Opinión

Vox y “La Macarena”

Macarena Olona clausurando el acto de cierre de campaña de Vox el pasado mes de junio
photo_camera Macarena Olona clausurando el acto de cierre de campaña de Vox el pasado mes de junio

Es como si ya lo hubiéramos vivido… porque en realidad así ha sido. Cada vez que parece que un “nuevo partido” empieza a hacerse un hueco real en el panorama político español, ocurre algo que le lleva directo de su culmen a su ocaso. 

Ya lo vimos con UPyD, uno de los primeros grupos que intentaron agitar el árbol bipartidista español. Rosa Díez aspiraba a ocupar el centro político de España, pero unos años más tarde, su proyecto desapareció. Algo parecido le ocurre actualmente a Ciudadanos, que desde la salida de su carismático líder Albert Rivera no ha vuelto a encontrar el rumbo ni el contacto con los electores. De ser una opción real para gobernar el país a no lograr ni un escaño en las últimas autonómicas. En caída libre.

A Podemos le está pasando tres cuartos de lo mismo. Entró en la escena política arrasando, amenazando incluso con superar al PSOE. Iglesias logró (in extremis) entrar en el Gobierno de España en un pacto de coalición con el mismo hombre que había asegurado que no podría dormir si pactaba con él. Pero una vez cumplió su misión, el líder todopoderoso se retiró a una segunda línea… y aparecieron las dudas. Empezaron a desaparecer paulatinamente de los hemiciclos en las siguientes autonómicas… Y, o mucho se equivoca este periodista, o después de las próximas generales volverán a tener los mismos escaños que históricamente tenía ya Izquierda Unida. 

VOX es el último de los nuevos partidos en empezar a dar síntomas de fragilidad. Después de ser claves en las autonómicas de Castilla León y Madrid, el batacazo en Andalucía hizo sonar todas las alarmas. Pero lo peor estaba por llegar. El “show” de Macarena Olona, aún con varios capítulos pendientes, es lo último que necesita la formación en estos momentos de incertidumbre. “La Macarena” se les está atragantando además a la cúpula del partido, que ven cómo su posición crítica empieza a generar adeptos, algunos de los cuales incluso apuntan a la creación de un nuevo partido. No sucederá. Pero el daño innecesario que se le está haciendo al proyecto político de Abascal es poco menos que irreparable.

Feijóo y Sánchez están tranquilos. Esto no va con ellos. Aunque al final solo les deje a ellos. Como decía Julio Iglesias, “unos que nacen, otros morirán… la vida sigue igual”.

Miguel Ángel Rodríguez Caveda es periodista, ganador de tres premios Emmy y presidente de la agencia internacional de comunicación 3AW.

 
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