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¿A qué juega Ciudadanos?

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‘Acuerdo para un Gobierno reformista y de progreso’ es el título del pacto firmado, el pasado febrero, por Pedro Sánchez y Albert Rivera, a partir del cual ambos dirigentes aseguran perseguir un objetivo claro: desbloquear la situación política en la que se encuentra España y lograr la formación de un gobierno estable. Sin embargo, el acercamiento de Ciudadanos y el PSOE no ha conseguido acabar con ese bloqueo. Por lo tanto, ¿por qué siguen juntos ambos partidos?

Albert Rivera, junto a Juan Carlos Girauta y José Manuel Villegas. Albert Rivera, junto a Juan Carlos Girauta y José Manuel Villegas.

Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, o simplemente Ciudadanos (C’s), nació en 2006 en Barcelona, a partir de la plataforma cívica ‘Ciutadans de Catalunya’, creada un año antes por un equipo de 15 intelectuales –como Félix de Azúa, Albert Boadella o Arcadi Espada-, profesores universitarios y profesionales de diversos ámbitos.

El partido presidido por Albert Rivera se presentó, en aquel momento, como una formación de centroizquierda y contraria al nacionalismo catalán. En ese sentido, su ideario asegura que C’s nació “para hacer frente al ahogo que para el conjunto de la sociedad catalana suponen las políticas nacionalistas identitarias” y “por el vacío de representación que existía en el espacio electoral de centroizquierda no nacionalista”.

Ahora, más recientemente, el partido de Rivera se ha presentado en el panorama político nacional como una “alternativa sensata” al “bipartidismo decadente” del PP y el PSOE, al “populismo” y a “las soluciones del siglo XIX” de Podemos.

Menos escaños de lo esperado

C’s dio el salto definitivo a la política nacional el pasado 20 de diciembre, cuando se celebraron las elecciones generales. En ellas obtuvo 3.500.446 votos, que se tradujeron en 40 escaños, menos de los que preveía conseguir la formación naranja. Algunas encuestas preelectorales les daba un resultado mucho mejor.

Toda vez que Albert Rivera ha conseguido entrar en el Congreso de los Diputados, se ha presentado como el ‘mediador’ entre los protagonistas del bipartidismo español: PSOE y PP.

Ante la imposibilidad de que el partido de Mariano Rajoy, la fuerza más votada el 20-D, formara gobierno con sus 123 escaños, las dos únicas opciones posible son una ‘gran coalición’ –integrada por PP, PSOE y Ciudadanos-, ya que ninguna otra combinación suma; o la convocatoria de nuevas elecciones generales.

Para lograr alcanzar un pacto de gobierno, los equipos negociadores de Ciudadanos y PSOE iniciaron conversaciones. Después de varias semanas de contactos, los líderes de ambas fuerzas políticas formalizaron el acuerdo, el pasado 24 de febrero, con la firma de un paquete de 200 medidas reformistas.

El bloqueo político continúa

Según Rivera, haber llegado ese pacto con Pedro Sánchez no significa que Ciudadanos esté de acuerdo con el ideario del PSOE. Es más, el líder de C’s aclara que le gusta más su programa electoral que las 200 reformas pactadas.

Ambos partidos confiaban en convencer al PP para que se uniera al acuerdo. Sin embargo, éste no ha logrado diluir la situación de bloqueo político en la que se encuentra España.

En ese sentido, el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, ha dejado claro en varias ocasiones que no apoyará –ni se abstendrá- la candidatura de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno. Por lo tanto, ¿qué ha conseguido Ciudadanos uniéndose al PSOE? Muchos se preguntan por qué siguen juntos.

Además, Rivera y Sánchez chocan en relación al papel que debe jugar el PP en la salida al bloqueo político. El líder de C’s considera que Rajoy no es la persona idónea para liderar una nueva etapa reformista; sin embargo, asegura que “todo cambia” si se pone otro miembro del PP al frente del partido.

