Miércoles 13/12/2017. Actualizado 13:45h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

Gazpacho andaluz

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Tras las elecciones del pasado domingo en Andalucía, el gazpacho andaluz –tan popular, refrescante y sabroso- puede experimentar un mayor consumo.

Tras las elecciones del pasado domingo en Andalucía, el gazpacho andaluz –tan popular, refrescante y sabroso- puede experimentar un mayor consumo. La primavera puede adelantar el consumo típicamente veraniego de gazpacho. Los ingredientes del gazpacho andaluz –tomate, pepino, ajo, vinagre y aceite, sin ánimo de ser exhaustivo ni agotar todas las variedades- pueden dar pistas a unos y otros sobre lo que ha sucedido en tierras andaluzas, para picor y sorpresa del PP, bálsamo del PSOE y éxtasis de IU.

En el PP los resultados han sido un “palo”, expresión que se atribuye a Mariano Rajoy al conocer los resultados. El “ajo” y “vinagre” del gazpacho es para el PP, por más que se intente suavizar resaltando que ha ganado las elecciones. Una ocasión única para que el PP hubiera alcanzado la mayoría absoluta. Arenas insistió desde el balcón en “humildad” la noche del 25-M, aludiendo a que lo había repetido también en la campaña, pero es casi unánime que el PP no debía haber ido tan sobrado ante estas elecciones. Ajo y vinagre son estas elecciones para Rajoy, porque son las primeras tras sus medidas, y también para Arenas, para el que se buscará una salida: Arenas a un ministerio, y Fátima Báñez en su lugar, si sigue trabajando como hasta ahora, con el visto bueno de Soraya Sáenz de Santamaría y María-Dolores de Cospedal, que es lo que a Rajoy le da paz y sosiego, porque son dos cerebros incansables y trazan itinerarios sin sobresaltos impulsivos.

Más que bálsamo y aceite han sido para el PSOE estas elecciones. A Griñán le ha salido redonda la jugada de no celebrar estas elecciones junto a las generales, aunque ahora es fácil reconocerlo. Salvo que IU sorprenda como ocurrió en Extremadura, volverá a gobernar Griñán, pero con el deber de una renovación profunda. Andalucía chirría, sangra con un paro descomunal del 30%.

Para éxtasis de IU, que duplica el número de diputados, y que recoge votos descontentos del PSOE. Un éxtasis exigente, porque su entendimiento con el PSOE nunca ha existido en Andalucía, y el ninguneo ha sido constante. Su programa es muy radical, por lo que el previsible gobierno andaluz PSOE-IU puede ser de feria.

Pero, por encima de unos y otros, queda el gazpacho, que el PP ha de degustar más y mejor para gobernar en Andalucía. Degustó más las encuestas, y eso no es gazpacho: es producto sintético.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··