Martes 16/01/2018. Actualizado 01:00h

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Política

Tormentoso Comité Federal

El PSOE aprueba la abstención pero deja abiertas todas sus crisis

Las 93.000 firmas de los militantes están en una notaría. Sospechas de que el nombramiento de José Blanco bloqueará un año el congreso extraordinario. El PSC se mantiene en el “no”. La gestora tiene casi imposible echar a los diputados díscolos

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El Comité Federal del PSOE celebrado ayer sirvió para oficializar la abstención de los socialistas en la segunda votación del debate de investidura, pero dejó abiertas todas las crisis por las que atraviesa el partido. La ruptura entre las diferentes facciones es total y la gestora sabe que tiene difícil imponer su criterio y la resolución aprobada ante el grupo parlamentario.

Javier Fernández, en el Comité Federal. Javier Fernández, en el Comité Federal.

Ninguno de los 237 participantes en el Comité Federal celebrado el domingo salió satisfecho con lo que había ocurrido. Los contrarios a la abstención por la decisión adoptada, y los favorables a esa postura, por la amenaza de los diputados del PSC y afines a Pedro Sánchez de mantenerse en el “no”.

Además, algunas decisiones tomadas por cada uno de los bandos a lo largo de la jornada provocó que la desconfianza mutua que se tienen unos y otros se haya incrementado, todavía más, en las últimas horas.

Los militantes llevan sus firmas a un notario

En las horas previas al Comité Federal, mucho se habló de la presentación de 93.000 firmas de militantes para forzar a la gestora a convocar un congreso extraordinario.

Uno de sus impulsores, el alcalde de Jun José Antonio Rodríguez, telefoneó a Ferraz el pasado sábado, y con las cámaras de Telecinco como testigos, para demostrar que nadie en la actual dirección del PSOE quería recoger todas esas peticiones. No obstante, y pese al ruido generado, el domingo no llegaron las firmas a la sede nacional.

Pues bien. Según ha sabido El Confidencial Digital, los promotores de esta iniciativa no presentaron toda la documentación en Ferraz porque las firmas, a día de hoy, están en poder de un notario. El objetivo, explican las fuentes consultadas, es que las “certifique” antes de entregarlas a Ferraz.

Una vez logrado ese certificado de autenticidad, se presentarán en Ferraz para que, siempre con la presencia de un notario, se les dé el visto bueno y, de esa manera, se ponga en marcha la convocatoria de un congreso extraordinario.

El nombramiento de José Blanco levanta sospechas

Uno de los momentos más delicados del Comité Federal se produjo al poco de comenzar, cuando se eligieron a los nuevos representantes de la Mesa. José Blanco fue designado nuevo presidente, y le acompañarán en ese órgano Carmen Madrid, del PSOE europeo;  y Mariola López, de Juventudes Socialistas.

La elección de Blanco indignó a sanchistas y militantes, al considerarlo una maniobra de la gestora para intentar bloquear las firmas que exigen congreso extraordinario: “Se sabe todas las triquiñuelas porque él mismo redactó los estatutos. Por eso hemos llevado toda la documentación ante notario”.

Además, la forma en la que fue presentado el actual eurodiputado también ha levantado sospechas: “Aseguraron que Verónica Pérez, como todos los presidentes de la Mesa, tenía un mandato de un año pero que no se había relevado antes por la situación del partido. La gestora quiere tener a Blanco ahí un año porque hasta entonces no piensan convocar el congreso para elegir nuevo secretario general”, explican a ECD integrantes del Comité Federal.

El PSC se mantiene en el “no”

Otro de los asuntos que el Comité Federal celebrado ayer no logró zanjar fue la amenaza de rebelión por parte de los siete diputados del PSC. Todos los representantes del Partido de los Socialistas de Cataluña votaron en contra de la abstención ayer, dejando clara su oposición a ese mandato.

Altos cargos del PSC consultados por este confidencial aseguran que Iceta no va a dar su brazo a torcer y que los siete parlamentarios del partido en el Congreso “votarán ‘no’ en bloque” tanto en la primera como en la segunda votación.

Sobre una hipotética rebelión interna de los diputados socialistas catalanes, las mismas fuentes aseguran que “alguien puede tener dudas de Meritxel Batet y de José Zaragoza, pero nosotros estamos seguros que se mantienen en el ‘no’”.

En ese sentido, dan por hecho que Batet rechazará la investidura de Rajoy y, a continuación, abandonará su puesto en la dirección del grupo parlamentario. En cuanto a Zaragoza, reconocido rubalcabista, aseguran que “se mantendrá firme en su voto en contra”.

La gestora tiene difícil expulsar a los díscolos

Tanto los dirigentes del PSC como los integrantes del Comité Federal próximos a Sánchez aseguran que si el ex secretario general y sus afines, además los diputados catalanes, votan en contra de la investidura de Rajoy, la gestora tiene “casi imposible” echarlos del partido, pese a las amenazas de los últimos días.

En ese sentido, argumentan que en el reglamento del Grupo Socialista se reconoce el “voto de conciencia” que justificaría romper la disciplina de voto. Además, también se puede apelar a la Constitución, ya que “representamos a los votantes y ellos nos eligieron como alternativa al PP”.

Dirigentes del PSOE próximos a la gestora reconocen las dificultades para echar del partido a los diputados díscolos. No obstante, advierten de que sí es posible una “multa contundente” o, incluso, sí expulsarles del grupo parlamentario, por lo que pasarían automáticamente al Grupo Mixto.

Lo que tiene claro la gestora es que Javier Fernández pedirá este lunes al grupo parlamentario una “abstención en bloque” en segunda votación, descartando la opción de las once abstenciones técnicas. Sobre los planes de Pedro Sánchez y César Luena, entre otros, dan por hecho que “no acudirán a la segunda votación”.

Susana Díaz y “la IU en grande”

El Comité Federal celebrado ayer dejó además intervenciones, y también ausencias, para el recuerdo de todos los allí presentes.

Una de las más esperadas fue la de Susana Díaz. La presidenta de la Junta, que fue la última en hablar antes de la votación, acusó de forma velada a Pedro Sánchez de convertir al PSOE en una “Izquierda Unida en grande”. La respuesta a la andaluza se produjo en corrillos posteriores, donde se aseguró que “ella quiere convertir al PSOE en un PP pequeño”.

Otra de las intervenciones que más llamó la atención fue la de Josep Borrell. Tal y como se adelantó en estas páginas, defendió el “no a Rajoy” y la celebración de un congreso extraordinario. Además, recriminó a los defensores de la abstención de “haber permanecido callados” en el Comité Federal celebrado en julio.

También fue contundente la alocución del valenciano Andrés Perelló. A pesar de que Ximo Puig apuesta por la abstención, él defendió el “no” asegurando que, de lo contrario, “no podría mirar a la cara” a los votantes. Su posición fue compartida por otros siete representantes del PSPV, que se inclinaron por el rechazo a la investidura de Rajoy pese a ir en contra de su secretario regional.

El citado Puig, de hecho, fue uno de los grandes ausentes en el turno de intervenciones previo a la votación. También destacaron los silencios de Emiliano García-Page y de Javier Lambán. A nivel interno, se comentó que ninguno de los tres había querido hablar para no enfadar a Podemos, que apoya sus respectivos gobiernos autonómicos.

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