En ese sentido, Rivera no descarta un gobierno presidido por los populares, aunque deja claro que con Rajoy es “imposible”. Además, apunta a que en su acuerdo con el PSOE “no hay ninguna cláusula” que diga que Pedro Sánchez debería presidir el nuevo Gobierno.

El cambio de opinión de Ciudadanos

Uno de los últimos reproches del Partido Popular a Ciudadanos ha sido su cambio de opinión en cuanto al apoyo a la lista más votada, una promesa que hizo C’s en la campaña previa a las elecciones del 20-D.

En una reciente carta enviada por Rafael Hernando a Albert Rivera, el portavoz del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados escribía que “tanto en campaña electoral como posteriormente”, el líder de C’s y otros dirigentes de su partido remarcaron la idea de respetar la lista más votada a la hora de negociar la conformación de un nuevo gobierno.

Por lo tanto, el PP considera que la formación naranja ha incumplido esa promesa al llegar a un pacto con Pedro Sánchez, a quien los 40 diputados de Ciudadanos votaron ‘sí’ en la fallida sesión de investidura.

Ciudadanos se acerca al PP

Los últimos movimientos de Ciudadanos hacen pensar que la formación de Rivera quiere “enfriar” su acuerdo con el PSOE para lograr abrir una vía de diálogo con el PP. Todo ello después de dos votaciones fracasadas para la investidura de Pedro Sánchez. Si Ciudadanos apoya al secretario general del PSOE, sabe que las posibilidades de que los populares se sienten a hablar con ellos serían nulas.

Según Rivera, no le importa tanto “quién va a ser el presidente del Gobierno, sino qué va a hacer ese Gobierno”. Por ello, sitúa a su partido como aquel que tiende la mano a la izquierda y a la derecha”. En definitiva, el líder de C’s sigue presentándose como el mejor árbitro entre los dos grandes partidos.

Sin embargo, es consciente de que el PP es el único capaz de sacar adelante las medidas más importantes pactadas con el PSOE, por lo que asume que gobernar con los populares en contra es imposible. Por lo tanto, ¿qué saca Ciudadanos de este proceso?

Con el PP en contra, el Senado tumbaría todas las leyes y sería matemáticamente imposible sacar adelante una reforma constitucional.  

¿Rivera gana o pierde con Sánchez?

Hay quien considera que Albert Rivera podría estar perdiendo imagen, afiliados y electores por su acercamiento al PSOE. En concreto, algunas informaciones apuntan a que el ritmo de afiliaciones de C’s se ha visto resentido considerablemente justo en las semanas en que sus respectivos equipos negociadores forjaban el acuerdo de legislatura.

Por el contrario, otras publicaciones aseguran que Ciudadanos sigue creciendo desde las elecciones del 20-D. A día de hoy, el partido de Rivera suma 1.773 militantes más desde la campaña de las generales, lo que se traduce en un crecimiento del 6%.

En todo caso, sus bases se han duplicado en 2015, con especial implantación en Madrid, Andalucía, Valencia y Cataluña. En total, la formación naranja cuenta ya con más de 32.000 afiliados. Además, las encuestas de intención de voto sitúan a C’s en muy buena posición.

Albert Rivera también tiene datos que le invitan al optimismo. Según una reciente encuesta de Metroscopia, el presidente de Ciudadanos fue el ganador del debate de investidura del candidato Pedro Sánchez. Además, del mismo sondeo se desprende que Rivera lidera la segunda posición en el ranking de posibles presidentes. La primera es para Pedro Sánchez, su ‘aliado’ desde febrero.

En relación al electorado, el 53% de sus votantes apoya que Ciudadanos mantenga el acuerdo de Gobierno con el PSOE, a pesar de la investidura fallida de Pedro Sánchez. Por su parte, el 66% del electorado socialista también está de acuerdo.

Con todo, ambos partidos negociarán conjuntamente con el PP y Podemos, a sabiendas de que las críticas de estas dos fuerzas políticas a su pacto no han repercutido negativamente en sus electores.

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