Lunes 18/12/2017. Actualizado 11:26h

  • this image alt

elconfidencialdigital.com elconfidencialdigital.com

La web de las personas informadas que desean estar más informadas

·Publicidad·

Seguridad

El CNI considera explosiva la situación en Ceuta y Melilla por la intensa infiltración islamista

    • Facebook (Me gusta)
    • Tweetea!
    • Google Plus One
  • Compartir:

Ceuta y Melilla son "un polvorín". Así lo atestiguan fuentes de la seguridad del Estado, aludiendo a la llegada masiva de sospechosos yihadistas provenientes del norte de África. Los barrios musulmanes de ambas ciudades se han convertido en guetos incontrolables para los servicios de inteligencia españoles, que han solicitado la ayuda de Marruecos.

El viernes, la Guardia Civil y la Policía Nacional llevaron a cabo una operación conjunta en Ceuta en la que resultaron detenidos doce presuntos terroristas que actuaban como captadores yihadistas. Reclutaban combatientes y suicidas para enviarlos a Siria.

Detrás de estas detenciones se oculta, tal como ha sabido El Confidencial Digital, una amenaza de mayores dimensiones, que preocupa profundamente a los servicios de inteligencia y a la seguridad del Estado: “Ceuta y Melilla se han convertido en un polvorín”, aseguran fuentes de la Guardia Civil.

Guetos islamistas

ECD se ha puesto en contacto con fuentes de los servicios de inteligencia españoles, que coinciden en ese análisis, e incluso van más allá. “Los barrios musulmanes de Ceuta y Melilla, como El Príncipe y la Cañada de la Muerte, han multiplicado en los últimos años su población islámica. Cada vez son más difíciles de controlar. Hoy se han convertido en guetos donde se esconden fácilmente los islamistas” aseguran.

Las labores de vigilancia de estos barrios, intensificadas tras los atentados del 11 de marzo de 2004, han empezado a ser infructuosas. Explican estas fuentes que dichas zonas se han “impermeabilizado”: no existe apenas colaboración civil con las fuerzas de seguridad, y cada vez hay más inmigrantes “desconocidos” para la seguridad del Estado, a los que ya no se puede controlar.

Sólo en Ceuta, la población musulmana asciende a 43.000 personas de un total de 84.000 habitantes. La presión migratoria en las fronteras de la ciudad autónoma se ha multiplicado por tres en apenas un año, según los datos que maneja la Guardia Civil.

Otro de los problemas al que se enfrentan las fuerzas de seguridad del Estado es la enorme dificultad para obtener ahora información sobre los nuevos habitantes de los barrios marginales: los confidentes ‘de siempre’ no tienen acceso a ellos, y los infiltrados se hallan ‘quemados’. La mayoría de ellos están identificados por la población local.

Oleada de inmigrantes

Las fuentes consultadas confirman que la situación ha empeorado sensiblemente en apenas un año: se ha producido una verdadera oleada de entradas en España de inmigrantes procedentes de países que han vivido las denominadas ‘primaveras árabes’: de Túnez, Egipto, Libia, Argelia, y en parte también de Marruecos.

Se trata de individuos que se han radicalizado durante estos procesos políticos, y parte de ellos han recibido instrucción militar, e incluso han llegado a combatir en las filas rebeldes de sus países.

Gente preparada y dispuesta a todo”, aseguran las fuentes de la Inteligencia española.

La situación se ha agravado aún más con la guerra de Siria. Actualmente, hay cuatro millones de refugiados de guerra sirios buscando refugio político en otros países, y parte de ellos podría acabar en zonas del norte de África con acceso a Ceuta y Melilla.

España y Marruecos van a colaborar

Marruecos se ha convertido para España en un “gran aliado” en la lucha contra el integrismo islámico en Ceuta y Melilla. Rabat maneja informes que sitúan a las dos ciudades autónomas como escondite de personas fugadas de Marruecos y buscadas por delitos de terrorismo.

Por ello, España ha solicitado a Marruecos intensificar la colaboración mutua en materia de seguridad, en concreto facilitando la libre circulación de agentes de inteligencia de los dos países a través de sus fronteras.

De hecho, acaba de entrar en vigor un acuerdo entre los ministerios de Exteriores de los dos países que permite la entrada en España, y en Marruecos, de ciudadanos con pasaporte de servicio –diplomáticos, fuerzas de seguridad- sin necesidad de visado. Este tipo de pasaportes suelen ser utilizados por miembros de los servicios de inteligencia.

·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
·Publicidad·
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··
··