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El buque cablero de Telefónica, primero en embarcar seguridad privada, regresa alarmado por los piratas en aguas de Nigeria, mucho más peligrosos que en Somalia

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No tuvo ningún incidente con piratas. Sin embargo, el buque ‘Teneo’, que realizaba tareas de instalación de cable submarino para Telefónica, ha vuelto a la península y su tripulación se encuentra “asombrada” por los niveles de piratería de la costa de Nigeria.

Tyco Marine, la empresa armadora del ‘Teneo’, optó por prorrogar el contrato de seguridad privada que mantenía con EULEN desde principios de 2009 –para tareas de protección en el Índico- y mantuvo a sus vigilantes a bordo para su nueva misión: Cableado submarino en la costa occidental de África.

Desde principios del verano hasta este mismo mes –que llegó definitivamente al puerto de Lisboa-, el ‘Teneo’ ha estado trabajando en las costas de Nigeria y Guinea. Según fuentes consultadas por El Confidencial Digital, la tripulación fue testigo del “alarmante” peligro que supone la piratería en la costa de Nigeria.

No hubo incidente alguno, sin embargo, el miedo era patente: Días antes de que el buque llegase por primera vez al puerto de Lagos (Nigeria), se produjo un tiroteo en pleno puerto entre sospechosos de pertenecer a redes piratas y miembros de la seguridad estatal nigeriana.

La costa de Nigeria es una de las más peligrosas y donde más virulencia despliegan los grupos piratas. Sin embargo, la lucha estatal de Nigeria contra la piratería obstaculiza la actuación de estos grupos, algo que no pasa en Somalia, “donde no hay Estado alguno y reina el desgobierno” indican las mismas fuentes.

Un buque con ‘historia’

El ‘Teneo’ fue el primer buque de pabellón español que embarcó a vigilantes de seguridad privada para trabajar en las aguas del Índico y el Golfo de Aden. Los servicios fueron contratados a la empresa de seguridad EULEN.

La experiencia, “pionera y satisfactoria” para el armador, atravesó por momentos difíciles, ya que al no existir legislación española al respecto, tanto EULEN como la empresa Ge2B –contratista militar privada- tuvieron que mediar con la Administración española para obtener todos los permisos necesarios.

El ‘Teneo’, por su condición de buque cablero, era un objetivo muy apetecible para los piratas, ya que la lentitud con la que trabaja el fondo del mar, y la valiosa carga que transportaba –“unos cuantos millones de euros”, según fuentes de la seguridad privada- le convertían en uno de los barcos más vulnerables del Índico.

El barco debía salir en la fecha señalada, 26 de enero, pero para esa fecha era imposible disponer de los permisos necesarios para embarcar vigilantes armados a bordo. Se optó por desviar la ruta del buque: En vez de acceder al Índico por el Canal de Suez, el barco rodeó África y llegó al océano por el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica).

Así, dio tiempo suficiente para que tanto el armador como la empresa de seguridad EULEN tramitaran toda la documentación. Mientras tanto, los vigilantes de EULEN se formaban en un centro especial que la empresa tiene en Can Padró (Cataluña).

Los requisitos que se establecieron para estos vigilantes ‘pioneros’ fueron la posesión de la Tarjeta de Identidad Profesional (TIP), licencia de armas tipo C, “inmejorable” forma física, estabilidad física y emocional, y, lo más importante, experiencia militar en Operaciones Especiales.

El equipamiento individual de cada uno de los vigilantes rondó los 9.000 euros, mientras el colectivo fue de unos 30.000. Constaba de teléfonos vía satélite, ordenadores de alta resistencia con conexión a internet, sistemas de intercomunicación personal y equipos de radio VHF.

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