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Woody Allen quedó tan sorprendido del trato y discreción de un restaurante de Oviedo que dejó de propina diez veces el importe de la factura

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En una de sus visitas a la capital del Principado de Asturias, el cineasta neoyorquino quedó tan ‘encantado’ con el trato recibido en un restaurante que decidió pagar diez veces más de lo estipulado en la factura.

Woody Allen y Oviedo se han declarado mutuo  ‘amor eterno’ en varias ocasiones, desde que el actor y director de cine estadounidense visitó por primera vez, en 2002, la capital asturiana para recibir el premio Príncipe de Asturias de las Artes.

Por aquel entonces, Allen confesó a la prensa española haberse “enamorado” de Oviedo, ciudad a la que calificaba como de “cuento de hadas, y además, con Príncipe”.

Aquellas palabras fueron contestadas por el ayuntamiento ovetense, que meses más tarde regalaría a Allen una estatua suya, a tamaño real, que se colocó en el centro de la ciudad. Y la celebridad estadounidense respondió tomando Oviedo como uno de los escenarios de su primera película rodada en España, ‘Vicky, Cristina, Barcelona’, producida por Jaume Roures.

Le cuentan a El Confidencial Digital que en una de las visitas de Woody Allen a Oviedo, el director reservó mesa en un céntrico restaurante situado en la calle Mon, principal arteria del casco antiguo. El propietario del establecimiento recibió el encargo con un día de antelación, y se propuso sorprender al director.

Lejos de atraer a la muchedumbre expectante, como había sucedido en el resto de restaurantes a los que acudía Allen en Oviedo, el propietario decidió reservar el local únicamente para el estadounidense.

La discreción que rodeo la cena, así como el esmerado” servicio que se le dio a Allen y a su familia, sorprendieron gratamente al artista, que pidió hablar con el dueño del local para mostrarle personalmente su satisfacción.

Y esta fue tal que, cuando el importe de la factura rondaba los doscientos euros, el director saco de su billetera diez veces más de lo estipulado: En total, una cantidad aproximada de 2.000 euros.

Desde que dio comienzo este intercambio recíproco de halagos entre Woody Allen y Oviedo, los restaurantes en los que ha comido el neoyorquino se han esforzado en colgarse públicamente la etiqueta del ‘preferido’ por la celebridad. Sin embargo, Allen seguramente guarde un grato recuerdo de aquella fugaz, discreta y hasta ahora desconocida visita al local que “verdaderamente le cautivó”, tal y como indican a ECD.

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