Condenan al ayuntamiento de Algeciras a habilitar una zona en el cementerio para enterrar musulmanes

El juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº1 de Algeciras obliga a reservar una parcela para entierros según el rito funerario islámico

Cementerio de Algeciras.
Cementerio de Algeciras.
  1. Fieles de la mezquita Al Rahma
  2. Para toda España
  3. Doble de población que los españoles
  4. Divididos por muros
  5. Sin féretro
  6. Segregación en el cementerio 

Con fecha 24 de marzo, el juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº1 de Algeciras obliga al Ayuntamiento de la ciudad a conceder a los musulmanes una “zona” en el cementerio para enterramientos según el rito funerario islámico. 

El fallo judicial ha sido recibido con alegría por la comunidad local de creyentes musulmanes, a pesar de que el texto de la sentencia deja abiertos demasiados interrogantes legales.

Fieles de la mezquita Al Rahma

Fueron los fieles de la Mezquita Al Rahma, del popular barrio algecireño de El Saladillo, los que recurrieron ante la Justicia una resolución municipal de 2024 que, entre otras, negaba la legitimidad de ese colectivo de musulmanes para reclamar a la Administración los derechos consagrados en los Acuerdos de Cooperación con el islam de 1992. 

Entendía el Ayuntamiento, al menos entonces, que solo la Comisión Islámica de España (CIE), órgano oficial de representación del islam español ante la Administración, es el ente legitimado para exigir el ejercicio de los derechos que corresponden a los musulmanes por razón de su confesión.

Para toda España

“Esta sentencia supone un paso muy importante, que va a ser útil a todas las comunidades islámicas de España”, señala Driss Mohammed, portavoz de esa mezquita de Algeciras que, en esta batalla judicial, ha contado con el asesoramiento legal de la Asociación de Consumidores Halal (ACOHA).

El fallo judicial, aún recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, no impone al Ayuntamiento de Algeciras ningún plazo concreto para disponer de esa “zona” especial en su cementerio, que ya cuenta con la categoría de pluriconfesional.

No dice tampoco si debe concederse ese espacio en el nuevo o en los dos camposantos con que cuenta la ciudad, ni establece tampoco criterio técnico alguno sobre metros cuadrados de superficie, necesidad de cerramientos o carteles, así como titularidad de la gestión.

Doble de población que los españoles

La sentencia utiliza además el ambiguo sustantivo “concesión”, voz que deja abiertas las dudas sobre el carácter oneroso o no de esta obligación municipal. El Ayuntamiento ha pedido al tribunal una aclaración sobre los términos de esa “concesión” y el alcance detallado de la misma.

Como esperaban los fieles de esta ciudad fronteriza, donde la proporción de musulmanes duplica la media española, ya se han alzado algunas voces de determinados partidos políticos preguntándose si, también en el cementerio, los musulmanes van a estar separados de los demás. 

José Ignacio Landaluce Calleja, alcalde de Algeciras.
José Ignacio Landaluce Calleja, alcalde de Algeciras.

Divididos por muros

A pesar de la celebración inicial con que se ha recibido esta sentencia, cuya notificación ha coincidido con las fiestas de final del Ramadán, nadie sabe aún muy bien cómo ha de ser esa “zona” para difuntos de confesión islámica en los cementerios. 

Mientras algunos musulmanes aspiran sencillamente a un espacio “más o menos delimitado” en el que puedan agruparse las tumbas de los que, en vida, rezaban mirando a La Meca; otros, los más dogmáticos, piden ya una división con muros que separen esa parcela islámica propia del resto del cementerio pluriconfesional.

Sin féretro

Andalucía, junto con Galicia, Ceuta y Melilla, son las únicas autonomías que permiten el enterramiento del cuerpo directamente bajo la tierra sin féretro, uno de los requisitos tanto de los funerales islámicos como judíos. 

El Decreto 95/2001 de la Junta de Andalucía, en su artículo 21.4, establece: “En aquellos casos en que, por razones de confesionalidad, así se solicite y se autorice por el Ayuntamiento (…) podrá eximirse del uso de féretro para enterramiento”. El mismo texto, más adelante, exige el féretro o ataúd para la conducción del cuerpo hasta el cementerio.

Segregación en el cementerio 

Kamal Benjelloun, fiel musulmán residente en Málaga, afirma que la separación de los ciudadanos por barrios en función de su confesión religiosa es una muy mala praxis y que “peor aún resulta la segregación en el cementerio: menudo mensaje en favor de la integración estamos lanzando si admitimos que, muertos, tampoco somos capaces de estar juntos”. 

Su opinión no es la única: una minoría de musulmanes contactados por ECD exigen para sus difuntos una zona independiente y “separada del lugar donde están enterrados los infieles”. Es ese el parecer del ama de casa gaditana Melissa Idrissi, que asegura que trasladará a Marruecos a los difuntos de su familia tal y como recomienda una web (abiertamente salafista) que afirma seguir.

 

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