Lunes 20/11/2017. Actualizado 08:58h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Política

Margallo es el que más sugerencias ha presentado

Rajoy ha recibido de los ministros propuestas concretas para reformar la Constitución

A raíz de las elecciones catalanas de 2012, el presidente del Gobierno solicitó ideas para efectuar un cambio profundo en la Carta Magna

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Mariano Rajoy era partidario, a finales de 2012, de iniciar un proceso de reforma de la Constitución. Así se lo explicó a sus ministros, a los que pidió ideas para llevar a cabo ese proyecto. Tres años después, la iniciativa del presidente sigue pendiente pero no es por falta de ideas.

Mariano Rajoy con todos sus ministros. Mariano Rajoy con todos sus ministros.

El Partido Popular no llevará en su programa electoral ninguna propuesta para reformar la Constitución. Se distancia así de otras formaciones, como PSOE, Ciudadanos y Podemos, que sí apuestan por cambiar el texto aprobado en 1978. La postura del PP contrasta con los planes de Rajoy en la primera etapa de la legislatura.

Según explican a El Confidencial Digital fuentes muy bien situadas en Moncloa, el presidente del Gobierno planteó efectivamente a sus ministros la posibilidad de abordar una serie de ajustes en la Carta Magna para después presentarlos al resto de partidos. El jefe del Ejecutivo, incluso, les pidió que, desde sus diferentes gabinetes, analizaran todas las modificaciones posibles para después debatirlas. 

Todo comenzó con la Diada de 2012

Miembros del Gobierno explican a este diario que Mariano Rajoy empezó a plantearse la reforma constitucional en septiembre de 2012, después de la primera gran Diada independentista y de la aprobación, en el Parlament catalán, de una moción que pedía convocar una consulta sobre la independencia de Cataluña.

Esos dos primeros movimientos separatistas sirvieron a Artur Mas de trampolín para disolver la Cámara y citar a los catalanes a las urnas el 27 de noviembre de ese año.

Fue entonces cuando el presidente del Gobierno transmitió a sus ministros la necesidad de estudiar mejoras en el texto de la actual Carta Magna, para presentar un proyecto de reforma una vez pasadas las elecciones autonómicas en Cataluña.

No ha habido una “ponencia conjunta”

El proyecto de Mariano Rajoy no fue recibido de igual forma por todos los ministros del Gobierno. Hubo algunos, como Jorge Fernández Díaz, que plantearon dudas desde el primer momento. Otros, como José Manuel García-Margallo, se mostraron muy favorables a la iniciativa del presidente, al considerarla “fundamental”.

El titular de Exteriores, de hecho, ya ha explicado en una entrevista reciente en El País que formó un comité de expertos, que se reunía los viernes, para dar forma a una propuesta de reforma constitucional. Ese texto, como el propio Margallo ha reconocido, ha sido ya analizado por el  presidente del Gobierno.

Otros ministros, explican desde Moncloa, también han transmitido sus sugerencias para cambiar la Carta Magna a Rajoy. Sin embargo, en estos tres años, “no ha habido una ponencia conjunta para analizar de verdad un proyecto de reforma”.

La oposición de los barones, clave

Ese último paso, explican las fuentes consultadas, no se ha dado, en gran medida, por la oposición de los barones regionales con más peso en el Partido Popular: “Estuvieron en contra desde el minuto uno porque temían un trato de favor a Cataluña en materia fiscal. Y, de esa posición, no se han movido en toda la legislatura”.

En ese sentido, desde Moncloa recuerdan que este verano, cuando Rajoy volvió a abrir la puerta -esta vez públicamente- a una reforma constitucional, la respuesta de varios presidentes autonómicos fue contundente: “Dijeron que ese proyecto no se podía abordar al final de legislatura ni estar incluido en el programa electoral, porque se necesita tiempo para llegar a un acuerdo a nivel nacional”.

Tal y como se explicó en estas páginas, el jefe del Ejecutivo se ofreció a otras formaciones para negociar una reforma constitucional después de que asesores externos de Presidencia le aconsejaran tender puentes con los partidos nacionalistas, que a día de hoy están más cerca del PSOE de Pedro Sánchez de cara a un debate de investidura.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·