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Política

Coinciden en su visión sobre Cataluña

La sintonía de Pablo Iglesias con el abogado de la infanta Cristina

Los entresijos del acto en el Congreso con el rey por el 40º aniversario de las primeras elecciones tras la dictadura

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La conmemoración de los 40 años de las elecciones constituyentes de 1977, las primeras después de la muerte de Franco, reunió en el Congreso de los Diputados a la clase política actual y también a protagonistas de la Transición. En algunos casos, con coincidencias destacadas protagonizadas por dirigentes de Podemos.

Miquel Roca saluda a Felipe VI en el Congreso de los Diputados. Miquel Roca saluda a Felipe VI en el Congreso de los Diputados.

El debate de la moción de censura presentada por Unidos Podemos contra Mariano Rajoy obligó a retrasar las celebraciones de conmemoración de las elecciones del 15 de julio de 1977, que se fijaron para este miércoles 28 de junio con la presencia de los reyes Felipe y Letizia.

En el hemiciclo del Congreso se sentaron diputados y senadores de las Cortes Generales actuales, y varias decenas de políticos que fueron elegidos en esos comicios de hace cuarenta años. Como en otras sesiones solemnes conjuntas de las dos cámaras, para acoger a tantas personas los servicios del Congreso retiraron las butacas y colocaron sillas más estrechas.

Pablo Iglesias, Miquel Roca y Cataluña

Uno de los puntos fuertes del discurso del rey lo constituyeron las referencias veladas al desafío de los independentistas catalanes. Sin mencionar explícitamente el asunto, Felipe VI llamó a evitar caminos que rompan la convivencia, que dividan a los españoles y que se salgan fuera de la ley, porque “fuera de la ley solo hay arbitrariedad, imposición, inseguridad y negación misma de la libertad”.

Estas palabras parecieron no gustar a Pablo Iglesias, que en su escaño negaba de forma sutil. Y de hecho, al finalizar el acto dejó patente que su postura está muy alejada de la del rey... y más cercana a la del abogado de la infanta Cristina, Miquel Roca.

Y es que al llegar al hemiciclo, y mientras empezaba el acto como tal, Pablo Iglesias y otros dirigentes de Podemos como Xavier Domènech estuvieron charlando con el ponente constitucional, antiguo miembro de la extinta Convergència Democrática de Catalunya y dueño del bufete que defendió a Cristina de Borbón en el juicio del ‘caso Nóos’.

Tal y como comprobó El Confidencial Digital, tras los discursos de Ana Pastor y Felipe VI, Pablo Iglesias comentó en los pasillos del Congreso que había coincidido con Miquel Roca en que “no es el tiempo del Derecho” en Cataluña sino de la política; es decir, que no debe haber una respuesta judicial contra el independentismo, sino una propuesta de reformas, de referéndum legal...

Pero las palabras de Iglesias no se quedaron ahí. El líder de Podemos explicó en algún corrillo que, a su juicio, Miquel Roca es aún hoy una de las personalidades “más preparadas intelectualmente” de España, en un tono de verdadera admiración.

Lo más curioso es que también Íñigo Errejón, antigua mano derecha de Iglesias y ahora alejado de él, también se deshizo en palabras de elogio hacia Roca y hacia las ideas que mantiene sobre cómo gestionar el desafío separatista en Cataluña.

Gestos de Podemos: claveles y pocos aplausos

Como ya es habitual en plenos destacados -como el de constitución del Congreso tras las elecciones de 2015-, los diputados de Unidos Podemos atrajeron los focos y protagonizaron un gran número de anécdotas en esta celebración del 40º aniversario de las elecciones de 1977.

Pablo Iglesias y sus diputados y senadores acudieron con claveles rojos, como forma de reivindicar a los obreros muertos en los sucesos de Vitoria de 1976 -y del que consideran responsable al ministro del Interior Rodolfo Martín Villa, presente en el acto de ayer-. Pero también para recordar y homenajear “no sólo a los políticos”, explicó un destacado dirigente de Podemos a ECD, sino a muchas personas corrientes que participaron en la Transición y muchos de los que murieron en esos años víctimas de excesos policiales, terrorismo de Estado, etc.

Al parecer, los claveles que repartieron al principio no fueron suficientes, ya que pocos minutos antes de empezar el acto en el Congreso, y cuando los reyes ya estaban en otra sala del Palacio de las Cortes, entró una persona con un gran ramo de claveles al hemiciclo. La imagen causó estupor, pero enseguida se entendió: eran “refuerzos” para Unidos Podemos, que desde los escaños de Pablo Iglesias y sus colaboradores, se fueron repartiendo para que todos mostraran sus claveles.

También cabe destacar que hubo varios diputados de la legislatura de 1977 que se acercaron a hablar con Pablo Iglesias y con Íñigo Errejón. Eran diputados del PSOE por provincias como Zaragoza y Valencia; pero, además, lo que causó más sorpresa a los dirigentes del partido morado es que uno de ellos es actualmente militante de Podemos.

