Lunes 11/12/2017. Actualizado 18:51h

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Política

El presidente anunció seis sorpresas para el Consejo de Ministros

Rajoy forma un Gobierno marcadamente político y para cuatro años

Incorpora a cuatro cargos del partido como Cospedal, Zoido, De la Serna y Monserrat. La ausencia de Moragas, al que todos situaban en Exteriores, es una clave principal del nuevo gabinete

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Mariano Rajoy anunció este jueves su nuevo Gobierno, con siete ministros que repiten en el cargo y seis caras nuevas. Entre las incorporaciones, destaca el ‘fichaje’ de hasta cuatro cargos del PP, con María Dolores de Cospedal a la cabeza. En cuanto a las ausencias, la más sorprendente es la de Jorge Moragas, pero su no llegada a Exteriores esconde una apuesta personal del presidente.

Rajoy, en su despacho de La Moncloa. Rajoy, en su despacho de La Moncloa.

Según explican a El Confidencial Digital altos cargos de Moncloa, Rajoy llevaba tiempo queriendo premiar a Moragas con un ministerio, y de hecho se ha planteado hasta el final incorporarlo a su nuevo Consejo de Ministros.

Jefe de gabinete y responsable de las campañas electorales que le han llevado al Gobierno, el catalán se ha convertido en un pilar fundamental para el presidente dentro del Ejecutivo. Su momento para lograr una cartera parecía ser este, pero el plan para la legislatura que tanto él como Rajoy han diseñado ha pospuesto ese movimiento.

Un Gobierno para cuatro años

Los que le conocen bien explican que Moragas, que ha sonado con mucha fuerza para Exteriores, solo se hubiera hecho cargo de esa cartera, o de cualquier otra, si él y Rajoy hubiesen asumido que el Gobierno solo va a durar dos años.

En Moncloa comentan que el presidente del Gobierno, después de las dos elecciones generales celebradas en el último año, daba por hecho que la legislatura iba a ser corta y que, por tanto, correspondía dar ya a su jefe de gabinete un ministerio. Pensaba que, a mediados de 2018, habría nuevos comicios y que, quizá, ahora era la última oportunidad para que el catalán fuera ministro.

No obstante, los últimos acontecimientos políticos, y la apuesta del propio Moragas por una legislatura larga, le han hecho cambiar de opinión. El catalán ha convencido a Rajoy de que el pacto de estabilidad con Ciudadanos, y la creación de una gestora en un PSOE debilitado y sin ganas de elecciones garantiza la gobernabilidad del país para los próximos cuatro años.

Ante ese escenario, el presidente en funciones se ha decidido por mantener a su lado, al menos de momento, a su jefe de gabinete, cuyos consejos y estrategia de comunicación van a ser fundamentales en la primera etapa de la legislatura. Y, si finalmente se supera la barrera de los dos años de Gobierno, será entonces cuando Rajoy premie a su mano derecha.

Apuesta por los “ministros políticos”

La ausencia de Jorge Moragas fue una de las grandes sorpresas del nuevo Gobierno de Rajoy, pero no ha sido la única. También ha llamado la atención la apuesta del presidente por cuatro cargos nacionales y territoriales del PP, que se incorporan al Consejo de Ministros: María Dolores de Cospedal (Defensa), Juan Ignacio Zoido (Interior), Íñigo de la Serna (Fomento) y Dolors Montserrat (Sanidad).

Las fuentes consultadas por ECD destacan que tanto Zoido como De la Serna se ganaron la confianza de Rajoy, y también de Cospedal, cuando se pusieron al frente (primero uno y después el otro) de la Federación Española de Municipios y Provincias. Su experiencia en ese organismo, en el que tuvieron que negociar con alcaldes de todos los partidos, se considera “vital” en una legislatura en la que los acuerdos serán imprescindibles para la acción de Gobierno.

Este confidencial ha podido contactar con el entorno más próximo de Zoido, que avala la apuesta de Rajoy para Interior: “Ha sido delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha y Andalucía y conoce a la perfección el funcionamiento de la Policía y la Guardia Civil”.

El alcalde de Sevilla, añaden, estuvo trabajando en la capital hispalense hasta ayer mismo. Antes de que Rajoy le anunciara que iba a ser ministro, acudió al Ayuntamiento y participó en el pleno municipal en el que se aprobaron las nuevas ordenanzas fiscales del consistorio.

Mantiene el equilibrio Soraya-Cospedal

La llegada de Cospedal al Gobierno se daba por hecha desde hacía varios días, pero la duda estaba en saber a qué ministerio iba a parar y si su incorporación podía provocar un conflicto de intereses con Soraya Sáenz de Santamaría.

