, y traernos alegrías a quienes estamos cerca. Como madre me conforta por todo lo que supone, pero ¿cómo conforto yo a ella? Son dos cruces, mi Señor, y una mortal a secas. Por otro lado tu Cruz, en varios estilos, en cada rincón ponen de sus despachos, de los que salen y entran frotándose bien las manos, urdiendo su promoción, sin reparar ni querer ver si está abriendo tu Costado, como en aquél Sanedrín de lo civil y Sagrado, quiere a todos demostrar quién manda y que no es mandado.

Qué menos que lamentarme, Señor, y hacerlo en voz alta ¿No ves cómo, además, nos venden igualdad, justicia, democracia? De nuevo elecciones generales y en la Universidad, donde imparten las enseñanzas que han de formar a los hombres del presente y del mañana. Votos vienen, votos van, a quién piso, a quién daño ¡es su problema nada más! La cuna tallada, ¡no dejes que arda por siempre en la eternidad!

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
··
··

Lectores El Confidencial Digital

DENUNCIAS DE LOS LECTORES

··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··