Lunes 11/12/2017. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

Dale Ramón

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

No se trata de luchas internas o de campañas mediáticas o de la legalidad de lo hecho, de lo que se trata es de si Ramón llevó a cabo o no, la operación piso.

Un artículo de...

Félix Gallardo
Félix Gallardo

Más artículos de Félix Gallardo »

Y es evidente. Él mismo –aunque de forma confusa- lo ha contado. Lo de la adquisición del piso en Alcobendas y la venta relámpago con una ganancia de 20.000 euros (que apenas le han llegado para un máster y un ordenador portátil) es cierto. De la legalidad, de la ética y de la estética de la operación, tendrán que juzgar los militantes, los compañeros y compañeras de Podemos, y los afiliados y afiliadas. Y los madrileños que han tenido que aguantar las homilías inmobiliarias de Ramón.

Demasiado joven para, en plena pubertad universitaria, pensar en comprarse un piso sin dinero, que le caiga del cielo el piso, recibir una subvención familiar de 60.000 euros, subrogarse una hipoteca y tener la suerte de tener beca tras beca en la universidad y además, un padre amigo de un alcalde. Ya lo dijo el propio Ramón, como muchísimos jóvenes españoles. Lástima que las subvenciones familiares y las amistades se acabaran tan pronto y tuviera que renunciar, también en las propias palabras de Ramón, a uno de sus proyectos de vida.

Lo que ha ocurrido, lo importante no es si hubo o no hubo consumación en la operación piso. Lo importante es que se trata de una maniobra mediática para que Ramón no se haga con Podemos de Madrid. Tampoco tiene nada que ver la lucha interna de los compañeros y compañeras. Todos creen al compañero Ramón y le animan como Gaby, Fofó, Miliki y Milikito animaban al Ramón de la canción, que era todo un campeón, aquel del fútbol y este del mundo inmobiliario. Vamos como cualquier joven recién llegado o salido de la universidad.

Pero, manipulaciones aparte, de lo que se trata es de si hubo piso, si ocurrió lo que ocurrió y, como sí ocurrió, que cada uno juzgue la legalidad, la ética y la estética del hecho.

Todos y todas le defienden. Las ritas no hablan y las tanias le creen. Y hasta los echeniques siguen ampliando el elenco de afiliados y afiliadas y, tras los tenientes generales y los sesudos profesores de universidad, están en el fichaje de periodistas y académicos.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··