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¿Cometió España un genocidio en América como dicen Ada Colau y Willy Toledo?

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La celebración de la Fiesta Nacional y del Día de la Hispanidad se vio enturbiada este 12 de octubre por una polémica provocada por distintas declaraciones en contra de la colonización de América por los españoles a partir de 1492. Los alcaldes de Barcelona y Cádiz criticaron las celebraciones por conmemorar matanzas y masacres pero, ¿cometió España un genocidio tras el descubrimiento de América?

Willy Toledo. Willy Toledo.

En medio de los actos de celebración del 12 de octubre, Ada Colau publicó un tuit en el que decía: “Vergüenza de estado aquel que celebra un genocidio, y encima con un desfile militar que cuesta 800mil €! #ResACelebrar #ResistenciaIndigena”. El mensaje crítico de la líder de Barcelona En Comú provocó una catarata de reacciones por llamar “genocidio” a la colonización española.

Por su parte, el actor Willy Toledo, famoso por su ideología de izquierdas y sus declaraciones polémicas, escribió en su cuenta de Facebook unos mensajes en los que empezando con un “me cago en...”, atacaba el 12 de octubre, la Fiesta Nacional e incluso a la Virgen del Pilar. Entre ellos, también criticaba la “conquista genocida de América”.

El tercero en discordia fue el alcalde de Cádiz, José María González “Kichi”, que como Colau lideró una candidatura impulsada por Podemos. En su caso, afirmó que “nunca descubrimos América, masacramos y sometimos un continente y sus culturas en nombre de Dios. Nada que celebrar”.

Estos mensajes en las redes sociales han desatado un intenso debate entre quienes defienden que el descubrimiento y la colonización de América por los españoles fue un acontecimiento positivo en la Historia, también para los pueblos colonizados, y quienes consideran que, efectivamente, los conquistadores y las autoridades españolas cometieron masacres y exterminaron las culturas indígenas.

¿Un exterminio sistemático y planificado?

El Confidencial Digital se ha puesto en contacto con tres historiadores especializados en el descubrimiento y colonización de América para valorar si el estudio de esa época y los datos que se conocen permiten hablar de “genocidio”: un término que, según el diccionario de la Real Academia Española, significa “exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad”.

Esteban Mira es doctor en Historia de América, miembro de la Asociación Española de Americanistas y autor del libro “Conquista y destrucción de las Indias (1492-1573)”. Su opinión es contundente: “El genocio en América está totalmente documentado, no se puede negar”. Y señala que los españoles, en su conquista, utilizaron tácticas aterrorizantes heredadas de los romanos, como cortar brazos u orejas como castigo, e incluso hubo casos de violaciones y pederastia contra niñas.

A continuación, precisa que “hubo etnocidio, y puntualmente casos de genocidio”. Lo explica añadiendo que la imposición de la lengua castellana, la religión católica y otras costumbres procedentes de España acabaron con las culturas locales, lo que se puede considerar etnocidio. Pero, además, la colonización provocó que se extinguieran pueblos enteros, en un verdadero genocidio tal y como se conoce actualmente, según afirma Esteban Mira.

El catedrático de Historia de América de la Universidad de Sevilla Antonio Acosta coincide en que “es innegable que el proceso de la conquista fue extremadamente cruel y brutal en todos los territorios, de México a las Antillas y Argentina”. Sin embargo, opina que calificar eso de genocidio es “un total desacierto”.

Acosta argumenta que no se puede hablar de genocidio porque no hubo una operación de exterminio racial, ni hubo nunca directrices de la Corona en el sentido de destruir de forma deliberada a los pueblos indígenas. “Los conquistadores que llegaron a América vieron que la riqueza de esas tierras, más que el oro o la plata, era la mano de obra”, y por eso se crearon sistemas de control y trabajo forzado de los indígenas.

En una dirección parecida apunta Antonio Espino, catedrático de Historia Moderna en la Universidad Autónoma de Barcelona y autor de “La conquista de América: una revisión crítica”. Este experto destaca que “al poder no le interesaba exterminar a los indios de América, era un desastre económico porque necesitaba esa mano de obra para explotar las minas de oro y plata”. Algo que Esteban Mira remacha al afirmar que “toda civilización que conquista tierras, si puede evitar el exterminio lo evita, para poder usar a esos pueblos para trabajar para ella”.

