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Política

La masonería en Francia: 150.000 miembros, ministros, asesores de Sarkozy, presidentes de grandes empresas, responsables de la educación…

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La masonería en Francia reúne a importantes cargos del Estado, del Gobierno, la economía y la educación, si bien se habla muy poco de ello. La revista Le Point acaba de publicar un largo informe, en el que se alude a ministros, asesores, de Sarkozy y presidentes de grandes empresas.

Con el título 'Masones: la mano invisible', el semanario cuenta que en Francia hay 150.000 miembros de la masonería, y cita la presencia de ‘hermanos’ en la mesa del Consejo de Ministros, que se mantiene Gobierno tras Gobierno. En la última crisis, en la que François Fillon fue nombrado primer ministro, su rival era Jean-Louis Borloo, un conocido masón.

Borloo, jefe del Partido Radical, encarna la tradición masónica en el seno de la República. Y sus apoyos fueron Claude Guéant, secretario general del Elíseo, y también Neri Proglio, patrón de EDF (Electricité de France), “que niega ser un iniciado pero que con ello hace reír a todo París”.

Días después, Jean-Louis Barloo organizó en los salones de Aveyron, en París, un ‘almuerzo republicano’ con 800 personas. Tradicionalmente, ese almuerzo reúne a los ‘hermanos’ y sus amigos, defensores de la laicidad, para conmemorar la ley de separación de la iglesia y el Estado.

Los amigos de las logias –cuenta Le Point- no faltaron a la mesa. “Los que lo asumen y los que lo callan. Alain Bauer, anterior gran maestre del Gran Oriente, hoy consejero oficioso de Sarkozy para asuntos de seguridad. Xabier Bertrand, presidente del Partido Radical de izquierda. Serge Lepeltier, primer vicepresidente del partido radical de Valoi. Patrick Ollier, recién nombrado ministro encargado de relaciones con el Parlamento. Gerard Larcher, presidente del Senado…”.

En la Policía, en EDF y La Poste

La revista alude a la presencia de masones en la Policía, en la magistratura, en la educación nacional, en los bancos y compañías de seguros, en EDF, en La Poste…

Un diputado importante de la mayoría recibe a un joven candidato en su despacho de la Asamblea Nacional. “¿De dónde eres?”, le pregunta como de pasada. Su interlocutor dedicará un tiempo en traducir ese ‘de dónde’, que significa “de qué obediencia”.

Un titulado superior lleno de diplomas entra en un gran grupo de distribución de agua. Al cabo de los días, comprende que sus colegas y superiores le toman por lo que no es: un ‘hermano’. ¿Debe seguir la corriente? “Al principio, me limité a no desengañarles, sin jamás mentir –cuenta-. Al cabo de algunos meses, se habían establecido relaciones de estima mutua, lo que convertía en culpable mi silencio. Me vería descubierto, si dijera: no, no lo soy. Para mi alivio, esta confesión fue recibida sin crispación. Pero se me dio a entender que sería útil e interesante entrar, para establecer un clima de confianza con los clientes y también interno”.

El caso de Bernard Tapie

Son muchos los que ven redes ‘fraternales’ por todas partes. ¿Dificultad para fusionar las cajas de ahorros y los bancos populares? Una guerra entre masones de distintas obediencias y con interés enfrentados. El nombramiento de Henri Proglio como presidente de EDF, cargo que contaba con acumular a su presencia al frente de Veolia? Una venganza de los francmasones. ¿Los asaltos contra Anne Lauvergeon para quitarle de Areva? Una guerra entre la masonería y los cuerpos de Minas, de los que madame Lauvergeon es un elemento activo… ¿Los millones entregados por el Estado a Bernard Tapie a propósito de su combate contra Crédit Lyonnais? Nada habría sido posible sin los hermanos.

