¿Qué ha podido conducir a una elección relativamente rápida del Papa León XIV?

El Papa León XIV.

Pese a ser el más numeroso y el más internacional de la historia, el cónclave ha durado poco más de 24 horas. La diversidad de voces no ha impedido una elección rápida del sucesor de Francisco.

En la preparación del cónclave de marzo de 2013, los cardenales pidieron un papa con una misión muy específica: la reforma de la Curia romana, lo que condujo a la elección de Jorge Mario Bergoglio. Las congregaciones generales, ahora, habían presentado más bien los grandes desafíos que afronta la Iglesia, y que deberán convertirse en la agenda del próximo pontificado.

Fue a las 18:07 del pasado jueves, en la tercera fumata, cuando se confirmó el nombramiento del papa 267, León XIV. Tras dos fumatas negras, miles de personas se habían congregado en la plaza de San Pedro del Vaticano a la espera de que el segundo día de cónclave terminara con la fumata blanca que anunciara la elección del nuevo pontífice.

Si se llegaba al mediodía del jueves con fumata negra, como ocurrió, la clave de este cónclave estaba en el mismo jueves, o a lo sumo, en el viernes al mediodía. Se podría hablar de un candidato de bastante consenso, pero que, por un lado, ha tenido un rival más o menos fuerte, y, por otro, ha necesitado de trasvase de votos y de un movimiento de papeletas. Lo que ha sucedido justamente con el cardenal Prevost.

A partir del viernes al mediodía, se hubiera complicado más la cuestión y entonces habría llegado la sorpresa, que pudieran haber surgido bastantes nombres. Entre otras razones porque, si pasan tres días de escrutinios y no se ha elegido Papa, se les obliga a 24 horas de retiro cardenalicio con meditación espiritual inclusive.

La duración de un cónclave

Lo que estaba claro es que no se iba a llegar, en ningún caso, a la situación que se dio en el Cónclave de Viterbo, en 1268, en el que los cardenales estuvieron dos años y nueve meses deliberando.

Fue allí cuando el pueblo, que estaba cansado y además exhausto de tener que alimentar al Cónclave y a la corte cardenalicia, empezó a restringirles la comida, terminó dándoles solo pan y agua y, por último, decidieron quitarles el techo de la sala, en pleno invierno. Eligieron al Papa Gregorio X, que una de las cosas que primero hizo fue reglamentar los Cónclaves con el documento “Ubi periculum”.  

Tampoco estábamos en el escenario de la elección de Julio II (1503), un papa renacentista, que no llegó a diez horas y cuya noticia ya enviaban los embajadores a los reyes antes de que se hubiera producido. Julio II Della Rovere, quien por cierto era sobrino de Sixto IV (1471-1484).

Un dato interesante es conocer cuanto han durado los cónclaves de los papas contemporáneos para poder comparar con la elección de León XIV. ¿El tiempo de la Iglesia es el mismo que el tiempo de un Cónclave?

He aquí los datos:

-- 19 de febrero – 20 de febrero de 1878, elección de León XIII.

-- 31 de julio – 4 de agosto de 1903, elección de Pío X.

-- 31 de agosto – 3 de septiembre de 1914, elección de Benedicto XV.

-- 2 de febrero – 6 de febrero de 1022, elección de Pío XI.

-- 1 de marzo – 2 de marzo de 1929, elección de Pío XII.

-- 25 de octubre – 28 de octubre de 1958, elección de Juan XXIII.

-- 19 de junio – 21 de junio de 1963, elección de Pablo VI.

-- 14 de octubre – 16 de octubre de 1978, elección de Juan Pablo II.

-- 18 de abril – 19 de abril de 2005, elección de Benedicto XVI.

-- 12 de marzo – 13 de marzo de 2013, elección de Francisco.

Dos tercios de los electores designados por Francisco

El periodista estadounidense Charles Collins, editor jefe de Crux que trabajó en Radio Vaticano de 2001 a 2017, recuerda que los cardenales electores menores de 80 años que han votado y han elegido en el Cónclave al nuevo Papa, han representado el mayor número de electores papales de la historia

"Vienen de todas partes del mundo, y muchos de ellos no son muy conocidos entre sus congéneres. Muchos observadores creen que podríamos tener un cónclave más largo que los anteriores -que concluyeron a los dos días-, ya ​​que no hay favoritos claros y, por lo tanto, conseguir los dos tercios necesarios para la victoria podría ser difícil", afirmaba antes del cónclave.

Sin embargo, para Collins, había varios factores en juego que podían conducir a un resultado relativamente rápido, en poco más de 24 horas, como finalmente ha ocurrido.

En primer lugar, el cónclave tiene una regla según la cual, si la votación se prolonga demasiado, se puede elegir un papa con un 50% + 1% de los votos. Esto significa que el primer cardenal en alcanzar ese nivel puede esperar si logra conservar los votos, y la mayoría de los cardenales pueden simplemente votar por él en la siguiente votación para evitar que la situación se prolongue.

También es importante considerar que alrededor de dos tercios de los electores fueron designados por el Papa Francisco, lo que significaba que se esperaba cierta continuidad, aunque matices.

El experto vaticanista matiza que esto no implica "que los cardenales no deseen algún cambio en el funcionamiento de la Iglesia. Es probable que la mayoría de los electores del cónclave deseen algo un poco más tranquilo esta vez". 

Cuatro facciones dentro del Colegio Cardenalicio

Finalmente, Collins habla de las cuatro facciones dentro del Colegio Cardenalicio: 

-- Los progresistas que desean continuar el legado del papa Francisco, haciendo hincapié en el papel de la Iglesia como un "hospital de campaña" y acercarse a quienes se alejan de las enseñanzas morales católicas. Algunos de estos son más extremistas y desean que la Iglesia bendiga las relaciones homosexuales y ordene mujeres al sacerdocio. 

-- La facción conservadora: Hay muchos menos cardenales "conservadores" que los nombrados por los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI. Era improbable ver a uno de los pocos cardenales prominentemente conservadores convertirse en Papa. Sin embargo, había suficientes como para influir en el colegio y aceptar que un cardenal más moderado se convirtiese en Papa.

-- La tercera facción son los cardenales de países en desarrollo, principalmente de África y Asia. Provienen de países donde los miembros de la Iglesia sufren persecución y no están tan interesados ​​en los asuntos políticos que parecen ser principalmente una preocupación occidental.

-- La facción final son los italianos: el papa Juan Pablo II fue el primer papa no italiano en más de 400 años, y los cardenales de Italia deseaban firmemente el regreso del oficio de Pedro.

Pero no ha sido así: el cardenal estadounidense Prevost, con el apoyo de los prelados de su país, y los asiáticos y los del Sur global, se ha impuesto finalmente al cardenal italiano Pietro Parolin, donde ha quedado también al descubierto la división de los cardenales italianos.