Defensa

Altos mandos militares señalan al Sahel como una de las principales amenazas para España

Alertan también sobre el Norte de África, donde dos potencias regionales, Marruecos y Argelia, se están rearmando a gran velocidad y protagonizan un oculto conflicto armado

Agentes de la Guardia Civil participan en el proceso de formación de gendarmes dentro del proyecto europeo GAR-SI Sahel.
photo_camera Agentes de la Guardia Civil participan en el proceso de formación de gendarmes dentro del proyecto europeo GAR-SI Sahel.

La insistencia de España para que la OTAN mire con más determinación al Sur de Europa no ha tenido por ahora demasiado éxito. Ese interés español tiene que ver con la convicción de que en el Norte de África y en el territorio inferior, el Sahel, puede estar en grave riesgo la seguridad del país, y de rebote la de la propia UE.

Altos militares españoles a los que ha tenido acceso Confidencial Digital, reconocen en privado que, desde el punto de vista de la defensa nacional, preocupa el Norte de África, donde dos potencias regionales, Marruecos y Argelia, se están rearmando a gran velocidad y protagonizan un oculto conflicto armado.

La otra inquietud es la zona geográficamente interior, el Sahel, el patio trasero del África Subsahariana.

El Sahel limita al norte con el Sahara y al sur con la sabana. Recorre el sur de Mauritania, norte de Senegal, centro de Malí, norte de Burkina Faso, sur de Níger, norte de Nigeria, centro de Chad y de Sudán, Eritrea y norte de Etiopía, y afecta también a países como Gambia, Guinea y Camerún, muchos de ellos con graves problemas políticos y de seguridad.

Estabilizar Mali

Junto con el riesgo de que el conflicto de Ucrania acabe en guerra mundial, los militares consultados insisten en que hoy la amenaza más importante para España es la desestabilización del Sahel, incluyendo el riesgo de una hambruna generalizada en esa zona.

Una crisis grave en estas regiones provocaría, por contagio, la quiebra del delicado estatus alcanzado en el Norte de África, con consecuencias imprevisibles para nuestro país.

Malí sufre una profunda crisis de seguridad, política y humanitaria, desde el estallido de las aspiraciones independentistas del norte y los brotes de insurgencia yihadista, que han acabado por extenderse a países vecinos como Burkina Faso y Níger.

Contingente español

España está interesada en estabilizar Mali, precisamente con el fin de que no se convierta en un estado fallido. Y por eso mantiene allí una misión militar, dedicada sobre todo a entrenar a las fuerzas armadas malienses.

En junio se completó el relevo del contingente español desplegado en el país, con la llegada de los integrantes de la Unidad de Helicópteros, personal de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) cuya misión principal es de transporte intrateatro para la misión de la Unión Europea (EUTM) en Mali, tanto de personal como de material.

Y se ha producido el relevo de la Force Protection, con personal perteneciente al Regimiento de Caballería Farnesio nº12 y de Infantería de Marina. Estas unidades se encargan de dar continuidad a la seguridad del personal perteneciente a la misión EUTM. Tienen asignada la protección, tanto de los convoyes entre las distintas ciudades malienses, como de las bases y los puntos de toma de los helicópteros.

De retirada

Varios países europeos han empezado a retirar los efectivos que formaban parte de la EUTM, como es el caso de Alemania, pero sobre todo de Francia, el país más representado. Se trata de unos 1.000 efectivos de élite que se dedicaban a combatir al terrorismo allí.

 

Un factor de tal desistimiento es la cada vez más intensa presencia en el país de efectivos de Wagner, la supuesta empresa de seguridad promovida por Moscú, que ha asumido tareas de entrenamiento de unidades malienses, a las que también ha suministrado material, como por ejemplo equipos de radio para transmisiones.

Rusia actúa

Además de Mali, los mercenarios rusos se encuentran igualmente presentes y operando en República Centroafricana y Somalia.

La salida de Francia se ha producido después de que sus efectivos fueran acusados de provocar una matanza en una base militar maliense. En realidad se trataba de una ‘fake news’. Rusia imputó a soldados franceses esa matanza, pero un dron pilló a fuerzas de Wagner enterrando cadáveres antes.

Seguir en Mali

España sigue interesada en mantenerse en el país a pesar de las dificultades, precisamente por la voluntad de evitar una desestabilización total.

Sin embargo, la crisis provocada por el ministro Albares se ha convertido en un obstáculo. El ministro de Asuntos Exteriores, Abdoulaye Diop, lamentó, durante una entrevista en la televisión, las palabras de Albares, cuando, sobre una actuación de la OTAN en Mali, dijo: “No lo podemos descartar. El tema no salió en las conversaciones de Madrid, porque es una cumbre que define, por así decirlo, el marco de actuación de la OTAN. Si fuera necesario y si hubiera fuera una amenaza para nuestra seguridad, por supuesto que lo haríamos”.

“Estas declaraciones -declaró Diop- son inaceptables, poco amistosas, graves. Tienden a alentar la agresión contra un país independiente y soberano. El ministro debe recordar que la situación actual de inseguridad y expansión del terrorismo en el Sahel está ligada sobre todo a la intervención de la OTAN en Libia, cuyas consecuencias todavía estamos pagando”.

La embajada española matizó en un comunicado que “España no solicitó durante la cumbre de la OTAN ni en ningún otro momento una intervención, misión o acción alguna de la Alianza en Malí. España seguirá desarrollando una relación amistosa y pacífica con Malí”.

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