Lunes 11/12/2017. Actualizado 09:14h

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Seguridad

El etarra Urrusolo Sistiaga intentó hablar con Mari Mar Blanco en su visita a la cárcel de Nanclares: sólo pudo decirle “buenos días” porque la hermana del concejal rechazó el acercamiento

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La escena tuvo lugar el pasado mes de julio en la cárcel de Nanclares de Oca (Álava), que agrupa a terroristas arrepentidos. Varios parlamentarios vascos visitaban el centro penitenciario. Entre ellos se encontraba Mari Mar Blanco, la hermana del concejal asesinado por ETA y Urrusolo Sistiaga intentó hablar con ella en primera persona.

La presencia de los parlamentarios fue pública en la prisión y se enmarcaba dentro de las actividades institucionales que organiza la comisión de derechos humanos de la cámara vasca, de la que Blanco es presidenta. Fue una visita guiada por el interior del centro y en la que el director del mismo ejercía de anfitrión y ‘guía’.

En un momento determinado, Mari Mar Blanco y el director del centro penitenciario paseaban por un pasillo que los propios internos habían rehabilitado. Fue entonces cuando pasaron por su lado dos veteranos miembros de ETA: José Luis Urrusolo Sistiaga y su compañera sentimental, Carmen Guisasola.

Fuentes de solvencia consultadas por El Confidencial Digital aseguran que el pistolero, ahora arrepentido (llegó a decir que la lucha armada tenía que haber terminado), pronunció un “buenos días” y, tras percatarse de quien era la visitante, intentó acercarse a la hermana de Miguel Ángel Blanco. No lo consiguió.

Las mismas fuentes precisan que se vivieron entonces momentos de tensión. La parlamentaria del PP sugería a sus acompañantes que quería abandonar el recinto.

La escena no llegó a más, pero, minutos más tarde, los internos de la prisión representaron una obra de teatro para los políticos allí presentes. Mari Mar Blanco estaba allí y en la misma sala, unos asientos detrás de ella, se encontraba Urrusolo Sistiaga.

La hermana del concejal asesinado por ETA insistió en que su intención era la de abandonar la prisión: no quería estar en la misma sala que Urrusolo. Las fuentes consultadas por ECD aseguran que, finalmente, no se produjo ningún incidente y la representación terminó sin problemas.

Al etarra sí pudo vérsele conversando con el parlamentario de Aralar, Mikel Basabe.

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