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¿Qué hace falta para que en España haya una mujer presidenta del Gobierno?

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El triunfo de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos celebradas el mes pasado impidieron que Hillary Clinton se convirtiera en la primera presidenta estadounidense y, a la vez, en un nuevo referente como lo fue Margaret Thatcher en la Gran Bretaña de los 90 o Angela Merkel en la Alemania que ha liderado Europa durante la crisis económica. En España, aún no ha habido siquiera una candidata a La Moncloa pero, ¿qué hace falta para que eso ocurra?


Cartera de Presidencia. Cartera de Presidencia.

El debate sobre la “feminización” de la política en España ha regresado esta última semana de la mano de Pablo Iglesias. El líder de Podemos aseguró que ese objetivo no se logra “con más mujeres en los cargos de representación”de los partidos, sino “construyendo comunidad en los centros de estudio y en los centros sanitarios”.

Un proyecto más bien abstracto que no ha sido respaldado por los analistas políticos y que provocó duras críticas al propio Iglesias, al que algunos llegaron a calificar de “machista”. El secretario general de Podemos replicó que él se refería a “crear conciencia” para que los próximos portavoces políticos, fueran hombres o mujeres, estuvieran “feminizados”.

La prioridad para Podemos, por tanto, no es que haya una presidenta del Gobierno en España, sino que el jefe del Ejecutivo, sea hombre o mujer, lleve a cabo políticas feministas. Un objetivo que, sin embargo, desde otras formaciones como el PSOE solo ven posible con una mujer al frente de Moncloa.

El debate, por tanto, está servido, aunque la mayor parte de los partidos, a excepción de Podemos, coincide en señalar la importancia de dar cada vez más protagonismo a las mujeres en los puestos de responsabilidad de los partidos y del Gobierno para lograr que España tenga, a corto plazo, una presidenta.

Los partidos son la clave

Para ello, no obstante, sí que parece necesario cambiar la actual cultura de los partidos políticos. Y es que en el panorama político español ningún partido con representación en el Congreso de los Diputados está dirigido por una mujer.

Solo la navarra Geroa Bai, que es una coalición electoral y ya ni siquiera tiene representación en la Cámara, tiene al frente a Uxue Barkos, presidenta de la Comunidad Foral. Caso parecido fue el de UPyD, el primer partido de ámbito nacional en presentar a una mujer, Rosa Díez, como candidata a la presidenta del Gobierno en las generales de 2008. Ocho años después, sin embargo, ese proyecto político, del que ya salió la ex diputada, parece visto para sentencia

El resto de formaciones coinciden en tener a un líder al frente del partido, con mujeres como números dos o en cargos de máxima responsabilidad.

Así, el PP tiene a Rajoy al frente con Soraya Sáenz de Santamaría y Cospedal como sus máximas colaboradoras; Podemos al mencionado Iglesias con Rita Maestre como su mano derecha en el Congreso; Ciudadanos con Albert Rivera como presidente e Inés Arrimadas como su representante en Cataluña; el PNV con Andoni Ortuzar presidiendo el partido y Mireia Zárate como secretaria general...

Hasta el PSOE, en pleno proceso de reconstrucción, ha puesto como cara visible de la gestora en Ferraz a Javier Fernández, dejando a María Jesús Serrano, la primera mujer que aparece en esa “ejecutiva en funciones” como número tres de la formación hasta la celebración del congreso extraordinario.

Así pues, parece evidente que el primer paso que deben dar los partidos para que España tenga una presidenta del Gobierno en el futuro es situar al frente de los mismos a una mujer. Un paso que, de momento, se resisten a llevar a cabo.

Carme Chacón, la única en intentarlo

Otro factor fundamental para que los partidos pongan a una mujer al frente es que éstas se postulen para ello. Y, a excepción de la ya citada Rosa Díez, que fue la fundadora de UPyD, solo ha habido una política, hasta la fecha, que ha intentado dirigir el partido al que pertenece para después ser candidata a la presidencia del Gobierno: Carme Chacón.

La ex ministra de Defensa, que tuvo que dar un paso atrás en la primavera de 2011 al decantarse Zapatero por Alfredo Pérez Rubalcaba para ser el candidato del PSOE en las generales de ese año, sí disputó al cántabro la secretaría general del Partido Socialista en el congreso nacional que celebró el partido en febrero de 2012.

El resultado, sin embargo, no fue el esperado por Chacón: Rubalcaba le ganó la partida por apenas 22 votos de diferencia, después de que la vieja guardia del partido, con Felipe González, Alfonso Guerra y Manuel Chaves a la cabeza, se movilizara para hacer cambiar el sentido del voto de una buena parte de los delegados andaluces, que en principio estaban con la catalana.

Las ‘candidatables’ que apuntan a Moncloa

Casi un lustro después de ese congreso socialista, ninguna mujer más ha optado a dirigir un partido de ámbito nacional para aspirar a ser presidenta del Gobierno. No obstante, la que entonces era número dos de Carme Chacón en esa candidatura puede convertirse, en apenas unos meses, en la primera líder de un partido que puede aspirar después a La Moncloa.

Hablamos de Susana Díaz. La actual presidenta de la Junta parece decidida, esta vez sí, a aspirar a la secretaría general del PSOE en el congreso extraordinario que celebrará el partido, previsiblemente, antes de verano de 2017.

La andaluza, sin embargo, no lo tendrá fácil. La sombra de Pedro Sánchez se antoja todavía alargada y el madrileño no quiere renunciar a intentar de nuevo la reconquista de Ferraz. Además, en los últimos días, en varias federaciones se está alimentando la necesidad de una tercera vía en el PSOE para que el futuro del partido no dependa ni de Susana Díaz ni de Pedro Sánchez.

Si la presidenta de la Junta no logra su objetivo, las miradas pasarán entonces al Partido Popular. Y es que en el PP ya se empieza a hablar, tímidamente, de quién podrá suceder a Rajoy en Génova dentro de cuatro años, cuando acabe la actual legislatura. Y, para ese escenario futuro, los nombres de Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal son los que más suenan.

En el resto de formaciones de ámbito nacional, sin embargo, el relevo para aupar a una mujer al frente del partido parece aún más lejano. Y es que tanto Pablo Iglesias como Albert Rivera parecen tener aún un horizonte mínimo de ocho años para dirigir sus respectivos partidos, Podemos y Ciudadanos respectivamente.

Así pues, la socialista Susana Díaz es, a día de hoy, la mujer que más ‘cerca’ tiene aspirar a convertirse en la primera presidenta del Gobierno en España. Y eso que aún tiene que ganar un congreso nacional en su propio partido y ‘sobrevivir’ al frente de Ferraz hasta, por lo menos, las próximas generales.

Un panorama que es sintomático de lo que ocurre a día de hoy en España, donde existen pocas  ‘candidatables’ a La Moncloa. La solución, como se ha apuntado, pasa por que las aspirantes den el paso... y sus partidos las respalden en su objetivo.

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