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Disturbios en Burgos. ¿Sirve para algo la violencia?

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Los vecinos del barrio de Gamonal en Burgos se han echado a la calle para detener las obras que el Ayuntamiento iba a realizar en la ciudad. Tras varias jornadas en las que un grupo de radicales ha provocado importantes disturbios, los ciudadanos han conseguido que, de momento, el alcalde detenga el proyecto. ¿Pero sirve realmente de algo la violencia?

Distubios en el barrio de Gamonal en Burgos. Distubios en el barrio de Gamonal en Burgos.

Cohetes, bombas de humo, basura tirada por las calles, cabinas de teléfonos y marquesinas de autobús destrozadas, contenedores en llamas, enfrentamientos con la policía y 40 detenidos. Este es el balance tras varias jornadas de protesta de los vecinos de Gamonal en Burgos.

Además, la manifestación convocada en Madrid en apoyo a estos vecinos terminó con 14 personas detenidas, después de que la convocatoria terminara con importantes incidentes en las calles del centro de la capital.

El Confidencial Digital ha consultado a dos expertos para saber interpretar la reacción de los vecinos que se han convertido en portada de todos los periódicos nacionales y de todos los telediarios. ¿Cómo afecta a la población la gran atención mediática que han recibido? ¿Les incita a provocar más destrozos? ¿Existe suficiente castigo para los alborotadores? ¿Es consecuencia del clima social?

Para el profesor de sociología de la Universidad de Navarra, Alejandro Navas, lo primero que hay destacar es la crisis brutal que están atravesando los españoles. “Existe un clima de insatisfacción y de descontento con la clase política. Llevamos decenios de convivencia más o menos pacífica y la gente se acostumbra a la paz social, pero la paz, el orden o la armonía es muy difícil de mantener, necesita de mucho esfuerzo”, apunta.

Además, el sociólogo cree que el contexto europeo favorece esta clase de episodios. “Los alborotadores son chicos buenos pero descontentos, por ello existe cierta indulgencia con la violencia callejera”.

Y añade: “Cuando hay algaradas y la policía interviene, la opinión pública se posiciona del lado de la ciudadanía. Sin embargo, cuando los alborotadores se exceden la gente se cansa. Hay ejemplos como el de Londres hace dos veranos”.

En este punto coincide el portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José María Benito, que afirma que “las personas pacíficas rechazan a los violentos porque producen el efecto contrario. Los que se manifiestan quieren ser noticia por la protesta no por la violencia, que es cuando pierden la razón y la efectividad de su mensaje”.

No hay suficiente castigo para los violentos

Tanto José María Benito como Alejandro Navas opinan que los episodios violentos nunca tienen el castigo merecido.

El portavoz del SUP argumenta que “la Justicia es muy lenta y, por consiguiente, pierde efectividad. Además, la policía siempre es culpada de exceso de brutalidad. Esto es falso, la policía hace su trabajo separando a los violentos de los que no lo son”.

Por su parte, el profesor Navas cree que “los violentos tienen la garantía de poco castigo. La justicia es muy indulgente con este tipo de personas. La gente asocia la actuación policial con Franquismo”.

Según el sociólogo, el perfil de los antisistema son “gente gris con vidas mediocres que buscan el placer en el destrozo y en la violencia banal. Es una droga para ellos ser el centro de atención”.

La psicología de la masa está muy estudiada. “Lo que un ciudadano aislado no haría – explica Alejandro Navas- lo hace escondido en la masa. De esta forma, se diluye la responsabilidad. Además, es conocido por todos que la masa solo se puede parar con otra masa más grande”.

La legitimidad de manifestarse

En opinión de José María Benito, “todas las protestas son legítimas pero en el momento que se producen actos violentos se pierde la razón. No por eso se consiguen las cosas aunque en este caso pueda parecer así”.

Por su parte, Navas afirma que “la violencia a corto plazo gana. Esa victoria es la droga para seguir con la misma línea. Si alguien quiere algo hay que cortar el tráfico, de esta manera ganas y además eres el héroe”.

Benito es pesimista en cuanto a los futuros acontecimientos. “Creo que irá a más por la repercusión mediática que ha tenido. Las movilizaciones de Burgos llevan meses, pero no ha sido hasta que ha habido violencia hasta que han conseguido su objetivo. Esto se puede extender porque les ha salido rentable”, concluye.

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