Jueves 14/12/2017. Actualizado 11:23h

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Política

Por qué el etarra pudo robar a la Guardia Civil un coche-patrulla en Zamora. Las llaves puestas, las puertas abiertas y un inesperado “mira lo que he encontrado en el maletero”

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La interceptación de una furgoneta con material explosivo de ETA, en la localidad zamorana de Bermillo de Sayago, fue una operación policial exitosa, que concluyó con la detención en Portugal, poco después, de los terroristas Garikoitz García Arrieta e Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón. Sin embargo, hubo un punto negro: el robo de un coche patrulla de la Guardia Civil por uno de los etarras, que huyó con el vehículo. ¿Cómo pudo ocurrir?

Fuentes de la Benemérita a las que ha consultado El Confidencial Digital explican lo siguiente:

-- Cuando una patrulla de la Guardia Civil detiene un vehículo que considera sospechoso, uno de los dos agentes, el de menor rango, debe identificar al conductor mientras el otro se ocupa de velar por la seguridad.

-- En el caso de Zamora, una vez dada a la furgoneta la orden de parar y de que ésta se detuviera, uno de los agentes bajó del vehículo para identificar al sospechoso. El otro, el de más graduación, abandonó el coche patrulla para registrar la furgoneta.

-- El vehículo policial estaba con el motor en marcha, las puertas abiertas y las luces y rotativos funcionando.

-- Es el proceder habitual, porque eso facilita una respuesta rápida en caso de ser necesario. Al mismo tiempo, se evita que se gaste la batería por el uso continuado de las luces y los rotativos, que consumen mucha energía.

-- El guardia que inspeccionaba el maletero de la furgoneta avisó a su compañero de lo que estaba viendo dentro: ‘Mira lo que he encontrado’.

-- El segundo agente dejó de controlar al conductor, se acercó, y entonces la seguridad de los dos guardias civiles quedó en un segundo plano.

-- En ese momento, el conductor de la furgoneta, el terrorista Garikoitz García Arrieta, aprovechó para subir al coche patrulla y escapar con él.

-- Los guardias civiles no llevaban el arma en la mano. No hubo disparos. La orden habitual que tienen los agentes es no disparar. Si lo hacen, lo indicado es disparar al aire. Solamente en caso de agresión directa cabe hacer fuego con el arma reglamentaria.

-- Los agentes utilizaron sus teléfonos móviles para dar aviso y notificar el hecho. La localización y persecución del coche robado se inició en ese momento.

-- El coche robado fue localizado en Portugal poco después y, gracias a la policía portuguesa, se logró detener a los etarras García Arrieta y a Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón.

La furgoneta llevaba unos 10 kilos de pentrita, bidones para enterrar zulos, material para fabricar explosivos, pistolas, un revolver, un arma larga, placas de matrícula sin troquelar y diversa documentación. En el segundo vehículo, que servía de lanzadera y conducía Iratxe Yáñez, se encontró documentación, un ordenador portátil, cámara de fotos y dinero en metálico.

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