Opinión

Cristiano Ronaldo y la España de la pandereta

Está comprobado. España sigue siendo el ‘país de la pandereta’: cualquier excusa es buena para organizar una fiesta o para discutir a grito pelado por asuntos mínimos. Es lo que ha vuelto a suceder con el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid por, agárrense el cinturón, 94 millones de euros.

La contratación del portugués ha sido causa de severas disputas en bares, hogares y tertulias de todo el país. A un lado, quienes dicen que lo que ha hecho Florentino es correcto. Al otro, y aquí se incluyen también algunos madridistas hasta la médula, quienes piensan que la contratación es exagerada y hasta inmoral.

No voy a entrar en lo acertado o descabellado del fichaje. Lo que propongo desde esta tribuna es que la sociedad reflexione sobre el fútbol en general y sobre la sociedad del futuro en particular.

Si preguntamos en un aula de secundaria quién es, por poner un ejemplo, el presidente del Consejo General del Poder Judicial, pocos alumnos acertarán a responder correctamente. Lo mismo sucederá si la pregunta fuera, por poner otro ejemplo, quién dirige el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

En cambio, si preguntamos en esa misma aula en qué equipos ha jugado Cristiano Ronaldo, su estatura, los goles que anotó la pasada temporada, o su posición exacta en el campo de fútbol, las manos alzadas se multiplicarían y los escolares acertarían más de una respuesta.

Insisto: mi intención no es denostar o alabar el fichaje más caro de la historia del fútbol mundial. Mi crítica va dirigida hacia la sociedad que estamos formando y que da origen a una juventud basada en lo fácil, en el ‘vuelva usted mañana’, en la comodidad y en la falta de personalidad y valores.

Una sistema educativo con enormes y graves carencias (¡hasta a los universitarios se les va a pagar para que no dejen sus estudios!). De aquí a unos años, los que hemos llamado ‘víctimas de la LOGSE’ serán eruditos, en comparación con la generación venidera.

Dicen que la culpa de esta caótica situación es de Pilar del Castillo, Esperanza Aguirre, Mercedes Cabrera… y otras tantas ministras de Educación. Pero los políticos no son los verdaderos culpables. La responsabilidad es de los educadores, y sobre todo de las familias, de quienes depende directamente la formación de sus descendientes.

En definitiva, que Cristiano Ronaldo fiche por el Real Madrid es noticia. Claro que sí. Que se pague por él lo nunca visto, también. Pero igualmente debe ser noticia la nefasta deriva de la educación de los españoles, por los suelos en este momento.

 

Pero eso no interesa. Mientras nos anestesien con fútbol, tenemos suficiente.

Sinceramente, prefiero que un español gane un premio Nobel a ver cuatro regates un domingo por la tarde de un tipo que se gasta en una noche lo que gana un español ‘mileurista’ en un año.

Si continuamos así, seguiremos siendo ‘el país de la pandereta y la siesta’.

Preocupante futuro.

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