Miércoles 22/11/2017. Actualizado 11:23h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

Europa hoy: elecciones en el Reino Unido

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

David Cameron no las tendrá todas consigo hasta el final del escrutinio y, por su parte, Gordon Brown, que parece el perdedor a priori, también mantendrá la esperanza hasta el último minuto

El próximo 6 de mayo se celebran en Gran Bretaña las que pueden ser, según todos los indicios, las elecciones más reñidas desde 1992. Aunque los sondeos otorgan ventaja a los conservadores, David Cameron no las tendrá todas consigo hasta el final del escrutinio y, por su parte, Gordon Brown, que parece el perdedor a priori, también mantendrá la esperanza hasta el último minuto.

Unas elecciones apretadas en las que incluso puede tener cabida –desde hace tiempo no ocurre- el arbitraje del partido en discordia que en la política británica, salvo en contadas ocasiones, ha sido más bien testimonial. Esta vez los liberales de Nick Clegg pueden tener su gran oportunidad e inclinar la balanza de uno u otro lado.

La decisión del primer ministro de llevar a la reina Isabel II el decreto de disolución de la Cámara de los Comunes era un secreto a voces y era sólo cuestión de tiempo o de oportunidad. Gordon Brown estaba esperando que el panorama mejorara pero, lejos de mejorar, empeoraba cada día. Y no sólo por los casos de corrupción sino por la atonía general de su gobierno y la marcha de la política británica, la disolución era obligada.

Lo que ocurre es que en estos tiempos de globalización y de políticas europeas comunes la noticia no es buena para el resto de los países del continente. Una Gran Bretaña con un gobierno sin una mayoría holgada e incluso teniendo que depender de un tercer partido para instalarse en el 10 de Downing Street no es buena para una Europa ya de por sí desunida, con intereses encontrados y con graves problemas económicos en muchos de los países.

La distancia que siempre ha marcado el Reino Unido respecto a la Europa común no servirá esta vez, al igual que tampoco servirá su búsqueda constante de fuerza y apoyo en Estados Unidos.

De aquí hasta el 6 de mayo seguirán ocurriendo cosas en la vida europea, por más que el gobierno británico viva unas semanas de ‘apagón’, y será precisamente esa segura inhibición en la toma de decisiones comunes lo que más puede dañar a una Europa necesitada hoy como nunca de un gobierno fuerte y con capacidad de decisión en las Islas Británicas.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·