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AHORA: Este verano necesitarás una aplicación para conseguir un lugar en esta playa

Los municipios buscan opciones de hacer viable el uso y disfrute de su playa respetando las medidas de seguridad.

Pero, ¿es posible garantizar que estas se cumplan en la playa, el lugar con mayor aglomeración del verano?

Los ayuntamientos de Sangenjo, Pontevedra y Canet de Berenguer, Valencia ya planifican el veranos en sus playas con apps para reservar un espacio en la playa.

Además la playa estará separada por cuadrículas para respetar las medidas sanitarias para protegerse del Covid-19.

En el caso de Sangenjo, la solución que se plantea es la división de la playa en cinco secciones. Cada sector tendrá un color diferente y estará formado por cientos de cuadrículas de tres por tres metros, que se podrán abrir y ampliar en función del número de personas de la unidad familiar mediante la agregación de dos, tres o cuatro módulos. Las cuadrículas estarán formadas por estacas de madera clavadas en la arena y unidas por unas cuerdas que se podrán recolocar con facilidad en función del número de personas, recalcaron desde el ejecutivo local.

El alcalde Telmo Martín explicó que esta decisión implicará también cambios en el aforo de Silgar. El arenal dispondrá de 780 cuadrículas por lo que su aforo oscilará entre las 1.560 y las 2.340 personas, es decir, entre un 50 y un 75 % respecto a veranos anteriores. El regidor indicó que estas medidas se tienen que tomar para que la seguridad de los visitantes esté garantizada y la playa sea lo más segura posible. Se está valorando extender el sistema a otras playas urbanas como Panadeira, Caneliñas y Canelas.

En el caso de Canet de Berenguer su alcalde, Pere Antoni Chordà, anunció en la Cadena Ser las medidas que han planteado, previas a cualquier toma de decisión por parte del gobierno.

El objetivo es limitar el aforo de las playas, de manera que puedan respetarse la distancia de seguridad recomendable. Para ello, el ayuntamiento piensa dividir la zona de playa en cuatro partes de 250 metros cada una, y cuyos límites estarían perfectamente señalizados.

Al limitar el aforo la situación es más fácil de controlar, pero a la vez es más difícil que todos los vecinos y visitantes puedan disfrutar de la playa. Para eso, se llevarían a cabo turnos. A través de una aplicación móvil, los usuarios podrían realizar su reserva en los turnos disponibles y, mediante un código QR que le llegaría a su teléfono móvil, podrían acceder a la zona de playa el tiempo estimado.

Es la única manera de ser estrictos con las normas“, expresaba el alcalde a Hora 25. Una medida que puede resultar sorprendente, pero que podría facilitar el uso y disfrute de las zonas de playa respetando las normas de seguridad de manera ordenada y controlada.

 

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