Viernes 20/10/2017. Actualizado 14:06h

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Seguridad

El trasfondo es una guerra de comisarios

Interior investiga a Martín Blas y varias agencias de detectives por las grabaciones a Fernández Díaz

La Comisaría General de Policía Judicial sospecha del jefe de Asuntos Internos y de los agentes privados vinculados a Villarejo

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Una vez desveladas las conversaciones entre Jorge Fernández Díaz y el director de la Oficina Antifraude de Cataluña, el ministerio del Interior anunció una investigación para indentificar al culpable de la grabación. Desde la Comisaría General de Policía Judicial se investiga en dos frentes abiertos que afectan a dos comisarios: Marcelino Martín Blas y José Manuel Villarejo.

Jorge Fernández Díaz. Jorge Fernández Díaz.

Según explican a El Confidencial Digital altos mandos policiales conocedores de la investigación que ya se ha puesto en marcha, a día de hoy se trabaja con dos hipótesis diferentes que, sin embargo, señalan a los mismos sospechosos.

La primera de ellas, apunta a que fue alguien del propio Ministerio, o de la Policía, quien realizó la grabación, mientras que la segunda habla de “agentes externos”. En ambas aparece como principal sospechoso Marcelino Martín Blas. No obstante, de confirmarse la segunda hipótesis, el caso también salpicaría a José Manuel Villarejo.

Los dos comisarios, tal y como se contó en estas páginas, forman parte de dos bandos rivales dentro de la cúpula policial. Pero no siempre fue así. Antes del estallido del caso Nicolás’, ambos trabajaban de forma conjunta con el DAO, Eugenio Pino, y ambos, sospechan desde Interior, podían tener conocimiento de la grabación al ministro, o haberla provocado.

Pudo ser Martín Blas solo o Villarejo con sus detectives”

En ese sentido, las fuentes consultadas por ECD explican que, a nivel interno, tanto en el Cuerpo como en Interior se conoce que Martin Blas y Villarejo han realizado, en el marco de varias investigaciones, grabaciones. Y, además, hay mandos policiales que les ven “absolutamente capaces” de haber grabado, sin que él lo supiera, a Fernández Díaz.

Dando por factible esa premisa, la Comisaría General de Policía Judicial trata de determinar si fue el comisario de Asuntos Internos el que actuó “en solitario” o, por el contrario, si en la grabación fueron decisivos Villarejo “y sus detectives”.

Los mandos del Cuerpo a los que ha tenido acceso ECD explican que Villarejo ha trabajado con diferentes agencias de detectives para hacer seguimientos o conseguir grabaciones. Ahora, se quiere determinar si a través de una de ellas, pudo insertar un sistema de escuchas para grabar al ministro del Interior.

En todo caso, explican las fuentes consultadas, “se sospecha que pudo ser Martín Blas directamente o que los dos estuvieran implicados y lograran la grabación a través de las agencias de Villarejo”. Y eso, añaden, es lo que queda por determinar.

La filtración, una venganza

En ambos escenarios, no obstante, Martín Blas aparece como implicado. Las fuentes consultadas explican que el jefe de Asuntos Internos ha podido actuar “por venganza”, al haber solicitado ocupar la plaza de Eugenio Pino como director adjunto operativo y ser rechazado: “Eso explicaría por qué lo hace ahora y no en diciembre, cuando también se celebraron generales”.

Por otra parte, el comisario podría haber querido perjudicar también a José Ángel Fuentes Gago, del que se habla en la grabación, y que es uno de los más firmes aliados de Villarejo, además de integrante de la conocida “camarilla policial” para combatir el independentismo impulsada y dirigida por Eugenio Pino.

Por último, tanto en la Policía como en Interior no pasan por alto que Martín Blas guarda muy buena relación con Patricia López, la periodista de Público que, junto a Carlos Enrique Bayo, firma la noticia sobre las grabaciones a Fernández Díaz.

Las fuentes consultadas concluyen que “todos son indicios que conducen a las mismas personas. Ahora, la investigación tiene que aportar pruebas”.

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