Rajoy, tal y como se informó en estas páginas, le dio vía libre para elegir cartera y, desde el principio, sonaron con fuerza las carteras de Industria e Interior. Sin embargo, ha sido finalmente Defensa el destino de la madrileña. Su desembarco en el ministerio ocupado hasta ahora por Morenés, además, no supone un problema para la vicepresidenta, que ha mantenido el poder sobre el CNI.

Para mantener el equilibrio de fuerzas entre las dos dirigentes, Rajoy ha tenido que hacer encaje de bolillos. Por un lado, ha dotado al Gobierno de más ministros “políticos” y de partido como reclamaba Cospedal. Y, por el otro, ha incorporado al grupo de los “técnicos” a Álvaro Nadal, muy próximo a una Soraya que, además, se ha hecho con las competencias de Administraciones Públicas (ahora Administraciones Territoriales)

La vicepresidenta, con esa nueva responsabilidad, se convertirá en la interlocutora del Gobierno con las Comunidades Autónomas, por lo que será ella la que tenga que negociar con Cataluña una salida al actual desafío soberanista. Ese traspaso de competencias aligera un Ministerio de Hacienda en el que se mantiene Montoro.

La continuidad de éste, así como la de Fátima Báñez en Empleo, era una de las peticiones de Sáenz de Santamaría, que además se mantiene como única vicepresidenta. Luis de Guindos, en ese sentido, no ha ascendido, pero le queda el consuelo de hacerse, de firma definitiva, con las competencias de Industria.

Guiños a Ciudadanos

En la conformación del nuevo Gobierno se esperaba también algún guiño a Ciudadanos y, efectivamente, éstos se han producido. En primer lugar, con el nombramiento sorpresa de un técnico como Alfonso Dastis para el Ministerio de Asuntos Exteriores, hasta la fecha dirigido por José Manuel García-Margallo.

Diplomático de carrera, llevaba desde 2011 ejerciendo de Embajador Permanente de España ante la Unión Europea. Su conocimiento de la política comunitaria, su perfil de “independiente”, y el hecho de haberse convertido en la voz de Rajoy en Bruselas le han situado al frente de uno de los ministerios más trascendentales.

Además de este nombramiento, pueden considerarse también guiños a Ciudadanos la continuidad de Fátima Báñez en Empleo y la incorporación al Consejo de Ministros de Álvaro Nadal y Dolors Monstserrat. Los tres formaban parte del equipo de negociadores que lograron un acuerdo de investidura y de legislatura con el partido naranja.

En ese equipo también estaba un Fernando Martínez Maíllo al que se le sitúa como futuro secretario general del PP en sustitución de María Dolores de Cospedal. Esa nueva responsabilidad, que asimilará después del congreso nacional del PP, le ha impedido entrar en el nuevo Gobierno de Rajoy.

Premio para Méndez de Vigo

La última gran sorpresa dada por Rajoy ayer fue la de situar a Íñigo Méndez de Vigo como ministro portavoz del Gobierno, sustituyendo en esa tarea a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

El ex eurodiputado, cuyo nombre había sonado también para Exteriores, se mantiene en Educación y adquiere, por tanto, más peso dentro del Ejecutivo. Sus dos principales objetivos serán logar un gran pacto para la educación con todos los partidos y, además, explicar después de cada Consejo de Ministros las medidas aprobadas por el Gobierno.

Altos cargos de Moncloa explican que Rajoy buscaba, también desde hace tiempo, dar mayor protagonismo a Méndez de Vigo. Persona de confianza del presidente desde hace años, fue fundamental en las negociaciones con Alemania para lograr una buena comisaría europea para Arias Cañete.

El desembarco en Educación tras la marcha de Wert fue un premio a ese trabajo, pero su talante negociador y su discurso pausado le han llevado a asumir ahora la responsabilidad de ser, además, la voz del Ejecutivo durante los próximos cuatro años.

Los ministrables que se han quedado fuera

Rajoy ha demostrado, con la composición de su nuevo Gobierno, que de nada sirven las quinielas y especulaciones hechas los días previos a la elección del Consejo de Ministros, ya que el margen de acierto al final es mínimo.

Cierto es que todo el mundo daba por hecha la continuidad de ministros como Sáenz de Santamaría, De Guindos, Báñez o Méndez de Vigo y la incorporación de Cospedal. No obstante, en cuanto a los nombres de los ministrables, la lista de los que se han quedado fueras es bastante larga.

Así, Rajoy ha dejado fuera de su Ejecutivo, entre otros de los muchos que han sonado en los últimos días, a Luisa Fernanda Rudi, José Ignacio Echániz, Pilar Rojo, José Manuel Barreiro, Arsenio Fernández de Mesa, Pedro Sanz, Alberto Nadal, Esteban González Pons, Elvira Rodríguez, Rafael Hernando, Pablo Casado y Carmen Martínez de Castro.

Todos ellos deberán esperar a la siguiente remodelación de Gobierno para poder volver a aspirar a ser ministros.

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