Martes 12/12/2017. Actualizado 01:00h

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Política

La única opción ya es el “pacto a la portuguesa”

El acuerdo de desconexión de Cataluña bloquea el plan B de Pedro Sánchez para ser presidente

Ferraz da por concluidas las negociaciones con los nacionalistas tras aprobar el Parlament el proceso de separación con España. Sólo le queda intentar sumar Podemos y C's

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Mariano Rajoy anunció ayer, desde Moncloa, que acepta el encargo del rey de intentar la investidura, aun sin tener los apoyos necesarios y con el riesgo de no lograrlos. Ese escenario está siendo estudiado por un Pedro Sánchez que no ha renunciado a intentar formar Gobierno, pero al que se le ha complicado la estrategia tras el acuerdo de Convergència, ERC y la CUP para iniciar la desconexión con España.

Felipe VI y Pedro Sánchez. Felipe VI y Pedro Sánchez.

Las cartas ya estaban sobre la mesa. Todo comenzó con su invitación a Rajoy a negociar con PNV y Convergència para acabar con la actual “crisis territorial”. Y, después, las conversaciones de Sánchez y su equipo con los dirigentes nacionalistas para intentar llegar a un acuerdo de investidura con estas formaciones y Podemos, si fracasaba el intento del presidente en funciones.

La última de esas conversaciones, tal y como se contó en estas páginas, se produjo hace justo una semana. Tras ello, desde Ferraz se daba como factible un pacto con los nacionalistas y con el partido de Pablo Iglesias, toda vez que se asumía que Ciudadanos jamás aceptará ir de la mano de la formación morada.

“Ahora ya no puede ser”

Ese plan B, tras un previsible veto de C’s a Podemos, se vino abajo el jueves, cuando el Parlament de Cataluña aprobó, con los votos a favor de Junts pel Sí (Convergència y ERC) y la CUP, iniciar el proceso de desconexión con España para llegar a la independencia.

En ese momento, Ferraz descartó cualquier tipo de negociación con los nacionalistas: “Después de lo de ayer [por el jueves] ya no se puede hacer nada. Es imposible llegar a un acuerdo con ellos”, explica un alto cargo del PSOE, consultado por El Confidencial Digital.

La misma fuente argumenta que el partido no puede pactar con formaciones que se saltan la ley: “No es lo que queremos y nadie lo entendería”. Además, la mirada está puesta ahora en los partidos constitucionalistas: “No tendría sentido fijar una postura común con PP y Ciudadanos sobre el desafío del Parlament, y luego negociar con Convergència”.

Un pacto a la portuguesa, única opción

Los dirigentes del PSOE consultados por ECD reconocen que las opciones de Pedro Sánchez para ser investido presidente se han reducido drásticamente tras el acuerdo del Parlamente.

No obstante, eso no va a provocar que el secretario general cambie de postura: “Él se mantiene como alternativa y, si ve alguna posibilidad, a intentar ser investido presidente del Gobierno”.

La única vía para lograr la investidura pasa ahora, según Ferraz, por recuperar el plan inicial que tenía Sánchez tras el 26-J: sumar los apoyos de Podemos y Ciudadanos para lograr un pacto a la portuguesa.

Ese acuerdo se articularía negociando por separado con cada una de las formaciones, y concretar un programa de legislatura que garantice la estabilidad parlamentaria, tal como hizo en Portugal el socialista Antonio Costa con Bloco de Esquerda y el Partido Comunista.

El Gobierno surgido monocolor, con representantes del PSOE, pero también con un gran número de independientes. De hecho, si esa oferta no fuera suficiente, Ferraz apuesta por proponer, como última alternativa para evitar elecciones, la nominación de un candidato independiente que bloquee cualquier oportunidad posterior al PP.

Sospechas sobre la actitud de Ciudadanos

El posible pacto a la portuguesa, sin embargo, se ve considera hoy escasamente factible. En Ferraz recuerdan que ayer mismo Pablo Iglesias rechazó un Gobierno monocolor del PSOE, exigiendo la entrada de representantes de Podemos; y que Albert Rivera ya vetó a la formación morada en la anterior intentona de Sánchez.

Además, la actitud del líder de Ciudadanos está provocando bastantes recelos en la dirección socialista. Altos cargos del partido se remiten a las reuniones privadas de Rajoy y Rivera, desveladas por ECD, y sospechan que, en el último momento, el partido naranja cambiará la abstención por un sí para permitir la investidura.

Con el sí, C´s trasladaría toda la presión al PSOE, cuya abstención, o al menos la de un grupo de diputados de su grupo parlamentario, sería imprescindible para que Rajoy saliese investido. Un escenario que dejaría a Sánchez entre la espada y la pared y sin apenas margen para presentar una alternativa de gobierno propia.

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