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Política

Las novedades introducidas por Antonio Camacho en Interior: llega más temprano que Rubalcaba, se comunica poco con los funcionarios y despacha solo con una secretaria

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Antonio Camacho ha introducido su propio estilo de trabajo en el Ministerio del Interior, que dirige desde el pasado 12 de julio. El ex Secretario de Estado de Seguridad se ha tomado muy en serio el cargo pese a que sólo le durará hasta las elecciones del 20-N: llega a su despacho antes que sus propios asesores y revisa escrupulosamente todos los informes que pasan por sus manos.

Según explican a El Confidencial Digital fuentes bien situadas en el Ministerio, Camacho ha protagonizado una serie de cambios en el ‘día a día’ de Interior, tanto en el trato con los funcionarios como en las exigencias a sus subordinados, debido a su “carácter exigente y metódico”. Éstas son las principales novedades en Interior desde la llegada de la mano derecha de Rubalcaba:

-- El nuevo ministro ‘madruga’ más que su antecesor. Antonio Camacho es uno de los primeros en llegar al ministerio, adelantándose incluso a algunos de sus asesores y técnicos de confianza. Le gusta informarse de la actualidad consultando la prensa antes de ponerse con los asuntos del día: “Se lo lee todo”. Desde Interior explican que “es más madrugador que Rubalcaba, aunque ambos comienzan pronto la jornada laboral”.

-- No permite relajaciones. Las fuentes consultadas por ECD definen a Camacho como una persona “muy seria y hermética, a la que no le gusta perder un segundo de su tiempo, ni tan siquiera bromeando con los funcionarios, como hacía Rubalcaba”. Ese carácter regio y disciplinado ha provocado que algunos funcionarios le tachen de “hosco”. Además, a muchos les ha sorprendido por emplear un lenguaje “muy técnico”.

 -- Da vital importancia a la confidencialidad. Una de las obsesiones del nuevo ministro es mantener en ‘secreto’ todos los documentos e informes que recibe en su despacho. Por este motivo, exige que sea siempre la misma secretaria la que le pase los escritos, que deben ir en una carpeta para que nadie pueda leer, ni de pasada su contenido.

-- Mucho trabajo de despacho. Relacionado con lo anterior, las fuentes consultadas aseguran que Camacho apenas sale de su despacho, donde “ha montado un auténtico centro de operaciones”. El ex Secretario de Estado prefiere recibir visitas en su sala de trabajo antes que citarse en otro sitio, ya sea dentro o fuera del ministerio.

-- Sólo quiere un escolta. Pese a que su condición de ministro le da derecho a cuatro escoltas para sus salidas institucionales, Camacho es partidario de emplear los servicios de un solo agente.

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