Sábado 18/11/2017. Actualizado 01:00h

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Política

Ruiz-Gallardón, en el punto de mira del ‘núcleo duro’ del PP: no quieren que sea ministro. Las últimas filtraciones sobre el alcalde se atribuyen a una campaña contra él

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La llamada ‘vieja guardia’ del PP no quiere que Alberto Ruiz-Gallardón forme parte del próximo Gobierno de Rajoy, si gana las elecciones del 20-N. No se fían de él. Y filtraciones como la noticia sobre el ‘asistente’ del alcalde y lo que cobra apuntan el inicio de una campaña contra él.

El Confidencial Digital ha escuchado, en boca de dirigentes veteranos del Partido Popular, que un sector del partido, incluyendo en gran medida el aparato de la propia sede nacional, en la calle Génova, no aceptan que el alcalde de Madrid se convierta en ministro en el próximo Gabinete. Piensan que puede restar ‘credibilidad’ el nuevo equipo, que tendría que ser “el Gobierno de los mejores”.

Estas fuentes llegan a afirmar también que el propio Mariano Rajoy no confía “al cien por cien” en Gallardón.

Por ello, aseguran con rotundidad que no está claro que vaya a tener un puesto en el futuro Gobierno. Y creen que, aparte de comentarle que “cuenta con él”, Rajoy no le ha dicho nada concreto en ese sentido.

Cercanía con Prisa, moral resbaladiza

Los sectores más veteranos, el núcleo ‘duro’, del Partido Popular reticentes con Alberto Ruiz-Gallardón le acusan, por ejemplo, de su cercanía y connivencia, desde hace mucho tiempo, con el Grupo Prisa.

También le echan en cara la amistad con algunos destacados socialistas, como es el caso de José Bono, o el de Joaquín Leguina.

Y ponen de relieve que el alcalde de Madrid tiene una moral “resbaladiza”, es decir, discutible. Como lo ha demostrado presidiendo personalmente bodas de homosexuales, o con su declaración de que él no tocaría la actual ley de aborto. Le acusan de moral acomodaticia, una actitud que “difumina” las esencias del partido.

Reconocen que su figura atrae a un tipo de votantes, pero responden que también puede restar votos al PP.

Presidente de las Cortes

Otras fuentes políticas manejan la posibilidad de que Alberto Ruiz-Gallardón se convierta en presidente del Congreso, sucediendo así a su amigo Bono.

Argumentan que podría interpretarse como una culminación de su carrera política, puesto que se trata de la tercera autoridad del Estado, desde el punto de vista de la representación, y eso podría satisfacerle.

Añaden que el papel del presidente del Congreso es decisivo en determinados momentos políticos, y mucho más si se trata de conducir una Cámara fragmentada y muy combativa con el Gobierno.

Una campaña

En las últimas semanas están apareciendo informaciones negativas para el alcalde, con noticias que tratan de dejarle en mal lugar.

Muchas de ellas son formuladas en la dirección de presentarle como un megalómano, como ha ocurrido con la revelación de que tiene en el Ayuntamiento un ‘mayordomo’ para él solo, o que cuenta con ocho secretarias, además de destacar que el déficit municipal es de 6.800 millones de euros, triplicando el del siguiente ayuntamiento español.

En las fuentes del ‘núcleo duro’ del PP se escucha que la campaña sólo acaba de comenzar, y que en principio va a seguir adelante. La continuidad dependerá de que alcance ‘recorrido’, porque de lo que se trata es de lanzar un ‘mensaje’ al líder del partido. Si tiene recorrido, continuará; y, si no, si ven que, a pesar de ello, Mariano Rajoy le mantiene todo su apoyo, la cancelarán.

Un conspirador

Las fuentes citadas siguen hablando de Ruiz-Gallardón como un ‘conspirador’, incluso como un ‘traidor’ al partido, entre otras cosas porque no olvidan su actuación con motivo del Congreso de Valencia.

Sin embargo, otras fuentes políticas consultadas consideran que Mariano Rajoy cometería un grave error si convierte a Alberto Ruiz-Gallardón en diputado, como así va a ocurrir, pero luego no le da un cometido concreto y de cierto nivel. El alcalde podría convertirse en un elemento peligroso políticamente

Los ‘duros’ del PP van más allá. Sostienen que, si el alcalde no ve satisfechas sus expectativas políticas, es capaz de montar otro partido y disputar los votos al PP.

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