Miércoles 22/11/2017. Actualizado 13:57h

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Seguridad

Mientras en el Centro lo achacan a una “chapuza policial”

Servicios de información culpan al CNI del desastre del 1-O en Cataluña

Le acusan de haberse equivocado sobre la lealtad de los Mossos y de no haber descubierto dónde estaban las urnas. Y de no impedir interferencias de agencias extranjeras

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Se buscan culpables por el desastre operativo, y también político, del referéndum celebrado el domingo en Cataluña. Y una de las imputaciones, poco conocida pero real, se dirige nada menos que al Centro Nacional de Inteligencia, del que se llega a afirmar que sus fallos han provocado que la convocatoria acabara tan mal. 


Guardias civiles y policías, en una operación conjunta. Guardias civiles y policías, en una operación conjunta.

Se buscan culpables por el desastre operativo, y también político, del referéndum celebrado el domingo en Cataluña. Y una de las imputaciones, poco conocida pero real, se dirige nada menos que al Centro Nacional de Inteligencia, del que se llega a afirmar que sus fallos han provocado que la convocatoria acabara tan mal.

Algunos servicios de información, sobre todo los vinculados al Ministerio del Interior, acusan al CNI, entre otras cosas, de “inacción”, de haber cometido errores en la información que había suministrado, y, más aún, de no haber evitado injerencias de servicios de inteligencia extranjeros en el ‘proces’.

“El Centro Nacional de Inteligencia no ha compartido toda la información que tenía sobre el referéndum”, asegura a El Confidencial Digital un alto cargo policial del Ministerio del Interior, visiblemente contrariado por el desarrollo de los acontecimientos durante la jornada del 1 de octubre en Cataluña.

Según su relato, la colaboración del CNI “no ha sido la esperada”, especialmente en cuanto al flujo de información desde el servicio de inteligencia al Ministerio.

Fuentes de la cúpula policial son aún más tajantes: “Nos la han jugado”.

Y añaden: “En el CNI se han dejado llevar por viejas rencillas con cargos que han estado involucrados en la preparación y desarrollo del operativo del 1-O".

Urnas llegando desde Francia

Uno de los datos que echan en cara a los "espías" del CNI es que no han sido capaces de localizar las urnas utilizadas en la consulta del domingo.

Según se ha sabido ahora,  las urnas se compraron en China, que era, junto a Rusia, Serbia o un país del Báltico, una de las opciones que Interior había barajado como posible lugar de origen de las urnas.

Las urnas, tal y como han ido revelando desde círculos independentistas, fueron adquiridas a través de un vendedor chino, una empresa que opera en internet llamada ‘Smart Dragon Ballot Expert’, a un precio de 5 euros la unidad.

Posteriormente, fueron enviadas al sur de Francia, donde estuvieron "esperando" a que se celebrara la votación, y el CNI no las detectó, ni en el transporte desde China, ni en el almacenaje en el país vecino.

La lealtad de los Mossos

Otra de las acusaciones desde los otros servicios de inteligencia se centra en afirmar que los informes elevados al Gobierno por el CNI han sido en gran medida erróneos. Unos informes que llegaban sobre todo a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

Afirman esas fuentes que el Centro Nacional de Inteligencia valoró cuál podía ser la actitud de los Mossos d'Esquadra en las horas inmediatamente anteriores y posteriores al referéndum, y 'garantizó' que el nivel de lealtad constitucional sería del 90%, algo que, evidentemente, no ocurrió.

Servicios de inteligencia extranjeros

Existen fundadas sospechas de que servicios de inteligencia de países extranjeros “colaboraron” en bastante medida con los organizadores de la consulta ilegal celebrada en Cataluña.

Uno de los campos se centró en aportar la logística informática necesaria para la gestión del censo electoral y para el recuento de votos.

De igual manera, tales servicios asesoraron a altos cargos de la Generalitat sobre cómo actuar para “evitar seguimientos” y para burlar la vigilancia policial.

Cabe recordar que Carles Puigdemont realizó el domingo un extraño cambio de vehículo a oscuras, bajo un puente, cuando se dirigía al colegio electoral en el que finalmente pudo votar y desde ofreció las primeras declaraciones en la jornada del 1-O. Del túnel salieron dos comitivas de coches, con lo que logró despistar a un helicóptero policial.

Respuesta desde el CNI: “Una chapuza policial”

El Confidencial Digital ha podido conversar con fuentes muy próximas al CNI, los servicios secretos españoles, que responden que la versión ofrecida por los otros servicios de inteligencia, sobre todo el ámbito del ministerio del Interior, es “radicalmente falsa”.

Sostienen que el Centro Nacional de Inteligencia, que ha estado en contacto permanente con el Gobierno, ha aportado “información contrastada y precisa” sobre cuestiones que afectaron directamente a las decisiones tomadas por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Aseguran que el informe elevado a la Vicepresidencia del Gobierno sobre la actitud de la policía autonómica concluía que existía una alta posibilidad de que, durante el referéndum, miembros de los Mossos d'Esquadra se negasen a cumplir las órdenes del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, como así ocurrió.

Añaden que sus previsiones fijaban en torno a un “50 por ciento” el número de Mossos dispuestos a cumplir las órdenes.

La entrada de las urnas

Sobre la llegada de las urnas, replican que entraron en España desde Francia, “a través del paso de la Junquera, fuertemente protegido por la Policía Nacional”, e incluso por el puerto de Barcelona. Por tanto, el fallo fue de los agentes que prestan servicio en esos puntos.

No se debería estar buscando culpables fuera”, comentan.

Las fuentes cercanas al CNI consultadas, hablando “a título personal”, critican las órdenes de actuación del 1-O, que en algunos casos califican como una “chapuza policial”.





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