Las lágrimas de Salomé Pradas y la cobra de Rufián

La exconsellera valenciana se emociona al pedir perdón a las víctimas de la dana en el Congreso mientras encaja críticas duras de los grupos parlamentarios

La comisión del Congreso sobre la dana recibe a Salomé Pradas y a un colaborador de Mazón en la Generalitat. Foto: Carlos Luján,  Europa Press.
La comisión del Congreso sobre la dana recibe a Salomé Pradas y a un colaborador de Mazón en la Generalitat. Foto: Carlos Luján, Europa Press.
El Congreso de los Diputados vivió este lunes una de las comparecencias más tensas y emotivas de los últimos años en la comisión de investigación sobre la devastadora dana que arrasó parte de la provincia de Valencia.
  1. Lágrimas y disculpas a las víctimas
  2. Comparecencia en la comisión de investigación 
  3. Lo llevaré toda la vida conmigo
  4. La entrega de la cuerda y la reacción de Rufián
  5. Admisión de fallos… con matices
  6. La defensa de sus actos y la crítica a otras instituciones
  7. El reproche más duro: “inconsciente e inútil”
  8. Una comparecencia histórica

Lágrimas y disculpas a las víctimas

La protagonista fue Salomé Pradas, exconsellera de Justicia e Interior de la Generalitat Valenciana y responsable de Emergencias durante los hechos. Su intervención combinó momentos de profunda emoción con tensas réplicas políticas, culminando en un gesto difícil de olvidar: lágrimas y disculpas a las víctimas, a la vez que recibió duras críticas de varios portavoces, entre ellos Gabriel Rufián (ERC). 

Fue llamativo también la "cobra" que le hizo Rufián a Pradas antes de comenzar la comparecencia: la ex consejera se acercó a él, se dieron la mano pero, al acercarse a saludarle con un beso, el portavoz de ERC le retiró la cara, negándole a darle un beso. 

Comparecencia en la comisión de investigación 

Pradas acudió al Congreso, como estaba previsto, para comparecer en la comisión de investigación que analiza la gestión pública de la catástrofe. La sesión se esperaba cargada de reproches y análisis técnico-políticos, pero se tornó también en un momento de marcado componente humano.

Desde el inicio, la exconsellera anunció que —por estar investigada en la causa penal que estudia los hechos del 29 de octubre de 2024— no respondería a la mayoría de las preguntas formuladas por los diputados. Aun así, quiso aprovechar parte de su turno para dirigirse directamente a las víctimas de la tragedia, con un mensaje que conmovió a algunos de los presentes. 

Lo llevaré toda la vida conmigo

Pido disculpas a las víctimas por no haber podido hacer más, como dije en el juzgado… lo llevaré toda la vida conmigo”, afirmó Pradas entre lágrimas, al aceptar la sugerencia del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, para que usara su turno para pedir perdón a los afectados. La emoción fue palpable cuando recordó el dolor vivido, y la frase fue repetida con voz entrecortada frente a los comisionados. 

La entrega de la cuerda y la reacción de Rufián

El momento más simbólico de la comparecencia se produjo cuando Rufián se acercó al estrado con una cuerda que perteneció a una niña china que falleció en la dana, un objeto que los familiares de esa menor habían querido hacer llegar al expresidente valenciano Carlos Mazón. Al recordar que Pradas no había entregado la cuerda a Mazón cuando tuvo oportunidad, Rufián la dejó sobre la mesa frente a ella, en un gesto destinado a subrayar la tensión política que aún rodea la gestión institucional del desastre. 

Ese episodio fue apenas uno de los contrapuntos que marcaron la mañana. Pradas no solo abordó el aspecto humano, sino que también tuvo que encajar reproches contundentes sobre su actuación institucional.

Admisión de fallos… con matices

Además de su emotivo discurso, Pradas reconoció ante la comisión que se cometieron “fallos” antes y durante la dana, aunque aportó matices cruciales a sus explicaciones. Según ella, no fue la Generalitat la que ordenó retirar a los bomberos forestales que estaban desplegados en el Barranco del Poyo, uno de los puntos que se desbordó de manera letal.

Pradas subrayó que la información de que estaban allí los bomberos era la que manejaba antes de la reunión del Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado), lo que llevó a insistir en que la investigación debe aclarar quién tomó determinadas decisiones. 

La comparecencia se intensificó cuando diputados de varios grupos cuestionaron la voluntad de Pradas de rendir cuentas. Algunos le reprocharon que hubiera concedido recientemente una entrevista televisiva pero no estuviera dispuesta a responder con la misma apertura ante la comisión del Congreso. Fue en este contexto cuando varios portavoces acusaron a Pradas de minimizar su responsabilidad o de eludir respuestas directas. 

La defensa de sus actos y la crítica a otras instituciones

Consciente de los reproches, Pradas defendió en varios momentos que su respuesta pública y judicial era coherente, y que en muchas ocasiones las respuestas estaban ya contenidas en los ocho folios que pretendía leer y que la presidenta de la comisión no le permitió. Fue especialmente crítica con otros organismos, señalando que aspectos como la regulación del envío de alertas a través del Es-Alert carecían de normativa técnica clara, lo que, en su opinión, dificultó una respuesta más eficaz. 

En su respuesta a varias preguntas, Pradas también lanzó críticas directas a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y a la Confederación Hidrográfica del Júcar, por fallos en la predicción y el aviso de crecidas, respectivamente. Aemet, dijo, no reflejó adecuadamente la intensidad de las lluvias que se acumularon y que finalmente superaron con mucho las expectativas previstas, y la Confederación actuó de forma deficiente en la comunicación de los riesgos.

El reproche más duro: “inconsciente e inútil”

En el tramo final de la jornada, la sesión alcanzó su momento de mayor tensión cuando Rufián volvió a intervenir con dureza. Según la crónica parlamentaria, el portavoz de ERC llegó a decir que Pradas sería “la más consciente de cuantos inconscientes e inútiles gestionaron la dana” y añadió que cuando llegue el momento en que deba rendir cuentas ante la justicia, “pensará que pudo decir mucho más”. La frase fue recibida con un silencio denso en la sala, reflejando el choque entre emotividad personal y crítica política. 

Una comparecencia histórica

La comparecencia de Salomé Pradas en el Congreso no pasará inadvertida en la memoria política reciente. Combinó un gesto claramente emotivo —su disculpa pública a las víctimas— con un cruce de reproches políticos y argumentaciones técnicas sobre la gestión de la catástrofe.

Más allá de las lágrimas y las declaraciones políticas, la sesión dejó claro que la comisión de investigación tendrá por delante aún muchos debates y contrastes de versiones antes de poder ofrecer un informe final sobre lo ocurrido aquel fatídico día de la dana.

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