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Política

La dirección del instituto se opone

La Generalitat se plantea abrir expediente a los profesores que humillaron a hijos de guardias civiles

Altos cargos de la consejería de Educación consideran que los docentes deben ser amonestados tras la denuncia de la Fiscalía

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Nueve profesores del instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona) han sido denunciados por la Fiscalía, que les acusa de un presunto delito de odio y a cinco de ellos, otro de injurias graves contra los cuerpos de seguridad. La causa se encuentra en fase de instrucción en el juzgado de Martorell.


Fachada del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca. Fachada del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca.

Se trata de  docentes de Educación Secundaria que el lunes dos de octubre humillaron y ridiculizaron a los alumnos hijos de guardias civiles con comentarios sobre el referéndum y la actuación policial. Se da la circunstancia de que el cuartel de la Benemérita está situado a pocos metros del instituto, razón por la que la mayoría de los hijos de los agentes están matriculados en el Palau.

Una amonestación

Según ha podido saber El Confidencial Digital, los profesores denunciados, ocho mujeres y dos hombres, continúan impartiendo clase con normalidad. La dirección del centro no ha tomado medidas en un sentido o en otro. Las fuentes consultadas afirman que tratan de restar importancia a la polémica para que no interfiera en el funcionamiento habitual del instituto.

Sin embargo, la denuncia de la Fiscalía sí ha generado un debate en la Generalitat, controlada todavía por el Gobierno en virtud del artículo 155. ECD ha podido saber que altos cargos de la consejería de Educación han planteado amonestar a los nueve docentes abriéndoles expediente.

“No es de recibo que hasta nueve profesores estén investigados por la Justicia”, han argumentado estos dirigentes de Ensenyament. Más aún, cuando la denuncia viene de la Fiscalía de delitos de odio y por contra, la propia Generalitat lleva años aprobando leyes que impulsan la convivencia en los centros educativos. “Sería sorprendente que miremos para otro lado, nos estamos contradiciendo”, explican.

La ley 12/2009 de Educación del Parlament establece detalladamente cómo evitar un ambiente de odio en la escuela catalana y destaca el papel de los docentes como educadores y garantes de tratar de inculcar el respeto en las aulas.

Dudas en la consejería

Esta opinión no es unánime. Tanto el director del Consejo Escolar, Jesús Moral; como el secretario general de Educación, Lluís Baulenas; y el director general de Profesorado, José Ignacio García, no se han posicionado sobre la medida que han reclamado varios compañeros.

Los tres han conservado el cargo después de que el Ministerio de Educación se hiciese cargo de la consejería. Íñigo Méndez de Vigo no les ha apartado de sus funciones y es partidario de darles continuidad en el puesto.

García es el más veterano: llegó a la Generalitat en 2015, procedente de ERC. Moral fue nombrado director del Consejo en 2016 y Baulenas aterrizó en el cargo apenas tres meses antes del referéndum del 1-O. Su antecesora, María Jesús Mier, fue cesada por discrepancias con la consejera Clara Ponsatí.

Los tres altos cargos alegan que los profesores no sólo no han sido condenados, sino que ni siquiera se ha abierto juicio contra ellos y son partidarios de esperar a la decisión del juez de Martorell.

Negativa del centro

El debate en la consejería no está cerrado, ni mucho menos. Otro argumento al que se aferran los detractores de abrir expediente a los maestros es que el propio instituto se opone a dicha medida.

Las mismas fuentes han explicado a este confidencial que la dirección del centro es reacia a amonestarles, en un intento de cerrar cuanto antes la polémica y ceñir la cuestión a la vía judicial. Además, opina que sería contraproducente iniciar acciones contra los nueve profesores, ya que continúan con su plaza y llamarles la atención tensaría aún más el ambiente, ya de por sí enrarecido desde el 1-O.

ECD ha intentado ponerse en contacto con Josep Antoni Asín, director del Palau, y con José Luis Acedo, jefe de estudios. Desde el centro han informado de que ninguno de los dos está dispuesto a hablar con la prensa.