En la larga pelea de Tapie contra el Estado, la palabra francmasón jamás fue pronunciada, pero estuvo en todos los labios. En su libro “Abus du pouvoir”, François Bayrou evocaba la forma como se aprobó el mandato legislativo para permitir a los establecimientos públicos administrativos recurrir al arbitraje para resolver sus conflictos. ¿Quién había preparado ese texto? ¿Era el gabinete del ministro del Interior, el de Nicolas Sarkozy y de Brice Hortefeuz? ¿O Bercy, bajo la doble autoridad del ministro de Economía, Thierry Breton, y del ministro de Hacienda, Jean François Copé? Todos francmasones o muy próximos a las logias.

Un ‘iniciado’ sacó adelante el arbitraje que cubrió a Tapie de millones. En el diario Liberation, Jean-Michel Quillarde, abogado, que entonces era gran maestre del Gran Oriente, se indignó por lo ocurrido: “Querría enviar una señal: mostrar que los francmasones no están todos relacionados. Se sabe que miembros de la GLNF (Gran Logia Nacional de Francia) han jugado un papel en este asunto judicial, en el Elíseo, en Bercy, pero también entre los abogados de negocios especializados en liquidaciones judiciales, que son a la vez cercanos a Tapie e implicados en transacciones en África”.

Hermanos y hermanas

Le Point traza una galería de personalidades vinculadas a la masonería:

-- Xabier Bertrand. Ministro de Asuntos Sociales. Iniciado en el Gran Oriente de Francia, se puso en retirada cuando ocupó su primer puesto gubernamental, en 2004.

-- Brice Hortefeux. Ministro del Interior, siempre se ha cuidado desmentir su pertenencia a la Gran Logia Nacional Francesa, que ya no frecuenta.

-- Marie-Luce Penchar. Ministra de Ultramar, tiene por qué: su madre, Lucette Michaux-Chevry, exponía en su mansión de Basse-Terre numerosos objetos masónicos.

-- Henri de Raincourt. Ministro de Cooperación. Fue introducido en la GLNF por un alto funcionario del Senado, donde era presidente de grupo. Ser francmasón es casi obligatorio para ser ministro de Cooperación.

-- Patrick Ollier. Ministro de Relaciones con el Parlamento. Incluso aunque no hubiera ingresado, no duda en saludar a sus colegas con discreto “salud, hermano” (salut petit frère).

Consejero de seguridad de Sarkozy

Lugar especial ocupa en el informe de Le Point el caso de Alain Bauer, consejero de Nicolas Sarkozy para asuntos de seguridad y terrorismo, ex gran maestre del Gran Oriente de Francia.

Profesor en las universidades París I, París II, París V, en la escuela de oficiales de la gendarmería, en la escuela nacional de la magistratura, en la escuela nacional de policía, profesor titular de criminología en el Conservatorio Nacional de Artes y Oficios, presidente del consejo de orientación del Observatorio Nacional sobre la Delincuencia, de la Comisión Nacional de Videovigilancia… Autor de novelas, ensayos y manuales.

La cátedra de criminología fue creada especialmente para él, por orden del Elíseo, después de que Christian Forestier llegó a administrador general de la Escuela en 2008. Forestier es miembro del Gran Oriente de Francia.

En 2009, Alain Bauer intentó unificar los institutos de investigación que tratan cuestiones de seguridad y geopolítica: el Instituto Nacional de Altos Estudios de Seguridad (Ierse), el Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IHEDN) y el Centro de Altos Estudios de Armamento (CHEAr). Hizo que Sarkozy le encargara formar una comisión de estudios, su informe proponía la fusión en nombre de la racionalización, y se convirtió en presidente de una misión preparatoria.

El Ierse, dirigido por el prefecto Ramy Pautrat, se resistió. Ofrece formación y publica libros sobre inteligencia económica, pero tenía un punto débil: estaba patrocinado por la Gendarmería Nacional. Bauer presionó. Según Pautrat: “Comprendí que, si no aceptaba, podría en problemas a la Gendarmería. Cedí”.

