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Tribuna libre

Es más fácil quererte si nos conocemos

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Comunicarse de verdad y con profundidad es rozar lento, es querer. Para quererse hay que rozarse. ¿A quién me gustaría querer durante el 2013? ¿A quién le voy a susurrar al oído que puedo?

La canción "Tanto" de de Pablo Alborán, que ha batido todos los records como número 1, comienza así: "Enséñame a rozarte lento/ quiero aprender a quererte, de nuevo,/susurrarte al oído, que puedo".

Comunicarse de verdad y con profundidad es rozar lento, es querer. Para quererse hay que rozarse. ¿A quién me gustaría querer durante el 2013? ¿A quién le voy a susurrar al oído que puedo?

Fin de año y sin dinero para gastar en 2013. No podemos apuntarnos al gimnasio, ni a la academia de inglés ni cambiar de coche. Una buena oportunidad para hacer propósitos que no tengan coste económico. Por ejemplo comunicarse, encenderse y ponerse en zona con cobertura en las relaciones personales.

De pequeño no entendía por qué cuando llamabas a un teléfono y no daba la señal buena decían: "está comunicando". Me fastidiaba y me preguntaba, "pero ¿cómo que comunicando?, si no hemos hablado con él". Estaba comunicándose , pero con otro. Ahora por los menos te dice que está apagado o fuera de cobertura.

El psiquiatra Castilla del Pino decía que si no puedes hablar de lo que te sucede, ya estás enfermo, después vendrán los síntomas. Además de hablar, podemos enriquecer nuestras palabras con la comunicación, tecnología punta del siglo XXI, y cualidad diferencial del ser humano real. Con la comunicación podemos buscar las distancias cortas interpersonales, el cuerpo a cuerpo afectivo y emocional.

En la Universidad de Washington existe el "Laboratorio del Amor" (van en serio a pesar del nombre) que tras centenares de estudios psicológicos y pruebas fisiológicas en parejas, afirman que son capaces de predecir el mantenimiento de una relación de pareja con un 93% de fiabilidad de acuerdo con su estilo de comunicación.

El más nivel más básico de comunicación es el informativo, tipo oficina de turismo con una letra i gigante encima de la puerta. Trasmite de forma convencional, rutinaria, lo externo. Es dificil saber qué supone para el que la transmite. Sencillamente se narran hechos objetivos, concretos, directos, “fríos”.: "hoy llueve", "vengo de trabajar", "dale la cena al niño". Parece que en este estilo de comunicación se está esperando a que sea demasiado tarde.

En la comunicación racional, estilo profesor de colegio o presentador de documental, predomina lo especulativo, intelectual y reflexivo. Se transmiten hechos concretos y algunas consideraciones de tipo especulativo, reflexivo o intelectual. Predomina lo directivo, persuasivo, condescendiente y cerrado, pues al transmitir el hecho se pretende, de alguna manera, influir y actuar sobre el otro.: "los días de lluvia son peores", "hoy llueve, ponte las botas de agua", "vengo de trabajar y estamos con un proyecto bastante difícil", "dale la cena al niño, aunque sea por una vez".

El que lo recibe, coge el mensaje, pero parece que tuviera que adivinar algo o se queda con la sospecha de que le están ocultando algo. Si eres confiado y esperas del otro una comunicación abierta, le tratarás como si eso fuese todo, pero hay más y no sabes qué es.

Lo puedes conseguir con la comunicación profunda, que contiene la información unida a lo que supone emocionalmente para uno mismo. Desvelo quien soy y cómo me afectan (para bien y para mal) las cosas de las que se hablan. Es el nivel en el que de verdad se da el encuentro interpersonal, en el que te rozas y puedes intentarlo de nuevo: "los días de lluvia como hoy me ponen triste", "vengo de trabajar y estoy preocupado con el proyecto, no me veo capaz de sacarlo adelante", "necesito que hoy le des tú la cena al niño, estoy muy cansada".

En este nuevo año de la era post-maya la comunicación profunda nos puede ayudar a resolver muchas crisis, querer y dejar que nos quieran. Como me decía una amiga: "¿Qué daría por un hombre enamorado? No sé, quizá una vida". Es más fácil quererte si nos conocemos.

Carlos Chiclana

www.doctorcarloschiclana.com

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