La banca de Unidos Podemos dosificó mucho sus aplausos: de hecho, muchos de sus diputados se dedicaron a mirar sus mópviles durante los discursos. En su línea de marcar distancias con el rey, no siguieron las ovaciones que sí le dedicaron PP, Ciudadanos y PSOE a Felipe VI. Tampoco aplaudieron las referencias a protagonistas de la Transición ya fallecidos como Adolfo Suárez, Manuel Fraga, Gabriel Cisneros, Santiago Carrillo... Pero sí iniciaron y aplaudieron con entusiamo el recuerdo a la comunista Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”, y se sumaron a ellos el resto de diputados y senadores.

Ciudadanos, con UCD y Tarradellas

En la bancada de Ciudadanos se sentaron muchos antiguos miembros de la Unión de Centro Democrático (UCD) de Adolfo Suárez, aunque también Felipe González, por ejemplo. Albert Rivera, que se confiesa admirador de Suárez y trata de asemejar a su partido a UCD, charló animadamente, junto con Juan Carlos Girauta, con Landelino Lavilla, que fue presidente del Congreso y también presidente de UCD.

En cuanto a los aplausos, desde la bancada “naranja” se inició el aplauso a Josep Tarradellas, presidente de la Generalitat de Cataluña en el exilio que volvió a España con Adolfo Suárez. Lo empezaron no los diputados de ERC (partido de Tarradellas), que no estaban presentes, sino Juan Carlos Girauta, diputado de Ciudadanos por Barcelona.

Alfonso Guerra despierta los aplausos del PSOE

En el Grupo Socialista hubo varios reencuentros emotivos. Por ejemplo, quien fuera alcalde de Madrid Juan Barranco se fundió en un abrazo con Rafael Simancas, ex secretario general del PSOE de la Comunidad de Madrid.

Pero quien se llevó el mayor gesto fue Alfonso Guerra. El ex vicepresidente del Gobierno subió las escaleras, se sentó en el escaño de la orilla en la cuarta fila, y en cuanto los diputados de alrededor le vieron, varios prorrumpieron de forma espotánea en aplausos que se fueron extendiendo por el grupo socialista. Tal fue el impacto de Guerra que algunos diputados y senadores se acercaron para hacerse una foto con el número dos -y luego rival interno- de Felipe González, quien estuvo alejado de los miembros del PSOE.

Vivas, fotos y urnas

El acto se convirtió en un pulso de ovaciones y gritos. De la bancada del Partido Popular surgieron los “¡viva el rey!” y “¡viva España!” que acompañaron la llegada y la salida de los reyes, y que desde Podemos remacharon con un “¡viva la democracia!” que también corearon muchos diputados.

Aunque fue parco en aplausos, Pablo Iglesias se sumó al que reconoció a las víctimas del terrorismo, y también cuando se mencionó a los periodistas y medios de comunicación y su papel en la Transición. El líder de Podemos incluso levantó la mirada hacia las tribunas reservadas a prensa y dirigió sus aplausos a esas zonas.

Hubo otros detalles llamativos del acto de conmemoración del 40º aniversario de las primeras elecciones democráticas tras el franquismo:

-- La seriedad de la reina: doña Letizia siguió desde una butaca situada en la presidencia del Congreso los discursos de Ana Pastor y del rey. Durante las palabras de Felipe VI le miraba con mucha atención, en todo momento con gesto serio; eso sí, no tanto como el semblante severo que mostró en la apertura solemne de las Cortes.

-- Adolfo Suárez Illana, el más buscado: tras acabar el acto, los asistentes salieron al Patio de los Leones. Y entre todas las personalidades allí congregadas, sin duda el gran protagonista fue Adolfo Suárez Illana, hijo del ya fallecido presidente del Gobierno. Accedió a hacerse fotos con las decenas de personas -entre periodistas, asesores, pero también diputados y senadores- que se lo pidieron.

-- Dos hijos ilustres: el protocolo quiso que en la tribuna de invitados se colocaran juntos el hijo de Adolfo Suárez y José Carrillo, hijo de Santiago Carrillo, una foto muy simbólica por representar la concordia entre el presidente proveniente del régimen franquista y el líder del Partido Comunista.

-- Sólo tres presidentes autonómicos: este acto tan sólo atrajo a tres de los 19 presidentes de comunidades y ciudades autónomas. Fueron la madrileña Cristina Cifuentes, el riojano José Ignacio Ceniceros y el canario Fernando Clavijo. Se sentaron juntos y aplaudieron con entusiasmo al rey. También estaba en el hemiciclo el líder de la oposición a Susana Díaz en Andalucía, el popular Juanma Moreno, que es senador.

-- Las urnas del referéndum: los diputados del PDECAT (antigua Convergència) mostraron carteles con la imagen de una urna para reclamar el referéndum de independencia en Cataluña. Lo hicieron al final de las palabras del rey, pero una diputada, Miriam Nogueras, estuvo un buen rato antes sosteniendo el papel en alto mientras hablabana Ana Pastor y el rey Felipe. Justo detrás de ellos diputados de UPN desplegaron una gran bandera de España.

-- La presencia de la Generalitat: pasó casi desapercibido, pero entre los invitados que siguieron el acto desde la tribuna estaba el ‘embajador’ del gobierno de Carles Puigdemont en Madrid. Se trata de Ferran Mascarell, ex consejero de Cultura con Artur Mas, que ahora es delegado de la Generalitat en la capital de España.

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