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Política

Ni Andalucía ni Asturias: doble decepción electoral en el PP. Griñán volverá a gobernar y crea un problema a Rubalcaba, cuarto intento fallido de Javier Arenas

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Las elecciones autonómicas en Andalucía y Asturias han supuesto una doble decepción en el Partido Popular: confiaba en ganar y gobernar en la primera de las comunidades y no lo hará; y esperaba ser segunda fuerza en la segunda y tampoco lo ha logrado.

El cambio en Andalucía, anunciado por todas las encuestas, no se ha producido finalmente, y el PP no ha logrado su objetivo de culminar allí la racha de victorias electorales.

El ambiente a última hora de la tarde del domingo en la sede de la calle Génova era de silencio y decepción, porque estaban seguros de que iban a lograr gobernar en Andalucía. Como dijo anoche Elena Valenciano, el PP pensaba que iba a ganar en las dos comunidades y no lo va a hacer en ninguna. Rajoy siguió el escrutinio electoral en la planta séptima de la sede nacional del PP.

Las medidas y recortes aprobados por el Gobierno han acabado pasando factura el PP. Los nueve puntos de distancia que, en las generales, sacó al PSOE en Andalucía han quedado en solamente un punto.

Y se ha producido un gran fracaso de las empresas demoscópicas, porque todas anunciaban previamente la victoria del PP y que gobernaría en Andalucía.

Incluso fallaron las de a pie de urna: en la tarde del domingo, las del PP les daban una mayoría de 56 o 57 parlamentarios, y las del PSOE dejaban al PP justo por debajo de esa mayoría suficiente para gobernar y la realidad es que ha quedado a 5 escaños.

Era la mejor situación para el PP

Algunas conclusiones que pueden sacarse de lo ocurrido en las elecciones andaluzas son:

-Andalucía no quiere cambiar, a pesar de su complicada situación económica, laboral y social, que le mantiene como una de las regiones más atrasadas de Europa.

-El PSOE ha resistido, contra todos los pronósticos, y ha salvado los muebles. Ha existido mucho voto oculto.

-Como sorpresa, la corrupción política no ha pasado factura a los socialistas.

-Ya no puede afirmarse que la abstención favorece a la derecha, porque la participación ha sido 13 puntos inferior a la registrada en los anteriores comicios.

-Se trata de la cuarta derrota consecutiva de Javier Arenas, que además ha quedado muy lejos de los 55 escaños de la mayoría absoluta. Y ese fracaso lastrará casi definitivamente las opciones, reales, que tenía de ser un día la alternativa a Mariano Rajoy, tanto al frente del PP como posible candidato al Gobierno.

-La opción de una victoria del PP en Andalucía parece ya imposible: si en estas circunstancias, con una crisis grave económica, cifras de paro por encima del 30%, un partido socialista en máxima debilidad y con una lluvia de casos de corrupción, los populares no consiguen hacerse con el gobierno regional, habrá que esperar treinta años más. Difícilmente encontrará una situación tan favorable.

Griñán, un problema para Rubalcaba

-El resultado conseguido por el PSOE permitirá a José Antonio Griñán volver a gobernar en Andalucía, con el respaldo de Izquierda Unida.

-Le ha salido bien la jugada de no celebrar las elecciones junto con las generales y de retrasarlas todo lo posible para beneficiarse del previsible desgaste del Gobierno y sus medidas, como así ha ocurrido.

-Aunque supone un cierto alivio para Alfredo Pérez Rubalcaba porque le evita un fracaso, lo ocurrido crea un problema al secretario general, que como se ha contado en estas páginas, tenía diseñada una operación para relevar a Griñán al frente del PSOE andaluz y colocar en su lugar a Micaela Navarro.

-La tensión interna en el partido se mantiene, porque Griñán podría incluso disputar a Rubalcaba el liderazgo en el PSOE.

-Otros derrotados son Manuel Chaves y Gaspar Zarrías. Y sale fortalecido el veterano Felipe González, pieza decisiva en el final de la campaña.

Éxito de Izquierda Unida

El principal beneficiado de lo ocurrido en Andalucía y Asturias es Izquierda Unida, que dobla los escaños (de seis a doce) en la primera circunscripción y tiene la llave para que el PSOE pueda gobernar, y en la segunda ha subido un escaño.

La coalición de izquierda se ha beneficiado del retroceso socialista, cuyo voto, sobre todo en Andalucía, ha acabado en IU: ha recibido seis de los diputados perdidos por el PSOE.

Previsiblemente, Izquierda Unida ‘cobrará’ un alto precio político a los socialistas por su apoyo para que pueda formar gobierno.

Fracaso de UPyD en Andalucía

UPyD ha cosechado un fracaso en Andalucía, donde esperaba conseguir entrar en el Parlamento, compensada en parte por el diputado conseguido en Asturias. Sin embargo, no será decisivo, porque la suma de PP y Foro es más que suficiente para lograr la mayoría.

Cascos volverá a gobernar en Asturias

El mal resultado del PP en Asturias, donde no ha mejorado ni un solo escaño, supone que queda allí como tercera fuerza, por detrás de Foro Asturias, que se jugaba su existencia en estos comicios y ha salido indemne.

Esa realidad pronostica un gobierno encabezado por Francisco Álvarez Cascos con el respaldo de los populares.

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