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Cuál es el principal daño psicológico que sufren los sanitarios: el trauma por la falta de medios

Equipos de psicólogos atienden gratuitamente online a centenares de trabajadores de la salud. Los médicos se “resisten” a pedir ayuda ante la responsabilidad de que les consideren ‘héroes’

Portal de gestión de la Comunidad de Madrid
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La situación actual frente a la crisis del coronavirus está produciendo ‘burnout’, es decir, Síndrome de Agotamiento Profesional (SAP) en muchos de los sanitarios que luchan contra la pandemia. Pero lo que más les pesa es la falta de medios que sufren.

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La pandemia de coronavirus supera los 43 millones de casos con 1,15 millones de muertos.

Ese síndrome es una mezcla entre cansancio y frustración, que los psicólogos atribuyen a la sobrecarga de trabajo y más aún a la escasez de material de los profesionales. 

En España, equipos psicológicos han comenzado a dar servicios gratuitos online para que los sanitarios puedan pedir ayuda, y evitar así que esta situación acabe convirtiéndose en un problema a largo plazo

Miedo al contagio

Además del cansancio y la frustración, el miedo al contagio es otro de los problemas que tienen que gestionar, los trabajadores de la salud, así como la incertidumbre o la pérdida de cercanía con los pacientes

Bajo la premisa de “hay que cuidar al que cuida”, grupos psicológicos se han puesto en marcha para atender a todo tipo de personal sanitario: desde equipos de limpieza, a celadores, administración, médicos, enfermeros y un largo etc., de manera telemática para poder llegar a profesionales de cualquier lugar de España.

De cuatro psicólogos a más de cuarenta

Entre los varios grupos de psicólogos que se han puesto en marcha, Asociación Encuentro fue uno de los primeros. “El mismo sábado 14 de marzo, cuando se decretó el Estado de Alarma, nos organizamos y lo primero que hicimos fue crear una guía con información sobre cómo gestionar una crisis de este tipo”, explica Beatriz García, una de las psicólogas

En un principio, ellos eran cuatro. Dos semanas después, suman ya más de 40 psicólogos dispuestos a dar este servicio gratuito. “Nos han escrito personas que no habían terminado la carrera, o psicólogos jubilados. Es muy bonito ver la solidaridad de la gente”, cuenta.

Aprendizaje Servicio Alumnos (1-03-2019)

El grupo lo forman solo profesionales colegiados, e insisten en que lo que hacen es “acompañamiento psicológico” para que los sanitarios puedan relajarse, hablar y darles una pautas para seguir trabajando. Aunque, si detectan que es necesaria una intervención más profunda, les pueden derivar a terapias concretas. 

Más enfermeras que médicos

Cada día les llegan nuevas solicitudes, y están atendiendo como máximo a cinco pacientes por psicólogo. “No queremos colapsar, queremos poder hacer supervisiones y evaluar los casos”, explica García. 

Los profesionales, antes de comenzar, tienen que firmar un “consentimiento informado”, para que este apoyo se haga de la forma más legal posible. 

Cada uno de ellos decide cómo quiere hacerlo: si prefieren skype, videollamada, whatsapp; el horario más adecuado para su servicio y tantas sesiones como necesiten

Por el momento, son más mujeres las que están recurriendo a esta ayuda, pero los profesionales señalan que en el sistema sanitario también son ellas mayoría. Además, consultan más enfermeras. “Creemos que a un médico le cuesta reconocer más que está mal y pedir ayuda. En parte puede ser por la etiqueta que les han puesto ahora de ‘héroes’”. 

Las situaciones más comunes

“Realmente lo están pasando muy mal. Cuando todo esto avance, van a estar muy cansados…”, relata García. 

La guía que han elaborado contempla todas las reacciones que los sanitarios pueden tener ante una situación así. Desde olvido de cuestiones importantes, excesiva autocrítica, cambios de humor, rabia, culpa, fatiga y cansancio generalizado, hasta trastornos del sueño y del apetito. 

“Hay miedo y vergüenza a reconocer que no se puede hacer más. También la incertidumbre de no saber cómo proceder, qué va a pasar”, explica. 

Existen también fricciones entre compañeros. Pasan muchas horas trabajando, y surge cierto recelo entre equipos de trabajo, entre los diferentes grupos sanitarios. Además, también están tratando problemas derivados de compañeros que se han cogido una baja.

Los psicólogos intentan transmitir calma

Los sanitarios ven cómo los protocolos médicos cambian casi a diario, y no tienen medios suficientes para afrontarlo, y esto genera mucha frustración especialmente con el sistema.

Nosotros validamos el enfado, tienen derecho a estar enfadados, pero intentamos poner en valor el sistema para sostenerlo y que siga habiendo confianza en la estructura”. 

Transmitir calma y serenidad para equilibrar la situación de estrés, así como transmitir seguridad para que ellos confíen en el apoyo psicológico, son algunas de las pautas que siguen. 

El servicio es un espacio que la persona puede utilizar para lo que quiera. “Si quiere llorar que llore, si necesita técnicas de relajación se las damos. Queremos que ellos descarguen y buscar juntos la estrategia que mejor les venga para afrontar la situación”. 

Un trabajo que debería estar remunerado

“Nosotros también estamos aprendiendo muchísimo con este proceso. Yo me paso el día llorando de la emoción”, explica la psicóloga. 

Muchos de estos profesionales aseguran que se sienten en la “responsabilidad social” de hacer algo así. 

Pero estas iniciativas también han suscitado algunas polémicas en el sector. Hace unas semanas, el Summa 112 lanzó un llamamiento pidiendo psicólogos para el hospital de IFEMA sin ofrecer una remuneración a cambio. 

A esta oferta se sumaron 1.500 profesionales, pero el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid envió un correo  a sus miembros explicando: “No estamos en contra de hacer voluntariado, pero este es un trabajo como otro y, mientras, se está contratando sanitarios para ayudar, a nosotros nos dicen que voluntarios”. 

Los profesionales ponen el énfasis en que la salud mental también debería estar entre las prioridades.  

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