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“O quita las banderas de España o mando a los alguaciles”. Incidente en Cataluña por un alcalde que prohibió exhibir símbolos nacionales durante la Eurocopa. Vea los escritos

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Prohibido colocar banderas de España para animar a la selección. Eso fue, básicamente, lo que ordenó el alcalde del Catllar (Tarragona) a la propietaria de un restaurante local, instalado en un edificio de titularidad pública. El mandato llegó la víspera de celebrarse la final de la Eurocopa entre España e Italia.

Miércoles, 27 de junio de 2012. España es un país paralizado: ‘La Roja’, como ya se conoce popularmente a la selección española, disputa la semifinal de la Eurocopa contra Portugal. Es un simple partido, pero en juego hay mucho más. Es posible hacer historia y convertirse en el primer país en conseguir tres ‘coronas’ internacionales consecutivas.

Aquel día, miles de bares, pubs y restaurantes se preparan para recibir a su clientela. Como en la gran mayoría de locales, en el restaurante La torre d'en Guiu, en la localidad tarraconense de El Catllar, hay cuatro banderas de España como muestra de ánimo a la selección. “No había ningún objetivo político, sólo deportivo” asegura para El Confidencial Digital Sofía Calvo, propietaria del restaurante.

“Quite las banderas. Va en serio”

España ganó ese día y consiguió su pase a la final. Su clientela, como es de esperar, se fue del local contenta. Pero la alegría no contagió a todos. Al día siguiente, la gerente recibió la visita de un alguacil del Ayuntamiento. Traía un mensaje del alcalde: “le instamos a que retire inmediatamente las banderas de España que ha colocado en el local” venía a decir. Pensó que se trataba de una broma. “Va en serio” insistió el empleado municipal.

Este establecimiento se encuentra ubicado en unas instalaciones que son de propiedad pública. La propietaria tiene alquilado el local, pero por entonces consideró que, al no haber ninguna clausula en su contrato que así lo estipulase, podría poner la bandera que le viniera en gana. “Siempre que fuera constitucional, claro”, matiza a ECD.

Los días pasan y llega el sábado, víspera de la gran final España-Italia. Las banderas de España, cuatro, seguían ondeando de la fachada del establecimiento. La propietaria del restaurante, ante la insistencia de las autoridades municipales, decide elevar un escrito compulsado al alcalde: solicita que se le dé la orden en papel.

“Debido al momento en que nos encontramos, que se está jugando la Eurocopa 2012 y la selección española no sólo juega, sino que ha llegado a la final, motivo por el cual se han puesto dichas banderas” dice la petición –en castellano- de la señora Calvo. “Aprovecho para invitarles a venir a ver la final de la Eurocopa 2012 España-Italia” finaliza.

El alcalde responde

Ese mismo día la propietaria del local recibe la respuesta oficial –en catalán-, por escrito, del alcalde de la localidad, Josep Galvadá i Colomina (CiU) –véalo aquí-. En él se detallan los motivos por los que no se permite la colocación de banderas en el edificio del restaurante.

“Se trata de un edificio municipal y es el ayuntamiento el que decide las banderas que se colocan. Si durante el día de hoy no están retiradas, serán retiradas por personal del ayuntamiento” decía la carta.

Ante la insistencia de la orden y las amenazas de que las banderas “no sólo serían retiradas, sino retenidas” según la propietaria, ésta decidió retirarlas. Consultó antes a sus abogados, quienes le confirmaron lo “surrealista” de la orden. El edificio es de propiedad municipal, pero no es un edificio institucional, por lo que la legitimidad de esta orden queda diluida.

Obró así también por miedo a posibles represalias futuras por parte del alcalde. Temía, entre otras cosas, que el Ayuntamiento decidiera trasladar algunos actos de las fiestas del pueblo a otro lugar.

Esto es una dictadura” asegura a ECD la propietaria del local. “Aquí se hace lo que él dice” sentencia. Finalmente, la final se vio en La torre d'en Guiu. Pero sin banderas de España.

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