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Política

Antonio Gutiérrez, fichaje estrella de Zapatero en 2004 para convertirlo en ministro de Trabajo, lleva dos intervenciones parlamentarias en cinco años

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Antonio Gutiérrez, antiguo secretario general del sindicato Comisiones Obreras, es el mejor ejemplo de “diputado engullido por la maquinaria del Congreso”, según señalan fuentes parlamentarias. Llegó de la mano de Zapatero con un prometedor porvenir pero ha terminado ‘desaparecido’.

Fuentes consultadas por El Confidencial Digital en el Congreso en las filas del PP mencionan que el fichaje de Gutiérrez, a la vez estrella y sorpresa, por parte de Zapatero en las elecciones de 2004, fue recibido con mucha inquietud en el seno del PP: el antiguo líder sindical era un hombre con el mejor perfil, “un líder social”, con “muy buena imagen”.

Gutiérrez no ha cumplido con las expectativas generadas en su momento. Actualmente, Gutiérrez es presidente de la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso.

Compañeros suyos del grupo socialista explican a ECD que, en efecto, su perfil es “muy bajo”. Y dan una doble explicación a este bajo perfil: en primer lugar, “no hay ningún presidente de comisión con perfil alto”, porque el cargo no se presta a ello, “salvo Alfonso Guerra, y es por ser Alfonso Guerra”. En segundo lugar, indican que Gutiérrez, en dicha comisión, se ve en la necesidad de ser muy discreto y “poco partidista” porque, de inmediato, el resto de miembros de la comisión le recuerdan su pasado sindicalista como descalificación de autoridad.

Gutiérrez se ha convertido, por tanto, en otro de los damnificados por Rodríguez Zapatero, pues entró en las listas por Madrid hace cinco años con la promesa oficiosa de ser ministro de Trabajo, promesa que nunca se ha llegado a materializar. Desde entonces, la repercusión de Gutiérrez en la cámara ha sido mínima.

Si en su primera legislatura, Gutiérrez sólo realizó una intervención parlamentaria –sobre la concesión de una medalla a las víctimas del 11-M-; en esta segunda legislatura lleva el mismo número de intervenciones: una, que consistió en dar la enhorabuena al Gobierno por la participación –entonces prevista- del presidente Obama en el Foro de la Alianza de Civilizaciones.

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