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Política

La comparecencia de Rajoy en el Congreso es una victoria de Jorge Moragas sobre Pedro Arriola. El jefe de gabinete convenció al presidente de que tenía que dar la cara por el caso Bárcenas

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Rajoy acude este jueves 1 de agosto al Congreso tras un tenso debate en Moncloa. Jorge Moragas convenció al líder del PP de que debía salir a dar explicaciones a los ciudadanos por el caso Bárcenas. Otro de sus asesores de cabecera, Pedro Arriola, era partidario de la estrategia del silencio, de esconder al presidente.

Según ha sabido El Confidencial Digital por fuentes con acceso al Palacio de la Moncloa, el criterio del jefe de gabinete de Rajoy se impuso esta vez para lograr que el presidente diera la cara y compareciera en el Parlamento. Pero no sin un fuerte debate.

Arriola prefería esconder a Rajoy

Las fuentes a las que ha tenido acceso ECD explican que Pedro Arriola, uno de los hombres que mayor influencia tiene en las ideas y planteamientos de Mariano Rajoy, era partidario de no hacer nada que llamase la atención y evitar cualquier exposición. Apostaba por dejar a un lado al chantaje de Luis Bárcenas al Gobierno, al PP y al propio presidente. No ir en ningún caso de frente.

Era, por tanto, defensor de esconder a Rajoy. Su propuesta fue evitar el cuerpo a cuerpo con el ex tesorero del PP ante la opinión pública: que el presidente no se quemase saliendo a desmentir todos los ataques de Bárcenas realizados desde la cárcel de Soto del Real.

A Moragas le inquieta mucho la prensa extranjera

Según las fuentes consultadas, Moragas impuso su criterio amparado en el Financial Times, The New York Times, The Wall Street Journal… El jefe de gabinete da mucha importancia a los titulares y editoriales de los principales rotativos internacionales. Son los periódicos que leen los inversores extranjeros, explicó con vehemencia ante el presidente.

Efectivamente, Mariano Rajoy y su jefe de gabinete estudiaron a fondo las informaciones publicadas en la prensa extranjera a raíz de la noticia publicada por el diario El Mundo el domingo 14 de julio, en la que se mostraban los SMS que el presidente había intercambiado con Luis Bárcenas hasta marzo de este año.

Aparecían muchas dudas sobre Rajoy y España

El impacto de esa información, y la amenaza de una moción de censura impulsada por Alfredo Pérez Rubalcaba, no pasaron inadvertidos para los principales rotativos de Europa. Se ponía en cuestión la estabilidad del Gobierno de España y la continuidad del propio Rajoy.

Ante las “dudas” de la prensa internacional sobre el futuro político de España, Moragas convenció a Rajoy. El argumento: “había que cambiar la estrategia de perfil bajo” y presentarse en el Parlamento “para dar explicaciones no solo a la oposición, sino a los inversores y socios europeos”.

La misma estrategia que aplica con Cataluña

Fuentes políticas consultadas por este confidencial explican, sin embargo, que la estrategia de Arriola sí sigue vigente en Moncloa, por ejemplo, en otro de los frentes que ahora mismo mantiene abierto el Gobierno: Cataluña.

El plan es evitar cualquier reproche directo que alimente la polémica o favorezca el victimismo. Se trata de huir del enfrentamiento frontal con la Generalitat, mientras en Cataluña el proceso hacia la independencia se sigue tratando como algo normal e imparable. A juicio de Arriola, acabará pudriéndose por sí mismo hasta agostarse del todo.

Esto se combina con sutiles gestos hacia Cataluña, pequeñas cesiones en temas periféricos –nunca nucleares, que los nacionalistas puedan presentar internamente como pequeñas victorias que nada desgastan a Moncloa. En momentos de máximo apuro también se acude al rescate y así se va campeando el temporal. Palabra de Arriola.

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