Lunes 11/12/2017. Actualizado 18:51h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Tribuna libre

Ya les tenemos muy vistos

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Tienden a calificar como “indignados”, nombre que ha hecho furor y única novedad de esta historia, a la enésima algarada de ultraizquierda.

A veces resulta aburrido tener razón. Los cazadores de novedades, nuevos movimientos, nuevas tendencias que se dice en el mundo de la moda, y esto no son más que modas, tienden a confundir la enésima versión de lo mismo con una “nueva revolución de nuevos medios”. Así tienden a calificar como “indignados”, nombre que ha hecho furor y única novedad de esta historia, a la enésima algarada de ultraizquierda.

Para ratificar esta intuición que algunos tuvimos desde el principio, y mucho bobo confundió desde el principio, bastaba observar si el perroflautismo planteaba alguna novedad en los temas claves, esos en los que la izquierda entra al trapo radicalmente, donde no transige, donde arrima el agua a su molino y donde coinciden Zapatero, Cayo Lara, Sebastián, Roures, Rubalcaba y, por supuesto, el conglomerado menguante de Sol.

La otra sencilla observación, donde están entrando muchos medios y donde basta ver a los concentrados , aunque en este caso nos han reforzado las filtraciones policiales, es el origen de los activistas concretos y sus lugares de reunión.

Respecto a lo primero conviene recordar que el último intento de la izquierda para recuperar protagonismo ante su odioso papel de comparsa en la terrible crisis española fue la movilización anticristiana en las universidades. A los ingenuos podría sorprender que con la que estaba cayendo en las universidades, con la crisis de dotaciones, la subida de matriculas y la estafa boloñesa el gran tema fueran las capillas. Pero el ingenuo o el idiota deben recordar que para la izquierda el anticristianismo, que ellos llaman anticlericalismo, es tan definitorio como sus otras formas de resentimiento.

Con los asaltos a capillas lanzados desde organizaciones subvencionadas por la izquierda oficial no se avanzo mucho, pero he aquí que Izquierda Unida desde sus bases de Rivas ha lanzado una campaña contra la visita papal que ha sido calcada por los agitadores que mantienen el control férreo del alboroto callejero, especialmente en Madrid.

Son los mismos argumentos, el mismo rollo aparentemente económico (quien paga la famosa visita papal) y el mismo tono perdona vidas: “si el papa se vistiera como nosotros, o pensara como nosotros, o hablara de moral como nosotros decimos le acogeríamos”. Es decir el mismo discurso de siempre según el cual la única voluntad respetable ( ellos sólo tienen voluntades) es la que coincide con su voluntad liberadora. Los demás que se fastidien, y uso el término fastidiar para no ser mas explícito ahora que andan con la memoria.

Los intentos de alboroto en torno a la visita papal, que si no son excesivos convienen al Gobierno para disminuir el impacto del mensaje ciertamente poco complaciente del Pontífice, son por tanto otra prueba más de quien maneja milimétricamente el supuesto movimiento espontáneo y novedoso. Si los okupas y los de Rivas no fueran suficiente síntoma mirad a los medios de la izquierda, con que entusiasmo intentan mantener la llamita sagrada de los 500 frente a la marea humana que inundará, libre y gozosa, las calles de Madrid la semana que viene. 

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··