Opinión

El ADN Real Madrid

Algo fuera de lo común debe suceder para que (casi) todo un país celebre como propio el título de un equipo de fútbol que no sea el combinado nacional. Algo que va más allá de los colores, que destierra rivalidades y que genera emociones hasta en los no futboleros. Un sentimiento de sincera admiración hacia la inteligencia, la garra, la fuerza, la esperanza, el valor, el arrojo y el pundonor de un equipo para quitarse el sombrero y con un punto por encima del resto de competidores a nivel mundial: la confianza absoluta en sus posibilidades de éxito. Siempre. Pase lo que pase. Hasta el final.

Justamente reza uno de los cánticos del Bernabéu “hasta el final, vamos Real”.  Cinco palabras que describen de forma fidedigna toda una genética ganadora. El Madrid es ganador, es campeón. Aunque vaya perdiendo en el minuto 89, es temible. Tirando dos veces a puerta, gana una final. Si el rival lo intenta treinta veces, su portero se erige en leyenda. 

“Eso” que siempre hemos tratado de describir, sin éxito, cada vez que veíamos a Rafa Nadal en cada competición, y que llevó a su máxima expresión en la última final del Open de Australia. Lo que aupó a Carlos Sainz a ganar su primer Mundial de Rally o a Fernando Alonso a hacerse con su primer título en la F1. “Eso” que lleva a remontar hasta en tres ocasiones en los últimos minutos a equipos de talla mundial. “Eso”, ese algo especial y único que no sabíamos definir, hoy por fin tiene un nombre, por méritos propios. “Eso” es el ADN Real Madrid.

Enhorabuena, madridistas. 

Miguel Ángel Rodríguez Caveda es periodista, ganador de tres premios Emmy y presidente de la agencia internacional de comunicación 3AW.

 
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