“Son unos animales y unos bestias”

La denuncia de la Fiscalía detalla pormenorizadamente los hechos que sucedieron el dos de octubre en el IES El Palau.

“No me encuentro en disposición de dar clases normales por lo acontecido en el día de ayer, ya que la Policía y la Guardia Civil me han tratado a palos, porque son unos animales y unos bestias que solo saben dar palos”: así comenzó la clase de matemáticas ante 30 alumnos de 15 años un profesor que enseña a todos los cursos de Secundaria. Seguidamente, abrió un debate sobre la actuación policial el 1-O.

Una hora y media después, se repitió la misma escena ante alumnos de la misma edad. Todos ellos se mostraron en contra de la Guardia Civil, hecho que provocó angustia y miedo a una chica, hija de un agente del cuerpo, que tuvo que abandonar el instituto horas más tarde por la tensión que se generó entre sus compañeros.

Una profesora de catalán, que también da clase a todos los cursos de Secundaria, aseguró: “los Guardias Civiles son unos animales, solo saben dar palos”, lo que provocó el llanto de una alumna, hija de un agente, que también abandonó el centro y pasó el resto del día llorando y angustiándose por las reacciones de sus compañeros.

"Perros rabiosos"

A las doce de la mañana, los profesores convocaron a todos los alumnos del Palau en el patio para protestar por la actuación de la Policía y del Instituto Armado. Una docente que imparte inglés a todos los alumnos de la ESO interrumpió una clase para exigir a los niños que acudieran a “defender la independencia”. Uno de ellos, de doce años, asistió obligado.

Otra docente, de ciencias naturales, dijo a sus 30 alumnos de 14 años: “el que esté a favor de la violencia policial que se quede en clase y el que no, que se baje al patio”. Uno de ellos, hijo de guardia civil, se negó y se le unieron otros quince compañeros. Sin embargo, minutos después, el jefe de estudios les obligó a asistir.

Más tarde, la profesora de inglés tildó a los agentes de la Guardia Civil de “perros rabiosos” y mostró fotografías del dispositivo policial e instó a los jóvenes a que dieran su opinión. Una alumna de doce años, hija de un agente, aseguró que su padre sólo había hecho su trabajo y rompió a llorar. Pasó cuatro días sin acudir a clase por temor a las represalias de sus compañeros.

La misma profesora, ante alumnos de doce y trece años de edad, preguntó en la siguiente clase “quiénes son hijos de Guardias Civiles”. Uno de los chavales levantó la mano y desde entonces, ha sido señalado y objeto de burla por parte de sus compañeros.

"Estarás contento con lo que hizo tu padre ayer"

También tiene doce años el chico cuyo padre es agente del Instituto Armado y al que otra profesora de naturales le espetó en mitad de clase y delante de sus compañeros: “¿estarás contento con lo que hizo tu padre ayer?”. El niño, sin entender el comentario y ante las burlas de los demás alumnos, se echó a llorar y desde entonces su estado de ánimo no ha dejado de empeorar.

Otras dos docentes, de catalán y de tutoría, suspendieron las clases por sentirse “afectadas e indignadas” por la actuación de la Guardia Civil. Una chica de 14 años, hija de un agente, intenta desde ese día convencer a sus padres de marcharse de Sant Andreu de la Barca y asegura que un día u otro le pegarán.

Otra alumna, de 16 años, replicó a la profesora que no estaba de acuerdo con ella. “Pues eso es lo que hay, si no te gusta ahí tienes la puerta”, fue la contestación que recibió. Y efectivamente, recogió sus pertenencias y se marchó a su casa.

Como colofón, un docente que imparte una asignatura optativa requirió a sus alumnos de 14 años “que levanten la mano los hijos de los Guardias Civiles”, el 20 de octubre, sabedor de los incidentes que se produjeron 18 días antes. Les explicó que aquellos cuyos padres fueran agentes deberían acudir a clase los días de la huelga estudiantil convocada por grupos independentistas.


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