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Política

El pacto secreto de Rajoy con Sheldon Adelson para la instalación de Eurovegas en Madrid: el Gobierno se comprometió a no aplicar la ley antitabaco en los casinos

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Sheldon Adelson se reunió con Mariano Rajoy en La Moncloa el pasado mes de octubre para conocer en primera persona los detalles del magnate estadounidense en Madrid. El presidente del Gobierno se comprometió con él a realizar algunas concesiones para Eurovegas.

Fue un encuentro breve, de apenas media hora, a petición expresa de Mariano Rajoy. El presidente preguntó a Adelson directamente por los puestos de trabajo (el consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid ha hablado de más de 200.000) que iba a crear el complejo de hoteles y casinos y por la financiación que iba a conseguir.

Pero hay un aspecto que Sheldon Adelson quiso abordar directamente con el presidente del Gobierno: que en Eurovegas se permita fumar a los clientes. Adelson le planteó esta cuestión a Rajoy y le dijo que para su proyecto era clave que no se prohíba en el interior del recinto.

Según ha podido saber El Confidencial Digital de fuentes directamente implicadas en las negociaciones, Mariano Rajoy se comprometió con Adelson a no aplicar la ley antitabaco en los casinos de Eurovegas. Fue un pacto secreto al que ambos llegaron.

El presidente del Gobierno expuso al magnate norteamericano que la legislación que aprobó el Ejecutivo de Zapatero no iba a ser un problema para el proyecto de Eurovegas.

Cruce de declaraciones con el Gobierno

Desde que Adelson anunció que Eurovegas se instalará definitivamente en Madrid, Gobierno central y autonómico se han cruzado varias declaraciones contradictorias:

-- Primer fue Esperanza Aguirre, que dijo en junio que la prohibición de fumar en Eurovegas “evidentemente se cambiará”.

-- Horas después, Ana Mato aseguró que “fumar es malo para la salud” y que Sanidad mantendrá la prohibición de fumar en espacios cerrados.

-- El pasado mes de febrero, Ignacio González afirmó que Las Vegas Sands y el Gobierno central estaban negociando en secreto para cambiar la ley antitabaco: “Se va a hacer la modificación normativa para que se pueda fumar”

-- La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría respondió desde Moncloa que “no hay un proceso en marcha de modificación de leyes. En este momento no se le ha planteado al Gobierno ni hay nada de eso encima de la mesa”.

-- El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, también ha afirmado que no habrá “trajes a medida” tributarios para nadie, por importante que sea la inversión.

Pese a estas palabras, las fuentes consultadas por ECD insisten en que el cambio de la Ley Antitabaco para Eurovegas fue un compromiso al que llegó en privado Mariano Rajoy con Adelson.

Las mismas fuentes añaden que el motivo por el que Moncloa no quiere, en este momento, hablar de la posibilidad de fumar en Eurovegas es que es el Gobierno central quien quiere manejar los tiempos de sus iniciativas.

Adelson, un controlador

Las fuentes solventes a las que ha tenido acceso ECD explican que el proyecto de Eurovegas en Madrid no corre peligro. “Salvo que Adelson se muera”, apuntan.

Las Vegas Sands lleva tiempo buscando ubicar un complejo de casinos y ocio en Europa, continente al que hasta ahora no tiene acceso. Sí dispone de instalaciones en América y Asia, pero no en el viejo continente.

Su proyecto, por tanto, es firme y decidido, aseguran.

Sheldon Adelson, añaden, se ha mostrado encantado con la ubicación en Madrid. En primer lugar, por el clima. El magnate buscaba una zona con largos periodos sin lluvias y soleada, de ahí que eligiera España para su complejo.

Otro detalle que pudieron comprobar quienes acompañaron al empresario en su visita por Madrid es que, para el estadounidense, Alcorcón no es una localidad alejada del aeropuerto de Barajas, donde llegarán la mayor parte de sus clientes.

Adelson comprobó en persona cuánto tiempo se tardaba entre los terrenos elegidos y Barajas. Y lo hizo de una manera peculiar: cuando se montó en el monovolumen que le trasladó al aeropuerto miró su reloj. Y fue comprobando en su trayecto por la M-40 cuánto se tardaba. Cuando llegó a Barajas volvió a mirar su reloj para comprobar que el tiempo no era excesivo: treinta minutos.

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