Según Espino, por un lado no se puede decir que lo ocurrido con la colonización española del Nuevo Mundo fuese un genocidio, porque considera probado que “no fue algo planificado, no hubo voluntad de exterminar a los indígenas”. Sin embargo, añade que en la práctica, los efectos que la conquista fueron los mismos que los de un genocidio.

Este catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona explica que mediante la guerra, el sistema de trabajo semiesclavo impuesto en las colonias y, además, las enfermedades europeas que llegaron con los conquistadores y contra las que los indios eran vulnerables, los españoles y otros colonizadores después provocaron en apenas un siglo la muerte de entre el 75% y el 80% de la población aborigen que existía en 1492 cuando las tres carabelas llegaron al Caribe.

Las otras colonizaciones

Uno de los argumentos que se utilizan para negar el “genocidio” en América es el de que en los países que fueron colonias de España hoy en día todavía quedan descendientes de los pueblos indígenas, mientras que en otros casos, como en los Estados Unidos colonizados por los británicos, los indios prácticamente han desaparecido.

Esteban Mira señala que si quedan indios en Perú y México, por ejemplo, fue porque en esas zonas los pueblos se adaptaron al trabajo impuesto por los colonizadores, mientras que en las islas de las Antillas, en Cuba o República Dominicana, fueron todos exterminados. Antonio Espino añade que hubo reductos, zonas que quedaban alejadas de las ciudades o de las minas o países actuales como Guatemala, que sufrieron menos la intervención de los españoles porque ofrecían menos interés para ellos.

Aun asegurando que hubo un exterminio generalizado, según Mira “ni España inventó el genocidio, ni la expansión española fue ni mejor ni peor que la de otras potencias europeas”. Contra la “leyenda negra” que se extendió por el mundo en contra de España, este historiador asegura que ingleses, franceses, alemanes y holandeses hicieron lo mismo.

“La Historia de la Humanidad siempre ha sido así”, declara Esteban Mira. En este punto, todos los expertos consultados coinciden. Según Antonio Acosta, de la Universidad de Sevilla, “todas las colonizaciones de países europeos sobre América fueron brutales”, como después ocurriría en África, mientras que el catedrático de la Autónoma de Barcelona, Antonio Espino, sentencia que “todos los imperialismo europeos se han comportado de manera terrible”, como también hicieron posteriormente Estados Unidos en Hawai, Rusia y Japón, entre otros casos, que también exterminaron poblaciones enteras en territorios conquistados.

Esteban Mira cree que no se puede decir que el balance de la conquista y de más de tres siglos de dominación española sea positiva ni negativa. Sobre las aportaciones que llevaron los españoles afirma que “los indígenas tenían civilizaciones, no eran todos salvajes, tenían estados, leyes, ciencias... y no pidieron ni la lengua castellana, ni el religión católica, ni las universidades”.

“La colonización fue negativa para la población indígena, por todos los que murieron, sobre todo por enfermedad”, asegura Antonio Acosta, que añade que también salió perdiendo la cultura por todas las lenguas autóctonas que se perdieron. Además, destaca que a partir de la colonización se impuso una marginación de los pueblos indígenas que en parte se ha perpetuado hasta nuestros días.

Antonio Espino resalta que “está claro que España tiene parte de culpa” en algunos de los problemas de subdesarrollo que afecta a algunos de estos países. Sin embargo, considera que dos siglos después de la independencia los hispanoamericanos no pueden seguir responsabilizando de sus males a la herencia colonial.

Las conclusiones, por tanto, están muy matizadas y los historiadores expertos en esta época huyen de los mensajes simplistas que se han oído estos días. “Yo admiro la conquista, aunque creo que hubo un genocidio”, afirma Esteban Mira, que también concluye que “no tiene sentido ni creo que se trate ahora de que España tenga que pedir perdón por lo que pasó hace 500 años”.

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