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Seguridad

Pese a que Francia está en nivel de alerta 5

Graves fallos de seguridad en el último atentado de París

Análisis de expertos antiterroristas españoles: disparó a un policía y no fue interceptado, llegó en coche hasta el aeropuerto, la patrulla atacada estaba distraída

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La actuación de las fuerzas de seguridad consiguió frustrar el atentado contra el aeropuerto de Paris Orly del pasado domingo. Sin embargo expertos antiterroristas españoles han analizado el dispositivo de vigilancia y han detectado graves fallos en la actuación policial y militar.

Las cámaras de seguridad captaron el momento en que Ziyed Ben Belgacem toma como rehén a una militar en el aeropuerto de Orly Las cámaras de seguridad captaron el momento en que Ziyed Ben Belgacem toma como rehén a una militar en el aeropuerto de Orly

Ziyed Ben Belgacem, un francés de 39 años, musulmán y sobre el que pesaba un aviso por radicalismo islámico, fue el autor del atentado frustrado del pasado domingo en el aeropuerto de Orly, al sur de París.

Belgacem  iba armado con una pistola y consiguió desarmar a una militar que patrullaba por la terminal aeroportuaria. En un descuido del atacante, que había tomado a la militar como rehén, fue abatido a tiros por otros dos soldados que formaban parte de la misma patrulla.

El suceso ha sido seguido muy de cerca por las fuerzas de seguridad antiterroristas españolas. Se han analizado todos los detalles de este atentado frustrado para obtener conclusiones sobre los fallos y aciertos del dispositivo ‘Vigipirate’, como se denomina al plan operativo de vigilancia antiterrorista activado en Francia desde los atentados de noviembre de 2015 contra la sala Bataclan y otros locales de ocio.

España se mantiene en nivel de alerta antiterrorista cuatro (alto) desde hace casi dos años. Todas las lecciones aprendidas de los sucesos registrados en Europa desde entonces son vitales para actualizar los protocolos de actuación de las fuerzas de seguridad.

En el caso del ataque en el aeropuerto de Orly, a las fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por El Confidencial Digital les ha llamado la atención la cadena de errores y fallos operativos de cierta envergadura que se sucedieron, a pesar de que no hubo que lamentar víctimas aparte de la del propio asaltante.

Estos son algunos de los fallos que destacan:

-- El autor estaba fichado por radicalismo: había pasado por la cárcel tras ser condenado por narcotráfico. En prisión se detectó que había sufrido un proceso de radicalización islamista y, como tal, pasó a engrosar las listas de posibles sospechosos. Una condición que no le impidió conseguir un arma de fuego.

-- Pasividad tras disparar a un policía: el propio atacante lo admitió como fallo. “He hecho una tontería, he disparado a la policía”. A las 6:55 de la mañana, una patrulla de tráfico detuvo el coche de Belgacem cuando circulaba con exceso de velocidad y sin luces. En ese momento, el terrorista sacó un revólver y disparó a un policía, hiriéndole. Tras ello, y cerca de allí, entró en un bar y consiguió robar otro vehículo –había testigos-. Con ese coche, recorrió los cerca de 40 kilómetros que le separaban del aeropuerto.

-- Se activó la alerta, pero el sospechoso consiguió llegar al aeropuerto sin problema y sin ser detectado. Pese a que la denuncia de robo de vehículo y el aviso del altercado armado con la policía hacían referencia a un varón de aspecto árabe. Una vez en el aeropuerto, no hay una vigilancia específica en el control de acceso a la terminal: logra entrar con un revólver y con un bidón de gasolina. Debió activarse un mecanismo de control en la periferia de las instalaciones, explican fuentes antiterroristas españolas.

--Belgacen ataca a una patrulla militar por la espalda y sin que se den cuenta. Como se ve en las imágenes, el atacante se acerca por la retaguardia y agarra a una militar con su brazo izquierdo mientras le apunta a la sien con el revólver. Pero desde que esto ocurre hasta que sus compañeros de patrulla se percatan, pasa una cantidad importante de tiempo. Inaudito.

-- Falta de tensión: tal y como explican las fuentes expertas, la actitud de la patrulla militar denota “una falta total de tensión”. Sus tres integrantes deben vigilar su entorno “sin perder nunca de vista a sus compañeros”. Algo que, como se comprueba en las imágenes, se produce durante al menos diez segundos. “El tiempo de reacción es básico, los compañeros de la militar descubren la situación cuando esta se encuentra ya bajo control del atacante. La escena ocurre a diez o quince metros de distancia, con la espalda del atacante ya cubierta”.

-- Militares del Aire. Otro dato relevante: el dispositivo Vigipirate francés ha movilizado prácticamente a la totalidad de las unidades militares francesas. Este hecho demuestra que, en ocasiones, se despliegan militares “sin la suficiente formación para este tipo de misiones”. Su presencia, explican, es “más disuasoria que otra cosa”, pero cuando deben actuar a veces “no saben bien cómo hacerlo”. En las imágenes se constata, explican, por el tiempo de reacción del militar una vez se da cuenta de lo sucedido y por el lapso de dos minutos que tarda la soldado en zafarse de su captor. “Eran militares de una unidad del Aire que no tiene preparación para el combate” aseguran estas fuentes.

-- “No era un simple borracho o loco”: una de las informaciones que más circuló, y sobre la que hizo énfasis el Ministerio del Interior francés, es que el asaltante iba drogado –había consumido cannabis y supuestamente cocaína-, y además estaba en estado de embriaguez –había sido vista horas antes en un bar-. Algunos medios han especulado con que se tratara de un perturbado mental, ya que el consumo de alcohol está prohibido para los musulmanes, especialmente para los yihadistas. Pero no es cierto, de hecho este consumo se les permite en las últimas horas previas al martirio. “Se han encontrado drogas y alcohol en pisos francos de terroristas islamistas antes de cometer una masacre”. Bien para calmar los nervios o para conseguir arrojo suficiente para hacerlo, tal y como ocurrió en los atentados de Bataclan.


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