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Tribuna libre

Economía: entender el presente y anticipar el futuro

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Debido a la crisis, el interés por la economía es hoy esencial, para una gran mayoría de españoles.

Debido a la crisis, el interés por la economía es hoy esencial, para una gran mayoría de españoles. Siendo el paro y la situación económica del país, las principales preocupaciones de la opinión pública, parece lógico que se derive un fuerte deseo de saber qué sucede con la economía. Qué está pasando hoy y –si es posible-, anticipar qué va a suceder en el futuro. En este contexto, cobran una gran importancia las fuentes de información económica, y los medios de comunicación especializados en economía y empresa.

Hasta hace relativamente poco tiempo, la economía tenía mínimo interés para la gente, y era un terreno casi exclusivamente acotado para los expertos. Así fue durante los años de bonanza económica en España. Las cosas han cambiado radicalmente con la crisis, por dos motivos: primero, porque la crisis ya dura demasiados años: empezó en 2007 y, en el segundo trimestre de 2013, el Banco de España dice que el Producto Interior Bruto (PIB) ha decrecido el -0,1%. En el primer trimestre del año, cuando se supo por la Encuesta de Población Activa (EPA) que la tasa de paro era del 27,16%, el PIB decreció el -0,5%. En otras palabras: casi seis años después de que empezara la crisis, España continúa en recesión.

Despejar el futuro, reduciendo incertidumbre

El segundo motivo por el que las personas de la calle nos interesamos por la economía, es la búsqueda de certidumbre. El consumo de las familias, y la inversión de las empresas, suelen depender de si el horizonte económico está despejado, o si, por el contrario, se ven nubarrones en el horizonte. En los años de crisis, ambas variables de la demanda interna han sido negativas y, tan solo más recientemente, la exportación ha dado alegrías, con su aportación positiva al PIB nacional, tanto en 2012, como en el primer semestre de 2013.

Para gastar e invertir, personas y empresas necesitan saber qué va a pasar en el futuro. Nosotros creemos firmemente en la economía predictiva. Tanto es así que, hace ya años, en este mismo medio de comunicación (El Confidencial Digital) anticipamos la evolución del PIB y del empleo. Entonces recibimos críticas de lectores, que pusieron en solfa nuestras predicciones: no aportaron datos, sino valoraciones subjetivas ideológicas. Sin embargo, en 2010, 2011 y 2012 acertamos en nuestras predicciones, tanto de evolución de la economía como de la tasa de desempleo.

Simplificar las fuentes de información: datos e interpretación

Junto a la anticipación de tendencias, nos proponemos poner orden en el caos informativo existente en la actualidad, en torno a la economía, derivado de lo que denominamos la fragmentación –exasperante-, de las fuentes de información económica. Ya no existe una única fuente de información sobre la economía: se multiplican los servicios de estudios económicos –nosotros estudiamos los análisis de 25 de ellos, los más relevantes-, que, a veces, dicen cosas aparentemente contradictorias. También hay muchos medios de comunicación que hablan de economía, donde los datos son expuestos e interpretados de manera dispar en función de criterios que no siempre son técnicos, sino ideológicos. Tenemos prensa, radio, televisión, internet…; y, en Internet, hay infinidad de fuentes de información económica.

Nosotros echamos en falta un “repositorio” de toda la información económica existente. Un lugar donde se recoja toda la información relevante, los datos, que no las opiniones, aunque sí su significado, tanto para los individuos y familias, como para las empresas. Significado, en este contexto, significa interpretación; por ejemplo, el dar respuesta a por qué las previsiones económicas de todos los servicios de estudios, públicos y privados, nacionales e internacionales, no han cambiado sustancialmente durante 2013 –el Gobierno, el 26 de abril empeoró sus previsiones para este año, cuando anunció su segundo “paquete” de reformas-, pero hoy se nos dice, desde muchas instancias, que la recesión está terminando y que empieza la recuperación. Para muchos, si los datos (negativos) no han variado, es difícilmente comprensible que, de un día para otro, hayamos de creer que las cosas van a ir a mejor. Y, de vez en cuando, aparecen fuentes de información internacional, como la OCDE y el FMI, que empeoran las previsiones económicas para nuestro país. Estas aparentes contradicciones generan incertidumbre y ansiedad en la ciudadanía: ¿Quién tiene razón?

Preguntas que responder, y dudas que resolver

Hay países de nuestro entorno, como Alemania y Francia, Estados Unidos y Japón, entre otros, que tienen una trayectoria económica más positiva que la española: la nuestra, se asemeja más a la de los llamados “países periféricos”, como Portugal e Italia, que son quienes peor lo están pasando. ¿Por qué esto es así? Hasta hace muy poco, el crecimiento de la economía mundial, dependía de las llamadas “economías emergentes”, como Brasil, Rusia, China e India, entre otros. Muy recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento económico mundial para 2013 y 2014, y aduce que la causa es la desaceleración en el crecimiento de esos países: ¿por qué?

Estados Unidos y Japón han apostado por políticas de estímulo de la demanda, y les está yendo bien. Alemania defiende la austeridad y, en cambio, Europa vive en recesión. ¿Por qué estas diferencias? Parece que existen distintas alternativas de política económica y que unas naciones han elegido unas –y descartado otras-, generando en unos casos crecimiento y, en otros, lo contrario: ¿Por qué?

Los modelos productivos varían de unos países a otros, con distintos resultados, bien de signo positivo, bien de signo negativo: los países más fuertes económicamente han apostado por la Industria, las Tecnologías de la Información y, también, la Construcción e Infraestructuras. En cambio, los países que peor lo están pasando, tienen un modelo productivo muy dependiente de los Servicios: sin ir más lejos, en España, “el 78,8% de las empresas españolas ejercen su actividad en el sector Servicios” afirma el Ministerio de Industria, Energía y Comercio de España, con datos del INE, en su Documento “Retrato de las PYME 2013”. ¿Por qué estas diferencias con distintos resultados, entre naciones que apuestan por unos u otros sectores productivos?

La lista de preguntas sería, casi, interminable. Baste decir que, en las siguientes tribunas pretendemos poner orden en el caos de fuentes de información económica existente, dar respuesta a tantas preguntas como sea posible, y anticipar lo que va a suceder en el futuro, para que empresas e individuos puedan tomar decisiones de inversión y compra, basándose en fundamentos sólidos.

Jorge Díaz-Cardiel, Socio Director de ADVICE Strategic Consultants. Autor de Éxito con o sin crisis, Obama y el liderazgo pragmático, y La Reinvención de Obama.

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