Domingo 22/10/2017. Actualizado 01:00h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

Por la boca… La enseñanza está donde estaba

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Por mucho que el ministro y el secretario de estado hablen de diálogo y de consenso, lo cierto es que el curso escolar comienza con una ley que no convence a nadie, que nadie está dispuesto a aplicar y que ha nacido muerta.

Comienza el curso y ni un solo problema de los que dejó pendientes el denostado ministro Wert ha sido solucionado. Todos esos problemas han sido soterrados por el ministro Méndez de Vigo.

Si a los problemas que había antes del verano, añadimos los cambios en las autonomías es evidente que, por muy enterradas que estén, las trabas y las dificultades siguen ahí.

La ley Wert, puede que haya muerto antes de nacer y si nació en el Parlamento la verdad es que su vida estaba, de antemano, muy comprometida.

Esta vez la táctica del Gobierno y, más concretamente la del nuevo ministro, es demasiado evidente. Ministro y secretario de estado se han esforzado en afirmar, y en hacernos creer, que la Ley está en vigor, que se va a cumplir pero que la aplicación concreta hay que consensuarla y dialogarla con las autonomías, con los profesores y hasta con padres y alumnos. Pero aunque la mona se vista de seda mona se queda y la nueva Ley de educación es poco más que una mona que a nadie hace gracia.

Si la ley está en vigor y no se aplica quiere decir que no hay fuerza en el Gobierno para doblegar la voluntad de las autonomías. La reunión del sector, en agosto, no sirvió más que para escenificar el rechazo general y eso a quince días del comienzo del curso. Lo que ha hecho Méndez de Vigo con sus constantes apelaciones al diálogo ha sido, pura y simplemente, ganar tiempo en espera de los resultados electorales.

Está claro que le educación es uno de los caballos de batalla política de todos los partidos. No debería ser así, pero la realidad es la que es. Hace falta mucha generosidad por parte de todos para lograr un consenso medianamente coherente y una legislación, en materia de educación, que esté por encima de los avatares de los momentos ideológicos.

La educación es la baza más importante que tiene un país para formar a sus ciudadanos, para arrostrar el futuro y para salir adelante.

Todos lo dicen, pero nadie lo hace.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·