Bancos populares, Natixis

François Pero, inspector de finanzas, secretario general adjunto del Eliseo, se planteó que los bancos populares, y sobre todo las cajas de ahorro, que el Estado trataba de fusionar, pertenecen a un universo de mutualistas, sociedades, cajas regionales… cuyos responsables se eligen con el aplauso ‘fraternal’.

Dice Le Point que, en los puestos de dirección de esas instituciones financieras, la proporción de iniciados alcanza, según algunas fuentes, el 50%, y lo mismo en las filiales. En Natixis, filial común de bancos populares y cajas, la cooptación ‘fraternal’ es la regla.

Jefes de Estado africanos

Cita la revista el caso de la compra fraudulenta de un importante patrimonio en Francia por parte de Omar Bongo, jefe de Estado de Gabón, ya fallecido, y por el presidente del Congo, Denis Sassou Naguesso. Ambos eran grandes maestres de la Gran Logia de su país.

Ali Bongo, que ha sucedido a su padre, ha sido nombrado gran maestre de la Gran Logia de Gabón. Durante su entronización, en noviembre de 2010, dos antiguos grandes maestros de la GLNF estaban a su derecha y a su izquierda.

Viendo los estrechos lazos entre la Gran Logia Nacional Francesa y esos jefes de estado, ¿qué pasaría –se pregunta- si uno de los magistrados que instruyen el sumario pertenece también a la obediencia?

La Magistratura

Miembros del Consejo Superior de la Magistratura, lo mismo que presidentes de la corte de casación de Toulouse, son francmasones

Surgió un enfrentamiento entre masones de la misma obediencia, la GLNF (segunda obediencia del país, tras el Gran Oriente), cuando un grupo puso en cuestión la legitimidad del gran maestre, François Stifani, porque, según ellos se extralimitaba en su poder. Y acudieron a la justicia profana. Jueces eran ‘hermanos’, numerosos abogados eran ‘hermanos’…

Interior y Educación

Los ministerios del Interior y de Educación tienen numerosos masones en su jerarquía, añade Le Point.

“Entre los ministros de Educación que se han sucedido, los que no era masones se vieron muy sorprendidos cuando utilizaron el comedor del hotel de Rochechouart: los cubiertos están adornados con una hoja de acacia, uno de los principales símbolos masónicos con la escuadra y el compás.

La Federación de Educación (FEN) ha estado históricamente llena de ‘hermanos’, que hoy se encuentran en la Unsa Education, muy activo en las negociaciones de ciertas reformas.

La Liga de Enseñanza, Juventud al Aire Libre y la FCPE, mayoritaria en las organizaciones de padres de alumnos, montadas y sostenidas fuertemente por la FEN y su potente Sindicato Nacional de Enseñantes (SNI), forman parte del la galaxia masónica. Y los ministros no se arriesgan a enfadarles.

Sus cuadros suministran tropas a la fraternidad de la educación nacional, la más numerosa de la función pública. El Sindicato Nacional de Cargos de Dirección de la Educación Nacional (SNPDEN) agrupa a los principales directores de instituto: la práctica totalidad de sus cargos son ‘iniciados’.

“Son una fuerza muy importante, que recibe 9 millones de alumnos al día y habla diariamente con muchos padres: imposible descuidarlos y enfadarlos”, dice un cargo del ministerio.

En el ministerio de Educación hay muchos bastiones: la secretaría general, pero sobre todo la dirección general de recursos humanos. La inspección general, bastión de la actuación disciplinaria, cuando el decano no es ‘hermano’, lo es el adjunto. Decide sobre nombramientos en los centros. Así que, entre el sindicato mayoritario y la inspección general, la tenaza es completa.

En los centros privados se está aplicando una supresión de puestos de profesores, y en los centros católicos hay riesgo de tener que cerrar. En la enseñanza privada hay inquietud. ¿Recorte presupuestario o victoria de los francmasones, los más inclinados a una interpretación integrista de la laicidad?, concluye Le Point.

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